-Una de las ventajas del Gobierno es el panorama de la oposición. ¿El peronismo estalla o de alguna manera se ordena?

-La única alternativa que tiene la sociedad argentina es el peronismo. No existe otra fuerza política que se pueda presentar como alternativa a este modelo angustiante y sin el resultado de políticas de Estado. No hay política habitacional, en materia de seguridad, educativa, sanitaria, cultural, deportiva, agrícola, ganadera, no existe nada de eso. Gobiernan para un círculo muy minúsculo que concentra la mayor cantidad de capitales y grupos financieros internacionales.

-Dice que el peronismo es la única opción, pero hay una disputa irresuelta por el liderazgo y riesgo de fragmentación. ¿Cómo se van a definir la estrategia y los candidatos?

-Estamos trabajando para constituir una mesa con los sectores representativos del peronismo. La mayoría de la sociedad está en una situación difícil. La vulnerabilidad ha crecido en forma exponencial. A la gente no le alcanza para poder garantizar sus necesidades primarias. En la provincia de La Rioja, junto a Catamarca, San Juan y San Luis, somos de las que estamos más complicadas con la morosidad familiar. Entonces tenemos que buscar herramientas financieras para sacar a la gente de esta situación. Estamos muy limitados porque el Gobierno nacional no colabora con las provincias.

-¿Va a recurrir otra vez a una cuasimoneda, los Chachos?

-Estamos buscando herramientas financieras que nos permitan oxigenar un poquito el pueblo riojano. Nuestra decisión es este instrumento financiero que va a permitir que las familias puedan tener un incremento del salario. Y estamos pensando en un certificado de cancelación de deuda para la obra pública con un porcentaje importante de avance y que se está deteriorando porque el Gobierno nacional decidió cortarla de raíz.

-¿Quiénes deberían integrar la mesa del peronismo?

-Los gobernadores del peronismo que no hemos claudicado... no sé si los otros han claudicado, pero nosotros nos mantenemos firmes nuestra posición. Referentes de las distintas expresiones que tiene el peronismo mayoritariamente: sectores vinculados a Sergio Massa, a La Cámpora, el peronismo tradicional, aquellos que aspiran o que tienen perfiles para ser candidatos a presidente. Sergio Uñac que lo manifestó, Axel Kicillof, podemos estar nosotros también, Sergio Ziliotto o Gerardo Zamora. También candidatas mujeres. No me quiero meter en el género, pero hay tres o cuatro mujeres con un potencial interesante.

-¿Usted tiene la aspiración de ser candidato?

-La aspiración de todo dirigente político que se precie de tal es conducir la máxima magistratura. No como una escala ascendente de una profesión, sino para demostrar que se puede manejar el país de una manera diferente, con desarrollo, industrializando, demostrando que podemos ser autosustentables. La aspiración uno la tiene, pero me mueve más que todo contribuir a que en el peronismo nos podamos organizar. Después se verá. Hay que establecer las reglas de juego, muchos de esa mesa pueden competir entre sí. Pero no podemos seguir agrediéndonos entre nosotros.

-Dice que hay que dejar de agredirse. ¿Tiene solución la pelea entre Cristina Kirchner y Axel Kicillof?

-Indefectiblemente lo vamos a arreglar. Cristina planteó en su momento, cuando yo salí a caminar con el tema partidario, que teníamos que sacar el bastón de mariscal, recorrer y usar los fierritos no para hablar mal de los compañeros sino para proponer y sembrar esperanza en la sociedad. Puede haber un dolor entre ellos, no puedo hablar con propiedad porque desconozco el tema en profundidad. Pero Cristina demostró que tiene una capacidad suficiente como para saber que ella mira por encima de todos nosotros.

Ricardo Quintela, gobernador de La Rioja.Foto: Maxi Failla.

-¿Kicillof es un traidor, como dicen algunos en el kirchnerismo?

-No, yo no comparto que sea un traidor. Nunca estamos exentos de equivocarnos, pero bajo ningún punto de vista para traicionar a un compañero. La Cámpora es una estructura de cuadros políticos. Hay que tener autoridad para hablar mal de ellos. El que se fue de la jefatura de Gabinete no la tiene y el que llegó tampoco. Muchos tienen un muerto en el placard, otros tienen dos, diez, otros tienen un cementerio en el placard. En el peronismo tenemos que cuidarnos para estar fortalecidos para transformar el país.

-Una de las acusaciones a Kicillof fue justamente durante la disputa partidaria, cuando usted quiso presidir el PJ. El kirchnerismo dice que Kicillof no la apoyó a Cristina y que eso la debilitó antes de la condena. ¿A usted también le pasan factura por eso?

-Yo nunca estuve peleado con Cristina. Nosotros salimos a recorrer las provincias para poner en marcha al peronismo. Nunca pensé que la competencia podía ser Cristina. Cuando salió ella, yo no podía retroceder porque era defraudar a los compañeros que habían confiado en nuestra propuesta. Considero que el peronismo es un gigante que se está despertando y se tiene que poner de pie. Kicillof se mantuvo neutral, yo no pedí que me apoyara. Me parecía imprudente, era dejarlo en una encrucijada.

-El peronismo tiene como dificultad extra el antecedente reciente del fallido gobierno del Frente de Todos, envuelto en una interna que nunca se resolvió. Ahora sobresalen otra vez los conflictos. ¿Cómo va a afrontar eso?

