Trabajar a bordo de un yate de lujo se convirtió en una alternativa laboral cada vez más buscada por quienes desean combinar viajes, buenos salarios y experiencias internacionales. Además de ofrecer la posibilidad de recorrer distintos destinos, esta industria destaca por brindar remuneraciones competitivas y cubrir gastos como alojamiento, alimentación, seguro médico y vuelos.
Graduada en Turismo, la argentina María Florencia Mainet, decidió abandonar un empleo que no le ofrecía proyección profesional para apostar por una carrera completamente distinta dentro de la industria náutica. Según explicó, la decisión surgió al imaginar cómo sería su futuro si continuaba en ese trabajo.
“Podía ver con bastante claridad cuál iba a ser mi futuro si me quedaba ahí… y no era la vida que quería para mí”, recordó.
La especialista señaló que, pese a su pasión por viajar, la rutina laboral terminó por desmotivarla. “No me gustaba. Ni mi trabajo ni la vida que ese trabajo me ofrecía”, afirmó al explicar los motivos que la llevaron a buscar una nueva oportunidad.
El cambio implicó dejar atrás la estabilidad para ingresar en un sector completamente diferente. “No quería quedarme en una rutina aburrida, sin desafíos y sin crecimiento. Para mí era mucho más emocionante vivir persiguiendo un sueño”, expresó.
La industria de los yates de lujo ofrece salarios competitivos, beneficios incluidos y posibilidades de desarrollo profesional para quienes buscan trabajar en el exterior. Foto: EFE.
Con el paso del tiempo, Florencia logró desarrollarse profesionalmente hasta convertirse en jefa de azafatas, una posición desde la que coordina el trabajo del equipo de servicio y la atención de los pasajeros.
Según explicó, esa experiencia también transformó su manera de afrontar nuevos desafíos. “Hoy en día me animo a arriesgar más, porque tengo mucho menos miedo que antes. Hacer lo que hice me dio una seguridad que pocas cosas en la vida te dan”, sostuvo.
Cómo es trabajar en un yate de lujo
La especialista explicó que la rutina cambia de acuerdo con la presencia de huéspedes a bordo. “Como tripulante, un día a bordo puede variar muchísimo. Depende de si hay huéspedes o no”, indicó.
Cuando el yate recibe pasajeros, las jornadas son mucho más intensas. Como jefa de azafatas, su responsabilidad consiste en coordinar las comidas, las bebidas, las actividades y atender todas las necesidades de quienes viajan.
En cambio, cuando la embarcación permanece sin huéspedes, el equipo se dedica a las tareas de limpieza, organización de recursos y preparación del barco para el siguiente servicio.
Qué habilidades se necesitan
Florencia aseguró que este trabajo demanda un perfil muy específico. “Se requiere atención al detalle, discreción, organización y una gran orientación al servicio”, señaló.
Los espacios interiores del yate requieren un mantenimiento constante y una atención minuciosa a cada detalle.
También destacó que la actividad exige un importante esfuerzo físico debido al movimiento constante dentro de la embarcación. “Subimos y bajamos escaleras todo el tiempo. Es físicamente exigente, pero te mantiene en forma”, explicó.
Cuánto se gana trabajando en un yate de lujo
Uno de los principales atractivos de esta industria son los salarios. “La remuneración es muy atractiva. Las azafatas sin experiencia ganan 2.500 euros al mes, mientras que quienes realizan tareas de chefs e ingenieros pueden superar los 6.000 euros. Además, los gastos de comida, seguro médico, alojamiento y vuelos están cubiertos”, reveló.
Para acceder a estos puestos, la especialista indicó que se valora la experiencia en atención al cliente, el dominio del inglés y la realización de capacitaciones específicas. Entre ellas mencionó los cursos de Housekeeping y Silver Service para azafatas, mientras que para marineros recomendó contar con formación en manejo de tender y la certificación Power Level 2, competencias que pueden aumentar las posibilidades de ingresar a una industria con alta demanda de personal calificado.
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