Con El alma de los objetos, desembarca del binomio artesanía/diseño latinoamericano en Alemania. Es una exhibición que busca transmitir desde una perspectiva propia una cosmovisión que nace en América Látina y proyecta no solo su diversidad de técnicas y materiales, sino que también muestra aspectos sociales y políticos del diseño, las artes y las artesanías tradicionales y contemporáneas de América Latina.
El alma de los objetos es un libro y una muestra, es un libro que dio origen a una muestra, y es una muestra que cuenta, en palabras de su autora: una forma de proyectar que abre una puerta al diseño desde el sur global, y que destaca nuestro ADN como diferencial.
El Museo GRASSI de Artes Aplicadas de Leipzig (Alemania) es uno de los museos de diseño y artesanía más importantes de Europa; alberga una colección permanente de más de 230.000 objetos en la muestra: Del Art Nouveau al presente, exhibición que traza la evolución del diseño funcionalista y decorativo, pensado y manufacturado en el norte global. En ese contexto: El alma de los objetos, se despliega como la muestra especial del año y primera muestra de artes aplicadas latinoamericanas en un lugar no hispanohablante.
Tapiz en honor al "Día de las Almas" en lana de oveja bordada por artesanas de los Valles jujeños de Illaripuna (Argentina).
"¡Es una patriada esto!", dice Luján Cambariere, gestora y curadora de la exhibición: "El alma de lo objetos, nace de las ganas de contar el común denominador que tienen los diseñadores, artistas y artesanos de América latina, ese saber hacer que primero que nada mira hacia adentro y pone en valor nuestra cultura material, nuestras tradiciones, nuestra historia y que es: manual, sensible, expresiva, colorida y elegante".
Se accede a la muestra a través de una sala que funciona como un espacio de transición, representando una especie de rito de pasaje de Europa a América, y para eso Luján utilizó recursos audiovisuales, expandiendo la experiencia museística. Con canciones de la cantautora Lido Pimienta y proyecciones animadas de la diseñadora e ilustradora colombiana Catalina Estrada, el espacio propone un diálogo intuitivo entre figuración y abstracción operando sobre la percepción interna que promueven los ícaros (cantos ancestrales) que se utilizan en las ceremonias amazónicas de ayahuasca.
Una vez iniciada la experiencia, se ingresa a la sala denominada "Diseño ancestral", un espacio poblado de objetos talismanes, objetos con alma, en donde se despliega la obra de gran formato: Jardín de América, proyectada por el arquitecto Jorge Lizarazo y confeccionada con hilos de diferentes metales, por el taller textil Hechizoo, que honra el mapa del continente a través de la flor nacional de cada país: conmoverse es inevitable, ahí latinoamérica entra en el torrente sanguíneo de cada visitante.
Cabezas de animales en madera de mulungu (un árbol muy común en el noreste de Brasil) talladas por los artesanos Jaílton y Jamile Rodrigues. .
Esta sala además despliega un mapeo de técnicas y materiales por países, como: el ñandutí (Paraguay), que es un encaje que imita flora y fauna local y que se teje sobre bastidor, cuyas obras las facilitó el Instituto Paraguayo de Artesanía; están las máscaras chané creadas en madera de palo borracho y virtuosamente pintadas con tintes naturales, desarrolladas por la comunidad indígena Chané que habitan en el Gran Chaco (Argentina); las aves en madera de mulungu (un árbol muy común en el noreste de Brasil) talladas por los artesanos Jaílton y Jamile Rodrigues (padre e hija) oriundos de la isla de Ferro, que recrean a través de coloridos patrones la avifauna de su terruño.
La creatividad que propicia el uso racional de los recursos o el uso racional de los recursos que empuja la creatividad, son ingredientes que pueden verse en obras como: Serpientes Semilla de Xandra Uribe, quien retoma el uso de las legumbres como elemento para adornar el cuerpo o realizar prácticas rituales, a través del proyecto: Frijolatorio, un banco de semillas creativo y al mismo tiempo una iniciativa cultural que recupera el valor agrícola, espiritual, estético y simbólico de los frijoles.
