La industria citrícola del noroeste argentino atraviesa horas decisivas luego del inicio de las restricciones en el suministro de gas natural a las plantas industriales de Tucumán, una situación que puso en riesgo la continuidad de la zafra de limón. Sin embargo, en las últimas horas surgió una alternativa que permitiría abastecer a las industrias, aunque persiste la preocupación por el elevado costo de la energía.

De acuerdo con información publicada por La Gaceta de Tucumán, los cortes en la provisión del gas comenzaron esta semana como consecuencia del incremento de la demanda provocado por la ola de frío, que obligó a restringir el suministro a usuarios industriales.

Ante este escenario, la Asociación Citrícola del Noroeste Argentino (Acnoa) advirtió que la falta de gas natural y el fuerte aumento de los costos energéticos amenazaban con paralizar la actividad industrial en plena campaña. Según explicó la entidad, las plantas procesadoras de Tucumán quedaron bajo un esquema de "Rampa 0", que implica severas restricciones en el suministro, mientras que el volumen de gas proveniente de la Cuenca Norte resulta insuficiente para sostener el procesamiento de la fruta.

Acnoa recordó además que durante mayo había realizado gestiones junto con el Gobierno provincial ante la Secretaría de Energía de la Nación para asegurar el abastecimiento durante la zafra, aunque el reordenamiento del sistema energético terminó afectando los compromisos previstos para la región.

El principal problema, además de la escasez, es el costo de las alternativas disponibles. Según la entidad, las industrias deberían recurrir al Gas Natural Licuado (GNL) importado, cuyo precio ronda los 24 dólares por millón de BTU, entre cuatro y cinco veces por encima del valor del gas de red. Para el sector, ese sobrecosto vuelve antieconómico el procesamiento industrial, ya que no puede trasladarse a los precios internacionales del limón y sus derivados.

La preocupación se extiende a toda la economía regional. Acnoa advirtió que una interrupción parcial o total de la actividad afectaría las exportaciones, el ingreso de divisas y unos 50.000 puestos de trabajo vinculados directa e indirectamente a la cadena citrícola. Además, recordó que, al tratarse de una actividad estacional, la fruta que no pueda industrializarse durante la campaña se perderá definitivamente.

Una alternativa para evitar la paralización

En este contexto, la Unión Industrial de Tucumán (UIT) informó este miércoles que, tras nuevas gestiones impulsadas por el Gobierno provincial, se logró avanzar en una alternativa que permitiría garantizar la disponibilidad de gas natural para las industrias tucumanas.

Según explicó la entidad, el avance fue resultado de las reuniones que mantuvo el ministro de Economía y Producción de Tucumán, Daniel Abad, con distintos actores del sistema energético nacional, luego de que el gobernador Osvaldo Jaldo manifestara su preocupación por el impacto que las restricciones estaban teniendo sobre el aparato productivo provincial.

Como parte de esas gestiones, autoridades de la UIT y de Acnoa mantuvieron un encuentro con representantes de una empresa del sector energético, que confirmó la disponibilidad de volúmenes de gas para abastecer tanto a la industria citrícola como al resto de las actividades manufactureras de la provincia.

Desde la UIT destacaron que este acuerdo representa "un paso importante" para garantizar la continuidad de la producción y evitar la interrupción de las plantas en plena campaña.

No obstante, la entidad remarcó que el problema de fondo continúa siendo el costo del suministro. "La principal preocupación sigue siendo el elevado valor del gas, que afecta seriamente la competitividad de las industrias del Norte Argentino", señaló en un comunicado.

La organización también pidió al Gobierno nacional que contemple la situación particular de las economías regionales del norte, recordando que Tucumán atraviesa simultáneamente los momentos de mayor actividad de la zafra azucarera y de la campaña citrícola. Entre ambas cadenas generan más de 150.000 puestos de trabajo directos y representan una fuente clave de producción, exportaciones y generación de divisas para el país.

Mientras las negociaciones continúan, las industrias mantienen la expectativa de que el abastecimiento pueda normalizarse en los próximos días. Sin embargo, el sector coincide en que la solución de largo plazo no pasa únicamente por asegurar el suministro, sino también por contar con un esquema de costos energéticos que permita sostener la competitividad de una de las principales economías regionales de la Argentina.