La directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, llega este lunes a la Argentina para una visita de alto perfil de dos días, aunque no será la primera vez que viaje a Buenos Aires como líder de un organismo: la economista búlgara participó en la cumbre del G20 en 2018 en la capital argentina, pero aquella vez como CEO del Banco Mundial.

En aquel entonces la jefa del Fondo era Christine Lagarde, el presidente era Mauricio Macri y existía entre ellos un “crush” (“flechazo”), como sorprendentemente expresó el líder del PRO en una gala en Nueva York, mientras la francesa sonreía desde la audiencia. Pero el panorama se complicó, Argentina pasó a ser el mayor deudor del Fondo y luego la relación con el FMI se tensó al máximo con el kirchnerismo.

Ahora el organismo comandado por Georgieva y la Argentina del presidente Javier Milei volvieron a una inédita relación de elogios y confianza mutua. En Washington admiran que el libertario haya cumplido su promesa de cortar el déficit fiscal drásticamente, bajar la inflación, desregular la economía y encarar reformas estructurales. Hay algunos puntos de disputa, pero el rumbo general es aplaudido.

En este marco, el viaje de Georgieva se entiende como un gesto para el Gobierno, que ha cumplido con buena parte de lo prometido, y para ratificar la importancia de la Argentina para el organismo.

La jefa del FMI se reunirá el lunes con el presidente Milei y su gabinete; con Luis Caputo y su equipo económico y también con el presidente del Banco Central, Santiago Bausili. Al mediodía ofrecerá una conferencia de prensa en el Ministerio de Economía y también mantendrá reuniones con miembros de la sociedad civil. Habrá un encuentro con estudiantes y con empresarios cuyos nombres no trascendieron, pero serían representantes del sector minero, energético, agrícola, industrial, comercial y farmacológico.

El martes viajará junto con Milei a Vaca Muerta, donde se reunirá con trabajadores y empresarios del sector energético y luego partirá a Uruguay.

Expertos consultados por Clarín sseñalan que, más allá de un gesto al Gobierno, la visita es también una oportunidad para Milei y la jefa del Fondo de mostrar “una realidad concreta, no solo en los papeles”, como es hoy día Vaca Muerta. El viaje al sur podría también servirle a Georgieva para mitigar las críticas a la “excesiva” exposición del FMI con Argentina y promover un regreso al mercado de capitales, afirman.

Héctor Torres, ex representante argentino en el FMI, dijo a este diario que “las visitas de los directores gerentes son poco frecuentes. Su objetivo, sin duda, es brindar una clara señal de apoyo al Gobierno y mostrar confianza en sus posibilidades de poder volver a acceder al mercado privado de capitales que es, siempre, el objetivo último de todos los programas”.

“Su visita a Vaca Muerta busca destacar que Argentina tiene una creciente capacidad de generar las divisas que le permitan recuperar acceso a los mercados y, por ende, dejar de depender del dinero del FMI. El viaje al sur también podría servirle a Georgieva para mitigar las críticas a la “excesiva” exposición del FMI con Argentina”, afirma.

Torres explica que Argentina tiene el 30% de la exposición crediticia del FMI y que el país tiene vencimientos importantes a partir del año entrante. “Naturalmente, el Fondo está muy interesado en que Argentina vuelva a acceder al mercado de capitales. La visita de Georgieva busca precisamente promover eso, que Argentina vuelva a acceder al mercado de capitales para poder reducir su exposición”, señala.

Más allá de estar de acuerdo con el rumbo argentino, entre algunos países miembros del organismo existe cierto celo por un trato supuestamente condescendiente que las autoridades del Fondo han dado al país, que estaría expresado a través de muchos waivers (perdones) por incumplimiento de metas, sobre todo por la resistencia inicial del Gobierno a comprar dólares para acumulación de reservas.

El FMI insistió con persistencia en ese punto y finalmente el Gobierno revirtió su política de reservas. Ahora el organismo presiona para que el país vuelva al mercado de capitales, pero en Economía no tienen apuro. “Salir a los mercados es una opción, no un objetivo”, señalan.

Torres cree que Georgieva podría conversar con las autoridades sobre la baja de la recaudación impositiva, ya que es una de las alertas que se encienden a la hora de cumplir los objetivos del programa. “La caída en la recaudación podría dificultar el cumplimiento de la meta fiscal, pero si hiciera falta un waiver seguramente no habría problemas en conseguirlo.”

Para Claudio Loser, ex director del Hemisferio Occidental del Fondo, el viaje de Georgieva “es de relaciones públicas y no de negociación. Hay que entenderlo como de visita a un país que es el principal deudor, pero que está aplicando un programa muy acorde con el FMI", dijo a Clarín.

Resaltó que hace poco tiempo el staff técnico estuvo de visita para la reciente revisión del programa. “Supongo que, si hay cabos sueltos, ella apoyará con conversaciones con el presidente. Creo que el viaje es más para consumo interno argentino. La visita a Vaca Muerta refuerza esta idea: Milei quiere mostrar en persona y Georgieva también, que no solo se fijan en papeles y números sino en la realidad concreta”.

En medio de un mundo turbulento, marcado por la guerra de EE.UU. con Irán, el alza del petróleo y el avance de la Inteligencia Artificial, la visita de Georgieva es también una ocasión para que la jefa del Fondo pueda debatir en el terreno --con funcionarios, empresarios y actores sociales-- el potencial argentino y las oportunidades que se abren ante los desafíos globales.