A juzgar por la apertura vía acuerdos comerciales, el mundo pasó a ser plano para Argentina. En el Gobierno están orgullosos del tratado con la Unión Europea tras 26 años de demora. Y ya se nota: los productores agotaron los cupos permitidos para miel y arroz en cuestión de días.

Otro caso es el de EE.UU., que nos habría blindado frente a las idas y vueltas de Trump con los aranceles, además de haber multiplicado por cinco las ventas de carne. Ahora, Argentina tiene comercio con el 33% del PBI mundial, lejos de Chile que alcanza al 90% pero ya no puede considerarse una economía cerrada.

Es parte del envión exportador que se intenta, incluso superando cualquier traba ideológica. Y esto explica la comitiva que integrarán en breve Karina Milei, el canciller Quirno y Luis Caputo hacia Beijing, para reforzar lazos con nuestro segundo socio comercial.

En un poderoso grupo exportador lo celebran. Dicen tocar el cielo gracias a un dólar unificado, la estabilidad y al negocio de la energía con precios entonados que disimulan costos fijos y altos. “Vivo una ucronía, una realidad paralela”, desliza su CEO al admitir que hay otros que arrastran problemas por falta de demanda, se quedaron sin crédito y con deudas a tasa alta. Como el ingeniero Castellanos, socio de la Bolsa de Comercio, que interrumpió a Milei. Son los estrellados.

Javier Milei su hermana Karina y el canciller, Pablo Quirno

No es el caso de los ganaderos que predominan en la Rural de Palermo, pujante como pocas veces, que recibe este domingo con pompa a Milei. Allí, entre los boxes y los stands, no solo se dirime una interna entre su presidente Nicolás Pino y el vice Marcos Pereda.

También, numerosos intereses que se reflejan en los valores millonarios que alcanzarán en los remates los toros campeones. En esa disputa cuenta cada voto. Pino cosechó una parte de los de la raza Angus y los caballos criollos. Pereda, los de Hereford y Braford. La votación arrancó en la muestra.

Y hay grietas por varios lados. Un ejemplo es el de las caravanas para colocar chips inteligentes que identifiquen la hacienda e informen todo su historial. Rige desde enero con empresas sacándose los ojos, tal como sucedió con la hasta ahora frustrada importación de vacuna contra la aftosa, pese al esfuerzo del coloso Federico Sturzenegger.

Diego La Torre, que con Tecnovax intentó importar la vacuna, supo describir ese rubro como un “oasis verde con demanda asegurada, pago al contado y exento de impuesto a las Ganancias”. No logró ingresar hasta ahora una sola dosis y puso proa a una fuerte expansión regional en sanidad animal con filiales en Perú, Uruguay, Paraguay y Chile, que se abastecen desde su planta de Mercedes, lo mismo que sus embarques crecientes a Rusia.

La salida exportadora es, precisamente, la llave para numerosas empresas. Gustavo Lopetegui, ex ministro de Macri, cuenta que con Pampa Cheese obtiene 5 millones de litros de leche mensuales y exporta quesos a casi todo el mundo: “Nunca estuve mejor, la estabilidad, la eliminación de las retenciones a los lácteos, y volvernos muy eficientes con un manejo de 40 personas fue clave”.

Pero los dedicados al consumo interno están penando. En Cencosud cuentan que en sus bocas de Jumbo y Disco, a los que concurre la clase media, están “flat”. Y en VEA, pensado para sectores populares hay caída, en parte por ingresos deteriorados. En las sucursales del Norte del país los carcome el contrabando.

Haciendo oídos sordos al odio que se destapó contra Argentina en el Mundial, Morgan Stanley, que organiza el desembarco en Wall Street de Genneia y Goldman Sachs para YPF Luz, aceleran esos trámites. Hernán Díaz escribió en su novela Fortuna que los trabajadores que se convirtieron en consumidores y los consumidores en inversores de la Bolsa son quienes financiaron la inmensa expansión de EE.UU. Van en su búsqueda.

Contundente, un banquero local afirmó que no es el momento, por ser dos firmas argentinas que “salen a la par y el apetito no es tan grande, es verano en el hemisferio Norte y los precios están muy volátiles”, sostuvo. Lo intentarán de todos modos. Hay otros entrenándose, como el Hipotecario cuya apuesta es ser un dinamizador en el crédito para viviendas.

