Cada vez más estadounidenses llegan a la edad de jubilación, cobran la Seguridad Social y, aun así, permanecen en el mercado laboral. Esa realidad dio lugar a una pregunta frecuente: ¿por qué los trabajadores jubilados continúan pagando impuestos sobre la nómina si ya reciben su beneficio mensual?
El interrogante surgió a partir del caso de un hombre de 76 años que comenzó a cobrar la Seguridad Social a los 62 porque necesitaba ese ingreso para afrontar sus gastos. Según informó MarketWatch, desde entonces mantuvo empleos de tiempo completo y parcial, incluido uno en Walmart, donde aseguró que muchos de sus compañeros también tienen más de 65 años.
"Solicité la Seguridad Social a los 62 años porque me costaba mucho pagar mis cuentas sin ella", contó el hombre, que prefirió no dar su nombre. "Ahora tengo 76 y desde entonces he trabajado a tiempo completo o parcial. Veo a muchos otros adultos mayores trabajando también. De hecho, parece que la mitad de los empleados de nuestro Walmart local tienen más de 65 años".
En cada salario, explicó, se descuentan las contribuciones destinadas a la Seguridad Social. La respuesta es que esas obligaciones continúan para todos los trabajadores, sin importar la edad o si ya reciben prestaciones del sistema.
En Estados Unidos, cada empleado aporta el 6,2% de su salario para la Seguridad Social y otro 1,45% para Medicare. En total, las retenciones equivalen al 7,65% del sueldo. El empleador aporta un monto idéntico, por lo que la contribución conjunta alcanza el 15,3%.
Estas reglas se aplican tanto a quienes aún no se jubilaron como a quienes ya cobran beneficios o reciben pagos por discapacidad. El objetivo es financiar un sistema que funciona con los aportes de los trabajadores activos.
Un hombre de 76 años continúa trabajando en Walmart. Foto: David Paul Morris/Bloomberg.
Además de las contribuciones sobre el salario, algunos jubilados también pueden pagar impuestos sobre los beneficios de la Seguridad Social. Esa situación depende del nivel de ingresos que perciban durante la jubilación.
El sistema enfrenta además un desafío financiero. Las proyecciones actuales indican que los fondos fiduciarios de la Seguridad Social podrían agotarse a comienzos de la década de 2030 si el Congreso no aprueba cambios. Incluso en ese escenario, los impuestos sobre la nómina continuarían y permitirían financiar una parte importante de las prestaciones previstas.
Cómo se calcula el beneficio de Seguridad Social
Para quienes siguen trabajando después de comenzar a cobrar la Seguridad Social existe otro aspecto importante. El beneficio se calcula sobre los 35 años con mayores ingresos de cada trabajador. La Administración de la Seguridad Social revisa ese cálculo todos los años.
En cada salario se descuentan las contribuciones destinadas a la Seguridad Social. Foto de archivo.
Según informó MarketWatch, si el salario actual supera alguno de los ingresos incluidos en esos 35 años, el beneficio mensual puede aumentar después de la actualización anual. En cambio, los créditos por retrasar la jubilación solo se acumulan hasta los 70 años para quienes esperan antes de solicitar la prestación.
Algunas propuestas de mejora
Entre las propuestas para reforzar la solvencia del programa aparecen varias alternativas. Una consiste en elevar o eliminar el límite de ingresos sujetos al impuesto de la Seguridad Social. En 2026, ese tope alcanza los 184.500 dólares anuales. Otra posibilidad contempla un incremento gradual de la tasa del impuesto sobre la nómina o un aumento de la edad plena de jubilación, que hoy es de 67 años para las personas nacidas en 1960 o después.
El caso también refleja una tendencia cada vez más visible en Estados Unidos. Según los datos citados en el informe, casi uno de cada cinco estadounidenses mayores de 65 años, unos 12 millones de personas, continúa trabajando. Después de los 67 años, cerca de un tercio de la población permanece activa en el mercado laboral.
En Estados Unidos, cada empleado aporta el 6,2% de su salario para la Seguridad Social y otro 1,45% para Medicare. Foto de archivo.
En Walmart, la empresa privada más grande del país, más de 200.000 empleados, equivalentes al 13% de la plantilla, tienen más de 60 años. El aumento del costo de vida, una mayor esperanza de vida, la falta de ahorros para la jubilación y el deseo de mantenerse activos explican por qué cada vez más adultos mayores combinan el cobro de la Seguridad Social con un empleo.
Todavia no hay comentarios aprobados.