Pedro Bascoy (52) y su hijo Cristian (27) habían sido policías de Santa Fe. Al primero lo pasaron a retiro, al segundo lo echaron de la fuerza por una causa vinculada al cobro de coimas en Venado Tuerto. Ya no vestían el uniforme pero hicieron uso de sus redes para cometer un crimen feroz: ahora los detuvieron por matar a Lisandro Saavedra, un joven de 24 años al que acusaron de haberles robado. Los homicidas escondieron el cuerpo de la víctima y hace seis meses nadie sabe dónde está.

Todo empezó a fines de enero cuando alguien entró a robar a una casa de Rivarola al 7400, de Rosario, donde el menor de los Bascoy tiene una casa en refacción. Una grifería, herramientas de albañilería y una licuadora habría sido el magro botín de esa noche.

Por el robo señalaron a dos vecinos, uno de una casa lindera, ambos adictos a la "pipa", según confiaron a Clarín.

No está claro quién ni por qué entraron a robar esa madrugada, entre el 20 y 21 de enero, pero la venganza fue brutal.

Lejos de denunciarlo o pretender para ellos la cárcel, Cristian Bascoy salió a buscarlos. Alguien señaló a "Fido" Saavedra y a su amigo, G. con quien además hacía changas de albañilería o cualquier trabajo que le permitiera tener un ingreso.

El cuerpo de Lisandro fue ocultado por sus asesinos en enero pasado y nunca fue hallado.

Este martes se llevó a cabo una audiencia de imputación en la que formalizaron la detención de Pedro y Cristian Bascoy. Los acusan de emboscar a Saavedra, a través de su amigo y de su padre, quienes lo llevaron engañado a un supuesto trabajo.

La audiencia fue en Centro de Justicia Penal de Rosario y la Fiscal de la Unidad Fiscal Especializada en Violencias Altamente Lesivas, le atribuyó a los imputados el delito de homicidio simple en grado consumado en calidad de coautores.

La investigación, encabezada por la fiscal Agustina Eiris, estableció que las tres personas (Saavedra, Cristian y Pedro Bascoy), habían estado en el mismo lugar al momento del crimen a través de la ubicación de los teléfonos.

También se encontraron prendas de vestir que podrían pertenecer a la víctima en el domicilio de los imputados, confiaron fuentes del caso.

De acuerdo a lo que pudieron reconstruir testigos de identidad reservada, Cristian Bascoy, con ayuda de su padre, habría golpeado a Lisandro, quien forcejeó e intentó escapar de la habitación en la que lo encerraron. En una maniobra, Bascoy lo tomó por detrás y lo ahorcó hasta que murió.

Para los acusadores, después del crimen descartaron el cuerpo, pero a pesar de los rastrillajes con perros, el paradero de sus restos sigue siendo un misterio.

Por su parte, el Juez de primera instancia Aldo Bilbao Benítez hizo lugar al pedido de la fiscalía dictando la prisión preventiva efectiva mientras avanza la investigación.

Quién era el joven muerto

"Fido" -como le decían a Lisandro- era el sexto de ocho hermanos. Había empezado a consumir hace 9 años, cuando su papá falleció de manera inesperada.

Su hermano Javier (28) impulsó la búsqueda -primero- porque estaba desaparecido. Creyó, con esperanza, que "se había ido para finalmente cambiar su vida". Por comentarios de "amigos y gente del barrio" descubrió que había sido asesinado.

Javier (28), el hermano de "Fido" que pide "justicia".

Pasaron más de seis meses hasta que la justicia encontró pruebas para detener a Pedro y Cristian Bascoy, que fueron apresados la semana pasada.

"Mi vieja llegó un momento en el que no pudo hacer más nada porque mi hermano no quería cambiar. Fueron años muy difíciles, intentamos internarlo, pero él no quería lo que hacía todo imposible. Le había robado a toda su familia, tenía momentos en los que estaba bien pero otros en los que consumía mucho", explicó Javier sobre el calvario que atravesó su familia desde el fallecimiento de su papá.

"Fue muy duro, se lo veníamos diciendo, queríamos apoyarlo para encerrarlo y la realidad es que no se dejó ayudar, Mi hermano ya era grande, no podíamos ir en contra de él, acá en los barrios, la junta te lleva a eso, ´Fido´ cayó en eso", lamentó Javier que impulsó la búsqueda de su hermano con marchas y movilizaciones hasta lograr las detenciones.

Para Javier, Lisandro fue "entregado" por el mismo amigo que lo acompañó en el robo y cree que la investigación debería continuar en ese sentido. Y cerró: "Justicia sería que aparezca el cuerpo de mi hermano y que se sepa la verdad. Queremos enterrar a mi hermano, despedirnos, porque más allá de que él hizo las cosas mal, lo mataron de una forma muy cruel".

AA