Las abejas tienen su propio “Palacio de Buckingham” dentro de la colmena. Se trata de una cámara especial, construida por obreras, donde crece la larva que será reina.

A diferencia de las celdas hexagonales del panal, esa estructura cuelga hacia abajo, es más grande y tiene una forma alargada que recuerda a una cáscara de maní.

Durante décadas, la explicación sobre cómo preparan a la larva que será reina estuvo centrada en la jalea real. Una investigación publicada en Nature sumó otro dato: la celda real también parece cumplir un papel decisivo en ese desarrollo.

Las abejas tienen su propio “Palacio de Buckingham”: cómo preparan a la larva que será reina

El estudio, publicado en junio de 2026, analizó las celdas reales de la abeja occidental, Apis mellifera. Estas estructuras cuelgan del panal y son muy diferentes de las celdas comunes donde se desarrollan las obreras.

Los investigadores comprobaron que no funcionan como simples recipientes. La celda real actúa como un ambiente preparado para que una larva fecundada pueda convertirse en reina.

Boris Baer, entomólogo de la Universidad de California en Riverside, comparó esa organización con el Palacio de Buckingham. En la colmena hay un grupo dedicado a atender a la futura reina, y un error puede afectar la reproducción de toda la colonia.

Las abejas tienen su propio “Palacio de Buckingham”: cómo preparan a la larva que será reina. Foto: EFE/ Matías Basualdo

La comparación no apunta al lujo, sino a la función. La reina será la principal ponedora de huevos, la pieza de la que depende buena parte del futuro del enjambre.

La reina y las obreras proceden de huevos fecundados equivalentes. La diferencia aparece después, cuando cambian la alimentación, el lugar donde crece la larva y las condiciones que la rodean.

La jalea real sigue siendo decisiva. Pero los experimentos mostraron que no alcanza por sí sola para explicar por qué una larva termina convertida en reina.

Qué tiene de distinto una celda real del resto del panal

La cera de las celdas reales tiene propiedades físicas diferentes. Es menos densa, más blanda y más flexible que la cera usada en las celdas de obreras.

También soporta una temperatura de fusión más alta. Esa característica obliga a las obreras constructoras a trabajar con más calor corporal para poder manipularla dentro de la colmena.

La composición química también cambia. La cera real presenta más ácidos grasos insaturados, entre ellos oleico, linoleico y alfa-linolénico, y menores cantidades de algunos alcanos y ésteres.

Qué tiene de distinto una celda real del resto del panal.

Para probar si la celda influía en el desarrollo, los investigadores colocaron larvas destinadas a ser reinas en cámaras fabricadas con cera común. Aunque recibieron la misma dieta, murieron con mayor frecuencia y las supervivientes fueron más pequeñas.

En uno de los ensayos con Apis mellifera, murió el 62,5% de las larvas trasladadas a cera común. La prueba se repitió con la abeja oriental, Apis cerana, y produjo un patrón parecido.

Qué pasa dentro de la colmena cuando nace una reina

En una colonia de abejas, la reina cumple una función central: es la principal encargada de poner huevos. Su presencia sostiene el crecimiento del enjambre y también ayuda a mantener el orden químico dentro de la colmena.

Las obreras detectan cambios cuando una reina envejece, muere o cuando la colonia se prepara para dividirse. En esos momentos, algunas larvas reciben una atención distinta y son criadas en celdas reales, separadas del resto del panal.

La diferencia de desarrollo es rápida. Una reina de Apis mellifera completa su transformación en unos 16 días, mientras que una obrera necesita cerca de 21. Esa ventaja de tiempo puede ser decisiva cuando la colonia necesita reemplazar a su reina.