El líder del partido Yashar!, Gadi Eisenkot, afirmó este domingo que "es imprescindible formar un Gobierno de emergencia nacional" en Israel después de que el presidente, Isaac Herzog, le encargara la formación del próximo Ejecutivo.

"Estamos en un momento de emergencia, ante un punto de no retorno para el Estado de Israel", dijo Eisenkot en la residencia presidencial en Jerusalén.

"Harán falta medidas políticas creativas y poco habituales", añadió.

"Después de los años tan duros que hemos vivido, esta vez tenemos que hacerlo de otra manera. Esta vez, por el bien de todos los israelíes. Los días en que los israelíes se sentían excluidos por su Gobierno tienen que terminar y no volver nunca más", afirmó.

Eisenkot dispone ahora de 28 días, y otros 14 prorrogables, para formar una coalición. Si fracasa, Herzog podrá encomendar la tarea a otro diputado, que contará con un nuevo plazo de 28 días sin posibilidad de ampliación.

El líder de Yashar! tendió la mano al Likud y al ultraderechista Sionismo Religioso: "Si de verdad creen que es la hora de la unidad, como declararon ante el presidente, no se me ocurre ninguna razón por la que no vengan a apoyar un Gobierno encabezado por mí y los principios que he presentado".

"Quien intente torpedear la formación del Gobierno por motivos personales y no de fondo pasará a la historia como quien no salvó a Israel en un momento de emergencia", advirtió.

Gadi Eisenkot, el enmcargado de formar gobierno en Israel. Foto Bloomberg

Eisenkot, exjefe del Estado Mayor, obtuvo en las consultas el respaldo de 67 de los 120 diputados de la Knéset (Parlamento), incluidos los de las dos formaciones árabes, la Lista Conjunta y Raam, frente a las 46 recomendaciones que recibió Netanyahu. El partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá, con siete escaños y miembro de la coalición saliente, no recomendó a nadie.

El Likud tachó el jueves de ilegítimo un Gobierno opositor apoyado por los partidos árabes, y la ministra de Transporte, Miri Regev, alertó en las consultas de que, si no se forma un "Gobierno sionista amplio", ondeará una "bandera negra" sobre el próximo Ejecutivo.

Las posibilidades

Después de que Herzog anunciara el sábado que encargaría a Eisenkot la formación de gobierno, el candidato prometió armar una coalición lo más rápido posible. Pero hacerlo casi con seguridad requerirá concesiones o incumplir promesas.

Netanyahu ha afirmado repetidamente que las elecciones fueron “robadas” por partidos árabes, que movilizaron a sus simpatizantes para votar en grandes cantidades. Pero ha ofrecido pocas pruebas para respaldar esas afirmaciones.

Se espera que Netanyahu continúe con sus tácticas de presión contra Eisenkot, al sostener que cualquier alianza con los partidos árabes sería un acto de traición.

La agencia de seguridad Shin Bet de Israel ha iniciado una investigación sobre una posible injerencia extranjera en la votación, pero la Comisión Central de Elecciones del país —y Herzog— afirman que la votación fue válida y que, incluso si se detecta alguna irregularidad, no tuvo un impacto significativo en el resultado.

Eisenkot tiene la opción de formar una coalición con el apoyo de los dos partidos liderados por árabes, que obtuvieron un récord de 19 escaños en la mayor participación electoral árabe registrada. Sólo un partido árabe, Ra’am, se ha unido alguna vez a una coalición de gobierno, en 2021. Ra’am ha dicho que apoyará a Eisenkot, pero el partido no tiene suficientes escaños por sí solo para llevar a Eisenkot a la mayoría.

Rompiendo con décadas de precedente, el segundo partido liderado por árabes, la Lista Conjunta, dijo que apoyará a Eisenkot desde fuera de la coalición para poner fin al control de Netanyahu sobre el poder.

Esa cooperación está cargada de riesgos para ambas partes. Para la Lista Conjunta, significaría respaldar a un gobierno que difícilmente pondrá fin a las guerras de Israel o frenará la expansión de asentamientos en la Cisjordania ocupada. Para Eisenkot y otros partidos de la oposición, significaría alinearse con partidos que no sólo critican las políticas de Israel, sino que rechazan su identidad como Estado judío.

Uno de los socios de Eisenkot, el partido más conservador Yisrael Beytenu, ya ha dicho que no se unirá a una coalición con partidos liderados por árabes.

La cooperación con los ultraortodoxos tropieza por el enojo ante las exenciones militares Eisenkot también afirma que cualquier partido que se una a él debe respaldar el servicio militar obligatorio o el servicio civil. Sigue sin estar claro si los partidos religiosos ultraortodoxos están dispuestos a ceder.

Estos partidos religiosos, que formaban parte de la coalición saliente de Netanyahu, quieren preservar sus exenciones militares, que, según dicen, son necesarias para mantener su estilo de vida devoto. Pero las exenciones se han vuelto especialmente controvertidas entre el público en general durante los últimos tres años de guerra.

Anticipando su posición como voto decisivo, el partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá ha dejado la puerta abierta a cooperar con Eisenkot.

¿Qué se espera esta semana en Israel? Eisenkot tiene 28 días para formar una coalición, con una posible prórroga de dos semanas por parte del presidente. Si no logra formar gobierno, Netanyahu podría recibir entonces una oportunidad para armar una coalición. Si Netanyahu tampoco lo consigue, el país volverá a celebrar elecciones a comienzos de la próxima primavera.

Los nuevos miembros del Knéset jurarán el cargo el martes por la noche. Netanyahu y su gabinete permanecerán en funciones en calidad de interinos, con poderes limitados, hasta que se forme una coalición.

Fuente: EFE y AP

PB