Un hospital de Brisbane, en Queensland, Australia, registró un hecho sin precedentes en la historia de la obstetricia: el nacimiento de cuatro nenas idénticas concebidas de manera espontánea, surgidas de un único óvulo fecundado y compartiendo una sola placenta. La probabilidad de que esto ocurra es de una en cada 15 millones de embarazos.

Emily, Harriet, Alexa y Catherine nacieron el 14 de julio de 2026 en el Royal Brisbane and Women's Hospital mediante cesárea, a las 28 semanas y cuatro días de gestación.

Las cuatro bebas se encuentran actualmente en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del hospital y evolucionan favorablemente, según detalló el hospital en un comunicado.

Su madre, Jenitar Sau Na'amoana, de 34 años, no había planeado un nuevo embarazo. Ella y su marido, Jortham, ya tienen cuatro hijos de entre uno y diez años, y la concepción de las cuatrillizas las tomó completamente por sorpresa. Se trata de un embarazo natural, sin ningún tipo de tratamiento de fertilidad.

Emily, Harriet, Alexa y Catherine nacieron a las 28 semanas y evolucionan bien en terapia intensiva neonatal. Foto: Metro North Health.

Jenitar fue seguida por un equipo numeroso de especialistas desde la semana diez de gestación. A partir de la semana 25, quedó internada en el hospital para recibir monitoreo permanente, dado el altísimo riesgo que representaba un embarazo de estas características.

Un embarazo sin antecedentes en la medicina

La médica especialista en Medicina Materno-Fetal y Obstetricia del RBWH, la doctora Alexa Bendall, acompañó a Jenitar desde el primer momento. En sus palabras, el caso no tiene comparación con ningún registro previo.

"Nunca vimos un embarazo concebido de forma espontánea de este tipo con cuatrillizas, y ella esquivó de alguna manera todas las complicaciones y riesgos, tanto para ella como para sus bebas", señaló la doctora Bendall.

La especialista subrayó la excepcionalidad del caso más allá de la rareza estadística de los cuatrillizos monocigotos: "Que compartan la misma placenta es algo inaudito". La placenta única implica riesgos adicionales que hacen aún más extraordinario que el embarazo haya llegado a término con resultados favorables.

El equipo médico había trazado como meta llegar a la semana 28. "Siempre dijimos que si podíamos llegar a las 28 semanas, estaríamos bien, así que estamos contentos de que haya podido alcanzar esa gestación", afirmó la doctora Bendall.

La doctora Bendall también destacó la fortaleza de Jenitar frente a una situación de enorme presión clínica y emocional: "Jenitar tomó todo con calma desde el primer día". El embarazo demandó meses de seguimiento intensivo y, finalmente, la internación durante las últimas semanas.

Las cuatro nenas permanecen internadas en la UCIN del Royal Brisbane and Women's Hospital, donde continuarán su desarrollo hasta alcanzar el tiempo de gestación completo. Mientras tanto, Jenitar y Jortham organizan su vida entre el hogar y el hospital, alternando el cuidado de sus cuatro hijos mayores con las visitas a las recién nacidas.