Trascendió que se estudian mecanismos para otorgarlos en dólares para inmuebles, como sucede en Uruguay, con normas prudenciales, garantizados con hipotecas y a 30 años. Luis Caputo estaría convencido pero la línea del Banco Central aconseja cautela.

Patricia Bullrich

Los bancos tienen los dólares, prestarlos es su negocio en una Argentina que ahorra en dólares, pero que no los vuelca al sector productivo. Una iniciativa que madura la Cámara de la Construcción es recurrir al fondo de la ANSeS y al del flamante FAL (Fondo de Asistencia Laboral). Gustavo Weiss se lo comentó a Patricia Bullrich y ella prometió estudiarlo al compás de una baja de impuestos: cada departamento nuevo tiene un costo impositivo de 45%.

Gerardo Martínez, el líder de la UOCRA, tampoco se queda de brazos cruzados e impulsa con gobiernos provinciales y municipios reactivar 80 proyectos del plan Procrear que quedaron listos hasta la mitad. “Estamos buscando la ecuación con financiamiento de organismos internacionales, como el BID o La CAF”. Tal vez comparta la idea con la jefa del FMI que arriba a Buenos Aires, el próximo martes si Georgieva encuentra un respiro en su agenda.

En simultáneo, existen numerosos emprendimientos como los pools para financiar y dotar de escala a los proveedores que tengan contratos en firme en minería y petróleo. Son mecanismos comunes en otros países y que están saliendo a la luz. Se los conocen como private lending al ofrecer préstamos financiados por inversores con aprobaciones más rápidas y una evaluación crediticia más flexible que los bancos.

Consultado sobre lo que viene, Marcelo Etchebarne, con estrechos lazos con grupos financieros internacionales, señaló que los grandes fondos entienden que el ministro de Economía trabaja para llevar el riesgo país a grado de inversión y el Canciller, para ingresar a la OCDE, ambos durante un eventual segundo mandato. “Si ese escenario se concretara, la inversión externa directa podría multiplicarse por diez o más. Las condiciones para lograrlo existen si la política acompaña. El riesgo más grande es el atesoramiento de dólares fuera del sistema”. Arrancó la ansiedad electoral.

“Afuera están muy atentos al calendario electoral, hasta conocen el cronograma. La plata en serio va a llegar después de 2027”, soltaron en una multi que define la actitud de su casa matriz con el clásico “wait and see”.

La excepción, coinciden expertos de distintos colores, es Vaca Muerta, que por distintos motivos ya se considera la gran reserva global del abastecimiento de energía. Una pista la ofreció la especialista en comercio internacional Diana Tussie. Sostiene que la producción británica en el Mar del Norte cayó 80% desde el 2000 y “los recursos del Atlántico Sur se perfilan como una fuente estratégica”.

Es el caso también del yacimiento Sea Lion, al norte de Malvinas que se inicia en marzo de 2028 con una producción diaria de 50.000 barriles, lo que ha elevado la importancia de las islas para Londres y hará más difícil las negociaciones.

Kristalina Georgieva

Un dato de cómo se vive ese conflicto hacia el interior del Gobierno: el secretario de Agricultura, Sergio Iraeta, exhibe con orgullo el certificado del Ministerio de Defensa que muestra que se ofreció como voluntario en la guerra de 1982. Tal vez exprese una posición que tomó vuelo en la Casa Rosada. Consiste en castigar a las empresas petroleras que operen en Malvinas impidiendo ingresar a la más suculenta Vaca Muerta.

En La Plata, mientras tanto, se dirimen otras cosas. Un sector radicalizado y La Cámpora impulsan que Kicillof dicte la expropiación de Fate, que tiene aún una pequeña parte de sus instalaciones tomadas tras el cierre el último febrero.

El gobernador resiste pensando en su carrera presidencial. Fate era parte de un grupo más amplio que tiene a Aluar, la reina del aluminio como su verdadera joya y que pese a los aranceles del 50% que les aplica Trump, sigue exportando y acaban de desembolsar US$ 400 millones para un parque eólico en Chubut, un parque solar en la provincia de Buenos Aires y una planta de ósmosis en el Sur. Toda una ucronía en un mismo conglomerado familiar.