Un fondo inversor alemán decidió ir a la justicia en los Estados Unidos a reclamar al gobierno de la provincia de Buenos Aires el pago de bonos reestructurados en 2021. Es un tenedor de títulos que rechazó ingresar a la oferta de canje en aquel momento y ahora pulsea en los tribunales para obtener condiciones de pago mejores.
Se trata del fondo alemán Daniels Invest GmbH, un acreedor que decidió no adherir al canje de deuda que la provincia de Buenos Aires cerró en 2021. Según explicó Sebastián Maril, de Latam Advisors, la firma inició una acción ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York para reclamar el cobro de dos series de bonos emitidos por la provincia.
De acuerdo con Maril, el fondo reclama títulos que originalmente tenían un valor nominal de 15,1 millones de euros y US$ 2,6 millones. Del total, permanecen impagos unos 2,5 millones de euros y US$ 866.000 de capital.
El analista señaló además que otros bonistas que tampoco ingresaron a la reestructuración de 2021 seguirán de cerca la resolución de este caso, ya que la provincia había optado por acordar y cancelar otros litigios similares a comienzos de este año.
Desde la gobernación bonaerense aseguraron que se trata de una parte muy minoritaria que eligió litigar en lugar de aceptar el canje en 2021. "Siempre hemos tenido la vocación de llegar a entendimientos con el 100%, como puede verse en el acuerdo que alcanzamos en 2025 en el marco de otra demanda", plantearon desde La Plata ante la consulta de Clarín. "La demanda está en una etapa inicial, por lo que estamos analizando los pasos a seguir", continuaron.
La reestructuración de la deuda externa de la provincia de Buenos Aires se cerró en 2021, tras más de un año de negociaciones con los acreedores y luego de sucesivas mejoras a la oferta inicial. El acuerdo implicó el canje de 11 bonos por cuatro nuevos títulos denominados en dólares y euros, con vencimiento final en 2037.
La propuesta definitiva reconoció sin quitas el capital y los intereses devengados e impagos desde la suspensión de pagos de comienzos de 2020, por unos US$ 760 millones. De ese monto, el 10% se canceló en efectivo y el 90% restante mediante la entrega de nuevos bonos, una modificación respecto de la oferta original, que no contemplaba pagos en efectivo.
El esquema financiero estableció pagos de intereses y amortizaciones semestrales. Los cupones de los bonos en dólares comenzaron con tasas del 2,5% y fueron aumentando de manera escalonada hasta alcanzar niveles de entre 5,875% y 6,625% a partir de 2025, mientras que los bonos en euros siguieron una estructura similar, aunque con tasas algo menores. En promedio, el cupón quedó en torno al 4,9%, por debajo del costo de la deuda que fue reemplazada.
Como parte de la negociación, también se acortó en tres años el período de gracia previsto inicialmente. Los nuevos bonos comenzaron a amortizar capital varios años antes de su vencimiento, reduciendo así su duración financiera. De acuerdo con las estimaciones realizadas en ese momento, la provincia debía afrontar pagos anuales del orden de los US$ 240 millones en el marco de esta reestructuración.
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