En los campos y bosques británicos, se desarrolló durante siglos una raza de perros especializada en detectar olores a larga distancia para cazar pequeños mamíferos.
El beagle es una raza de perros conocida por su carácter amigable y sociable que pertenece al grupo de los sabuesos de rastro.
Su historia es el resultado de la búsqueda de un perro con excelente olfato que ayudara a los cazadores a atrapar conejos y liebres en los campos británicos.
Los beagles descienden de los perros sabuesos
Los beagles pertenecen al grupo de los sabuesos (scenthounds), una categoría de perros seleccionada artificialmente durante siglos por los humanos para seguir el rastro de presas a través de su olor.
El termino beagle viene del francés b'gueule, que significa garganta abierta. Foto: Archivo/CLARÍN
Los primeros tipos de perros sabuesos llegaron a Inglaterra a mediados del siglo XI.
El talbot hound, también conocido como el sabueso de San Huberto, fue una raza de perro -hoy extinta- de tamaño pequeño que habitó el sur de Inglaterra en la Edad Media y se cree que fue uno de los principales antecesores del beagle.
Los nobles de la época utilizaban a los talbot hound para competir en la caza de liebres, conejos y zorros, ya que esta raza se destacaba por su olfato y su capacidad de seguir rastros.
A mediados del siglo XVII, los antiguos linajes del talbot hound dieron origen otras razas de perros en Inglaterra como el southern hound y el north country beagle.
La Revolución Industrial impulsó el surgimiento del beagle
La llegada de la Revolución Industrial formó nuevas clases acomodadas de comerciantes, fabricantes e industriales, quienes comenzaron a copiar las prácticas de la aristocracia, entre ellas, la caza deportiva.
El southern hound es una raza de perro actualmente extinta. Foto: D. público/Wikipedia
La búsqueda de un perro pequeño, ágil y con excelente olfato que ayudara a la caza deportiva impulsó las primeras cruzas entre las distintas razas de perros sabuesos que vivían en Gran Bretaña.
Sin embargo, no fue hasta el año 1830 que el sacerdote anglicano Phillip Honeywood estableció un criadero de beagles en Essex y, aunque no hay un registro formal, se cree que el criadero estuvo conformado principalmente por perros southern hound y el north country beagle.
La jauría descendiente del criadero de Honeywood constituyó la base para la formación del beagle moderno.
Sin embargo, Honeywood se centraba únicamente en los perros de caza y no fue hasta la década de 1850 cuando el criador Thomas Johnson comenzó a perfeccionar la raza, trabajando no sólo en el olfato del animal, sino también en el temperamento, el carácter y la apariencia de la raza.
Hacia finales del siglo XIX la raza era ampliamente conocida en todo el país y en 1890 se fundó The Beagle Club en Inglaterra.
Uno de los primeros criaderos de beagle en 1885. Foto: D. público/Wikipedia
En 1895 se publicó el primer estándar oficial de la raza y el beagle comenzó a ser reconocido en todo el mundo.
El beagle: la raza con mejor olfato
El sentido del olfato de los beagles es una de sus mejores cualidades y lo complementan con una notable capacidad de concentración que pueden mantener durante horas siguiendo rastros.
Una investigación publicada en el año 2025 en la revista scientific reports comparó el rendimiento olfativo de diferentes razas de perros.
El estudio fue dirigido por etólogos y científicos cognitivos de la Universidad de Eötvös Loránd (ELTE), quienes diseñaron una prueba para evaluar el olfato de los canes.
La investigación reveló que el beagle fue la raza de perros que más rápido encontró la comida, superando a los labradores, golden retrievers, cocker spaniels y bloodhounds.
Los beagles pueden capturar conejos y pequeñas liebres. Foto: Fantagu CC BY-SA 3.0
Los beagles necesitan un buen adiestramiento
Los beagles pueden llegar a pesar entre 9 a 16 kilos y tienen una altura de aproximadamente 33 a 40 centímetros.
Tienen un pelaje corto y tricolor que combina en todo su cuerpo tonos marrones, negros y blancos.
Por lo general, esta raza de perros tiende a ser muy enérgica, por lo que es necesario un buen adiestramiento desde que son cachorros para controlar su temperamento.
Los beagles tienen un carácter muy amigable, son perros muy curiosos, sociables y sobre todo cariñosos, lo que los convierte en una raza ideal como animal de compañía para niños y adultos mayores.
El beagle es una raza cariñosa ideal como animal de compañía Foto: EFE
La conexión genética de los beagles con los humanos
Un estudio publicado en el año 2016 en la revista Nature evaluó la conducta social de 400 beagles.
La investigación liderada por el sueco Per Jensen consistió en colocar un rompecabezas donde había comida que era imposible de resolver para estos canes.
Aunque algunos beagles intentaron resolver el problema por sí solos, la gran mayoría buscó rápidamente contacto físico con humanos para pedir ayuda.
Además, la investigación encontró regiones de ADN del beagle asociado a ese tipo de comportamiento, incluyendo al SEZ6L y el ARVCF, genes que están relacionados con el desarrollo neurológico humano.
Debido a su enérgico carácter, esta raza de perros necesita hacer actividades al aire libre y pasear varias veces al día para mantenerlos saludables y felices.
El promedio de vida de un Beagle es de 12 a 15 años de edad y son propensos a padecer problemas de audición y obesidad.
Los beagles son una raza ideal para cualquier familia. A casi dos siglos de su creación, estos perros continúan siendo uno de los más elegidos por su cariño, energía y fidelidad.
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