La Comisión Europea pisó el acelerador del cumplimiento normativo y de las multas antes de irse de vacaciones. Si el lunes la multa cayó en la china AliExpress, este jueves le toca a la estadounidense Google, que recibió una sanción de más de mil millones de dólares.

En este asunto, el de hacer respetar su legislación sobre plataformas digitales, es en el único en el que los europeos desafían continuamente a la Administración estadounidense sin que desde la Casa Blanca se encuentre la forma de frenarlo.

Los servicios de Competencia de la Comisión Europea anunciaron este jueves dos multas a Google, las dos por incumplir el Acta de Mercados Digitales. La primera es por favorecer a sus propios servicios en su herramienta ‘Google Search’ y la segunda por imponer restricciones a las empresas para dirigir a los consumidores hacia canales alternativos, a menudo más baratos, para realizar compras en ‘Google Play’, una práctica conocida como redirección.

La multa por la primera infracción es de 460 millones de euros y la multa por la segunda de 430 millones de euros (en total, 1.014 millones de dólares al cambio actual). La investigación empezó el 25 de marzo de 2024. Google puede recurrir ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea.

El vocero de la Comisión Europea Thomas Regnier, en la conferencia donde anunció la multa a Google, este jueves en Bruselas. Foto: AP

"Discriminación"

La española Teresa Ribera, comisaria de Competencia y número dos de facto de la Comisión Europea tras la alemana Úrsula Von der Leyen, dijo este jueves que “Google no ha cumplido de manera efectiva el Acta de Mercados Digitales”. La comisaria añadió: “Los mejores productos deben triunfar porque son mejores, no porque pertenezcan a la empresa que gestiona el motor de búsqueda”.

El Acta de Mercados Digitales, recuerda hoy la Comisión Europea, “establece que los guardianes de acceso (gatekeepers, las grandes plataformas por las que la mayoría de la población acceder a internet) no pueden dar un trato más favorable a sus propios servicios en la clasificación de resultados que al de los servicios de terceros. Deben aplicar criterios de clasificación transparentes, justos y no discriminatorios”.

Y Google no lo hace. Los servicios de la Comisión Europea, brazo ejecutivo de la Unión Europea, consideran que Google da un trato preferente a sus propios servicios, entre ellos compras, reservas de habitaciones de hoteles o venta de tickets de transportes, entre otros. Y lo hace discriminando a terceros en Google Search, lo que va contra la normativa europea.

Bruselas establece que ‘Google muestra sus propios servicios de forma más destacada en los resultados de búsqueda, situándolos en la parte superior de la página o utilizando elementos visuales y filtros mejorados, mientras que servicios equivalentes de terceros no disfrutan de la misma visibilidad”.

Google Search, en el centro de la disputa. Foto: The New York Times

La Comisión Europea también recuerda que el Acta de Mercados Digitales obliga a que los “desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones a través de Google Play deben tener derecho a informar a sus clientes de ofertas alternativas y dirigirlos hacia ellas para realizar compras, por ejemplo a través de páginas web o tiendas de aplicaciones alternativas”.

Y, remarca, Google “impide a los desarrolladores comunicar libremente y promocionar sus ofertas”. La Comisión Europea también recuerda a la plataforma que aunque tiene derecho a cobrar una comisión cuando un desarrollador adquiere un nuevo cliente -si no estaría dando el servicio gratis-, no tiene derecho a poner precios exagerados, sino que “el importe de esas comisiones vinculadas a la redirección como el tiempo durante el cual se cobran superan lo que resulta compatible con el Acta de Mercados Digitales”.

Próximos pasos

Como de costumbre, Bruselas multa y pone exigencias de obligado cumplimiento. La empresa estadounidense debe tratar a partir de ahora “de forma justa y no discriminatoria a los servicios de terceros que aparecen en los resultados de búsqueda de Google respecto a sus propios servicios”. Y debe permitir que los desarrolladores que distribuyen sus aplicaciones a través de Google Play “puedan, tanto desde el punto de vista técnico como contractual, comunicar libremente sus ofertas, promocionarlas y celebrar contratos con los usuarios tanto dentro como fuera de la tienda Google Play”.

La empresa usó el proceso de investigación de la Comisión para empezar a aplicar algunas modificaciones. La Comisión Europea asegura que Google ya empezó a probar ciertos cambios en la forma en que presenta los anuncios de compras y contenidos relacionados con servicios como los deportivos. Eso resulta en una reducción de la multa porque Bruselas entiende que Google ha decidido cooperar, aunque la Comisión asegura que “supervisará la aplicación de estas soluciones”.

Bruselas sí señala que a pesar de que la empresa empezó a cooperar, “las multas tienen en cuenta la gravedad y la duración de los incumplimientos”.

A partir de ahora Google tiene 60 días para cumplir con lo exigido. Si no lo hace, a partir de ese plazo la Comisión Europea podría imponer a la compañía una multa diaria equivalente al 5% de su volumen de negocios mundial diario. La empresa ingresó en 2025 más de 1.000 millones de euros al día.