48 horas antes de suicidarse en una cárcel federal de Estados Unidos el 8 de agosto de 2019, Jeffrey Epstein firmó un documento en el cual revelaba la forma en que quería distribuir su fortuna de polémico origen. Y la máxima beneficiaria con casi 100 millones de dólares fue su última pareja, Karyna Shuliak.

Su patrimonio por entonces, calculado en aproximadamente 600 millones de dólares, se vio muy reducido tras pagos de impuestos y restituciones. Sin embargo, el fideicomiso estipulaba que la dentista bielorrusa de 37 años fuera la principal beneficiaria del dinero y de un diamante de 33 quilates, cuyo costo es de más de un millón y medio de dólares.

El famoso "Trust 1953” (Fideicomiso 1953), activó la polémica acerca del destino final de los recursos que pertenecieron al pedófilo y el impacto de las reclamaciones judiciales por abuso.

El papel firmado por Epstein especificaba que Shuliak debía recibir 100 millones de dólares, con una anualidad de 50 millones de dólares a su favor. Además del acceso a numerosas propiedades.

Una residencia en Manhattan, una mansión en Palm Beach, su rancho en Zorro Ranch (Nuevo México), un apartamento en París, las islas privadas Little Saint James y Great Saint James y un anillo de diamantes de casi 33 quilates dado "en contemplación de matrimonio".

Karyna Shuliak, máxima heredera de la fortuna de Jeffrey Epstein. Foto: Instagram

Shuliak, quien se recibió en la facultad de odontología de la Universidad de Columbia reside en Nueva York y conocía a Epstein desde al menos el 2012, cuando tenía 21 años; nunca se identificó como víctima del magnate, ni tampoco fue considerada cómplice en el tráfico sexual de Epstein.

Shuliak y Epstein mantuvieron una relación tormentosa cercana a los ocho años. Hubo cortocircuitos por el tema sexual y por la demanda que cada uno tenía para con el otro. Según publicó el The New York Times, cada cierto tiempo ella solía mandarle enlaces a videos pornográficos explícitos.

Según revelaron los archivos, Epstein la definía como su "favorita" y tenía concesiones, claro. Por ejemplo, tenía libre uso de la tarjeta de crédito del magnate. También viajaron por el mundo en varias ocasiones y ella le envió varias decenas de miles de dólares a sus padres que vivían en Bielorrusia.

La relación era tal, que la joven dentista administraba sus propiedades y también a gran parte del personal con que contaba Epstein.

Karyna Shuliak y Epstein mantuvieron una relación amorosa de casi ocho años. Foto: Instagram

Documentos de la investigación muestran que Shuliak que fue identificada como "Persona 1" en los registros oficiales de la cárcel donde Epstein estaba detenido cuando colapsó en su celda en agosto de 2019.

En medio de los rumores y teorías que rodean la misteriosa muerte de Epstein, esa llamada a su novia a 48 horas de su muerte fue y es objeto de especulación. Las autoridades, sin embargo, nunca confirmaron que haya indicios de criminalidad en su suicidio.

No está confirmado, pero la odontóloga estuvo viviendo hasta hace pocos meses atrás en un edificio residencial del Upper East Side de Manhattan en el que el hermano de Epstein, Mark, tiene una participación financiera.

Trust 1953

Según el documento publicado por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, hay un grupo de unos 40 beneficiados y sobresalen, su última novia, la del hermano de Epstein y otras personas cercanas que colaboraron con el financista.

Algunos de esos beneficiarios están ocultos por la Justicia. Pero, hay otros beneficiarios que salieron a la luz. Por ejemplo el de su hermano, Mark Epstein, y Ghislaine Maxwell, quien fue condenada a 20 años de prisión durante el 2021, por conspiración de abuso sexual de adolescentes, junto a Epstein.

Cada uno de ellos recibirán una fortuna: 10 millones de dólares. Además, el fondo contemplaba que Martin Nowak, profesor de matemáticas de la Universidad de Harvard, recibiera otros 5 millones de dólares.

Gran parte de los posibles beneficiarios mantuvieron vínculos profesionales o personales con Epstein. Claro que, en el documento firmado, no están las más de 200 adolescentes y mujeres jóvenes que denunciaron abusos por parte del magnate.

Tras su muerte hubo un fondo de 121 millones que se pagaron en restituciones, y casi 50 millones de dólares en indemnización para las víctimas.

Y aunque la odontóloga bielorrusa figura como beneficiaria principal en los documentos originales, la mayoría de esos activos fueron negociados, y la porción final que podrá recibir o si recibirá algo de esos bienes sigue siendo objeto de procesos legales que continúan en curso.

Con información de AP