Serpientes Semilla de Xandra Uribe, en el Museo Grassi (Leipzig) que alberga The Soul of Objects (El alma de los objetos).
Con habilidades manuales superdesarrolladas, valiéndose de gubias y formones, el maestro Manuel Graciano, desde Brejo Santo (Brasil), materializa esculturas con madera de umburana y pintura brillante para crear figuras cambiaformas, que representan el perspectivismo amerindio, en donde los seres humanos son animales y los animales son seres humanos.
En El Alma de los objetos, en versión muestra, participan 13 países y 56 proyectos (es imposible mencionarlos a todos), entre los cuales hay diseñadores, artistas, artesanos, galerías e instituciones públicas y privadas, explica Luján y se extiende: quería darle participación a todos los países, es una oportunidad excepcional para ser vistos como latinoamericanos en forma conjunta, pero también es una oportunidad para reconocer y exponer el saber hacer de cada comunidad, colectivo y proyecto de forma individual.
Cuando los diseñadores trabajan con comunidades indígenas, lo importante es el proyecto colaborativo, el intercambio que honra la autoría y crea piezas que conectan memoria, identidad y futuro. La indumentaria que la artista Neyra Pérez perteneciente al pueblo iskonawa (pueblo indígena amazónico de la región de Ucayali, Perú), realizó junto a las diseñadoras Ani Álvarez Calderón y Arianne Carrillo (madre e hija), logra preservar y reinterpretar el kené (patrón geométrico en blanco y negro, teñido con corteza de yacushapana), proyectando piezas que permiten vestir una historia y al mismo tiempo destacarse por su originalidad en entornos contemporaneos.
El Museo Grassi (Leipzig) alberga The Soul of Objects (El alma de los objetos), una exposición dedicada a las artes aplicadas y a la artesanía de América Latina, curada por Luján Cambariere.
La sala intermedia lleva por nombre: "Materia y espíritu", que surgió de una negociación entre Luján y el personal del museo, porque el nombre original era: arte visionario y desde el museo no estaban convencidos que el público alemán pudiera decodificar el concepto. Esta sala de paredes color naranja estridente es cooptada por material audiovisual, allí se muestra el detrás de escena, en formato documental, de todos los proyectos que integran la muestra,
El Museo Grassi (Leipzig) alberga The Soul of Objects (El alma de los objetos), una exposición dedicada a las artes aplicadas y a la artesanía de América Latina, curada por Luján Cambariere.
–¿La gente se detiene a ver los videos?
–Sí, son alemanes. Muchas personas se quedan horas sentadas, con auriculares, mirando con detenimiento y disfrutando la experiencia.
En la misma sala se exhiben talismanes, joyería y esculturas en pequeño formato. Hay proyectos muy diversos, en uno de ellos, Antonella Scavone junto al artesano Mateo Medina, trabaja la técnica paraguaya de filigrana; también están los proyectos de joyería, de Simone Verdugo Aguirre (Chile), que materializa a partir de la fibra de ixtle como urdimbre y la de crin de caballo como trama; y un proyecto colombiano, de Danielle Lafaurie, que trabaja con la unión del tejido de palma con electrólisis y luego un baño de oro y plata. Otro de los proyectos exhibidos es el de Cynthya Villa Soto, que expone la instalación: "La Ekeka y sus Illas", para reflexionar sobre la necesidad de la energía femenina como fuente de creación, conexión y abundancia.
El alma de los objetos, una exposición dedicada a las artes aplicadas y a la artesanía de América Latina, curada por Luján Cambariere.
Debemos mencionar a la brasileña Heloísa Crocco con su proyecto "Topomorfose", al que dedicó su vida, en donde registra los árboles y sus venas en múltiples soportes; y al ceramista rosarino radicado en Brasil Leo Battistelli que expone Memoria de Agua a partir de piezas recuperadas del alud que sufrió la fábrica de cerámica Luiz Salvador de la ciudad de Petrópolis en Río de Janeiro.
