En los meses fríos, el uso de las persianas en invierno vuelve a aparecer como un hábito automático en muchas casas. Se bajan temprano, se dejan cerradas casi todo el día o se usan igual en todas las ventanas, sin mirar orientación, sol ni momento de la jornada.

Ahí empieza uno de los errores más comunes. No todas las ventanas trabajan igual en invierno, y tampoco conviene tratar del mismo modo a una abertura que recibe sol varias horas que a otra más expuesta al frío o a la sombra. Esa diferencia modifica la temperatura interior más de lo que parece.

En ese sentido, la clave no pasa solo por tapar el vidrio. También influye cuándo se deja entrar radiación solar y cuándo conviene bloquear la pérdida de calor.

El error más común al usar las persianas en invierno y cómo impacta en la temperatura de la casa.

Distintos organismos de energía y diseño pasivo coinciden en ese punto: durante el invierno, las coberturas de ventana ayudan más cuando se combinan con el horario del sol y con el comportamiento térmico de cada ambiente.

Qué error enfría la casa aunque parezca que protege del frío

El error más repetido es dejar las persianas bajas durante todo el día, incluso en las ventanas que reciben mejor sol invernal. Esa decisión reduce el ingreso de radiación solar que podría ayudar a templar de forma pasiva algunos ambientes durante varias horas.

En el hemisferio sur, esa lógica se ve sobre todo en las aberturas orientadas al norte, que son las que suelen recibir más sol útil durante el invierno.

Diferentes guías remarcan que las ventanas norte reciben más radiación solar en invierno y que esa ganancia puede aprovecharse para calefacción pasiva, siempre que no se la bloquee innecesariamente.

Cuándo conviene abrir y cerrar las persianas en invierno según la orientación.

El problema aparece cuando la costumbre de “cerrar todo para que no entre frío” también impide que entre el sol. Ahí la casa pierde una fuente gratuita de calor que, aunque no reemplaza a la calefacción, sí puede mejorar el confort y reducir la necesidad de encender equipos antes de tiempo.

El Departamento de Energía de Estados Unidos recomienda justamente abrir cortinas y persianas durante el día en invierno en las ventanas con mejor asoleamiento y cerrarlas de noche para reducir la sensación de frío cerca del vidrio.

Qué conviene hacer de día y de noche para conservar mejor el calor

No todas las ventanas deberían manejarse igual. En una casa de barrio típica en Argentina, las que más suelen rendir para captar sol invernal son las orientadas al norte.

Si reciben sol directo durante buena parte del día, mantener las persianas en invierno abiertas en ese horario puede ayudar a elevar algunos grados la temperatura del ambiente de forma pasiva.

En cambio, cuando el sol cae o cuando la abertura no recibe radiación útil, la prioridad pasa a ser otra: reducir la pérdida térmica. 'Ahí conviene bajar persianas o cerrar coberturas interiores ajustadas, especialmente de noche y en madrugadas frías.

La recomendación de cerrar shades o cortinas por la noche aparece de forma repetida en guías de eficiencia energética para clima frío.