-Tenemos una carencia de liderazgo porque Cristina, quien fue la última líder que tuvimos hasta hoy, está privada de su libertad en forma injusta. En cuanto al gobierno de Alberto, considerado malo por muchos, pongo de ejemplo mi provincia: hemos construido 6.000 viviendas, escuelas, hospitales, obras de energía, acueducto, planta potabilizadora, planta de tratamiento de efluentes cloacales e industriales. Hemos podido recuperar los puestos de trabajo que se habían perdido en la época de Macri y crear 3.500 más en el sector industrial. Ese mal gobierno de Alberto Fernández, en materia salarial puede ser, no tiene nada que ver con este gobierno que les complica la vida a los argentinos, festeja cuando deja cesantes a científicos, médicos, enfermeras, empleados públicos. Ahora el nuevo vocero dice que hay que duplicar el precio de la tarifa de energía. Una barbaridad.

-¿Está de acuerdo con la consigna de que hay que liberar a Cristina? ¿Con un indulto o de qué otro modo?

-Yo no puedo hablar en materia de derecho. Sí creo que la Suprema Corte o la Corte de La Haya o no sé quién tiene que revisar esa condena porque es grave. No hay pruebas concretas. Yo soy gobernador de mi provincia, soy responsable político, pero no soy responsable de que el director de una repartición se mande alguna picardía y yo tenga que pagar las consecuencias.

-La Cámpora ahora postula a Cristina candidata, para hablar de proscripción y desestimar al resto con aspiraciones. ¿Coincide?

-A Cristina la proscribe la oposición, con la anuencia de la Corte Suprema. De todas maneras, creo que ella es la que más está trabajando para la unidad del peronismo. Yo no soy partidario de castigar a los que tienen plata. Sí me interesa que tomen conciencia de que es necesario contribuir con el país.

Quintela, con Axel Kicillof y Gustavo Melella, en el acto por el Día de los Veteranos y los caídos en Malvinas, en Ushuaia.

-¿Por qué no fue a la jura de Santilli?

-No fui invitado. Primero, uno no va donde no lo invitan. Por otro lado, aunque lo hubieran hecho, no hubiera ido porque no puedo convalidar lo que sucede ahí.

-¿Tiene diálogo con Santilli?

-Una sola vez hablamos por teléfono. Me dijo que iban a implementar un programa de ayuda a las provincias con un anticipo de coparticipación. Me pregunto cuánto era la grilla salarial nuestra. Dije que sí, agradecí, pero de las provincias que estaban en la lista recibieron todas menos La Rioja.

-Usted tiene relación con sus pares peronistas que son aliados del Gobierno, como Jalil y Jaldo. ¿El año que viene van a confluir en un mismo espacio electoral?

-No comparto para nada lo que hacen, pero tengo una buena relación personal y política con ellos. Nos juntamos dentro del marco del Norte grande. Es importante que reflexionen. Creo que están a tiempo de hacerlo y de volver a incorporarse y fortalecerse dentro del peronismo, que es lo que nos llevó al poder. No podemos defraudar al electorado que nos dio el voto.

-Había dicho que Milei no debería llegar a diciembre de 2027 y generó controversia y un fuerte rechazo. ¿Sigue pensando lo mismo?

-Sigo pensando lo mismo, porque se gobierna para generar condiciones favorables para el pueblo, para que esté mejor o por lo menos que tenga una perspectiva para salir adelante. Conseguir trabajo, que los hijos se eduquen y tengan un techo digno, con educación, salud, seguridad. Este hombre no hace nada de eso, todo lo contrario. Te mete la mano en el bolsillo, incrementa el precio de la luz, del combustible, del gas. Este hombre, si sigue como está... La semana pasada ha dejado más científicos del Conicet afuera, con Gendarmería y palos. Las fuerzas de seguridad están para proteger, no para atacar cuando se ejerce un derecho legítimo de peticionar ante las autoridades.

-¿De qué manera Milei no llegaría a terminar su mandato?

-Creo que va a haber un conflicto social fuerte. Nosotros no tenemos poder de fuego. Somos una provincia chica, estamos a 1.500 kilómetros. Cuesta mover compañeros, el tema está acá. ¿Qué les decía el Papa a los jóvenes? Hagan lío, muchachos, hagan lío. Aquí nosotros tenemos que hacer lío. No quiere decir que tengamos que utilizar la violencia. Pero la peor violencia es la que proviene de arriba, la que deja a un hijo sin un plato de comida en la mesa o sin un remedio.

-¿Cómo afecta al peronismo el video con los dólares en el vestidor de Insaurralde?

-Lo han hecho para tapar lo de Adorni. No puedo hablar ni bien ni mal de él, porque no lo conozco, pero son conductas y decisiones individuales de las que se tiene que hacer cargo cada uno. Eso no es peronismo, el peronismo es otra cosa. Nadie puede tirar la primera piedra, pero creo que el peronismo tiene que marcar una conducta diferente, de austeridad.

-En La Rioja no puede ir por la reelección, ¿cómo se va definir la sucesión? ¿Es una de las provincias en las que puede ganar La Libertad Avanza? Usted arrancó con un Menem (Carlos) y ahora otro (Martín) Menem lo desafía.

-Si Carlos se levantara, me parece que tomaría una actitud distinta. Martín Menem perdió y va a seguir perdiendo. No va a ganar nunca. Salió tercero cómodo y entró por la minoría. Nosotros tenemos varias mujeres y hombres muy competitivos. Nos pondremos de acuerdo para ver cómo se define.