Contiguo está el espacio espacio de workshop, que también tiene sus paredes montadas con una selección de obras gráficas y carteles de la galería Arte Popular Latino, allí se desarrollan frecuentes actividades y activaciones propias de la exposición.
Lo primero que se ve cuando se entra a la última sala, que lleva por título: "Paradigma latinoamericano", es el trabajo de Olga Fish, que es una húngara judía que estudió en Düsseldorf en Alemania, que en la época del nazismo se exilió en Ecuador y a partir de ahí dedicó su vida a preservar y enaltecer las tradiciones artesanales ecuatorianas. En el mismo espacio conviven dos proyectos de Renato Imbroisi desarrollados en forma colaborativa con artesanos de diversas comunidades brasileras, por un lado está el proyecto de sombrillas bordadas y por otro los autorretratos de las artesanas realizados con la técnica Renda Renascença.
El diseño expositivo, estuvo a cargo del estudio lipsiense lfm2, que desarrolló un sistema que permite múltiples configuraciones y facilita tanto el recorrido como la compresión de cada una de las piezas.
Baetones contemporáneos del proyecto "Como llegan las flores a las telas" de Constanza Martínez y de artesanas teleras de Santiago del Estero de la Colección Privada de Ricardo Paz, Galería Herlitzka (Argentina). En las vitrinas, la cestería de carandillo correntino de Maydi y el biodiseño con calabaza-mate de Rerere (Argentina) y los ponchos de lana de oveja de la Cooperativa Manos del Uruguay.
Ricardo Corredor, arquitecto colombo-venezolano fue convocado para exponer Monguí Handcraft, una serie de objetos utilitarios como asientos y almohadones super coloridos, realizados con técnicas artesanales de comunidades indígenas y campesinas expertas en el trabajo con caña flecha. Muy cerca se encuentran los objetos textiles de gran formato (altamente instagrameable y ultra copiados) de Caralarga (Querétaro, México), realizados a partir de hilo de algodón crudo. De forma aledaña la indumentaria, inspirada en los recuerdos de su infancia, que los diseñadores mellizos Paulo y Roberto Ruiz Muñoz, de origen peruano y radicados en París, proyectan fusionando artesanía, poesía y cultura popular.
Constanza Martínez que se especializa en patrimonio textil, en su proyecto: Como llegan las flores a las telas, articula genealogías históricas con relecturas contemporáneas, develando como la iconografía andina tradicional fue modificada a partir de la llegada de manuales de bordados europeos en el s.XVIII a Santiago del Estero (Argentina).
Este pequeño relato quisiera dar cuenta de todos los proyectos que se exhiben en la exhibición El alma de los objetos, así como también sería oportuno relatar el intrincado camino que su gestora y curadora transitó. La exposición se desarrolla en una superficie de mil metros cuadrados. El Museo Grassi es uno de los cinco museos más importantes del mundo en artes aplicadas. Es Latinoamérica en Alemania. Es disruptivo. Es elegante. Es un estruendo de color. Es un hito. También es un catálogo físico de casi 200 páginas.
Luján Cambariere. en el El Museo Grassi (Leipzig) donde se montó The Soul of Objects (El alma de los objetos).
Más que una anécdota
Simón, es un artesano del pueblo indígena Aché del Paraguay, que por primera vez salió de su comunidad, tramitó su DNI y viajó en avión hasta Alemania. El aporte de valor del diseño no sólo está presente en los tangibles que produce, también empodera comunidades, a través de la visibilidad de sus capacidades. Lujan Cambariere con su gran proyecto El alma de los objetos, busca eso: crear puentes, ser una herramienta de mediación cultural y de reconocimiento hacia todo eso que fue avasallado y arrasado a través de la colonización cultural.
Todavia no hay comentarios aprobados.