Un grupo de científicos halló un meteorito de 800 gramos en el desierto del Sahara y lo estudiaron durante cuatro años. Se determinó que la misteriosa roca espacial hallada en Mali es un fragmento de Marte que se formó hace más de 4.100 millones de años.

Esa aproximación temporal lo convierte en uno de los meteoritos de origen marciano más antiguos jamás descubiertos en la Tierra, según informó mediante un comunicado el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA .

Las conclusiones de la investigación fueron publicados el jueves 29 de octubre en la revista científica Science, donde destacaron que esta pieza ofrece nueva información sobre cómo era el Planeta Rojo en aquel entonces y cómo se movía el agua a través de la superficie rocosa.

"Teghaza 001": qué revela el antiguo meteorito marciano

El meteorito fue bautizado como "Teghaza 001" en honor a la llanura salina de Mali donde fue descubierto y se suma a un listado de 435 meteoritos conocidos que proceden de Marte.

Análisis de la masa principal de los fragmentos del meteorito Teghaza 001. Foto: Science.org

"Solo después de empezar a examinarlo detenidamente nos dimos cuenta de que este meteorito es realmente único", manifestó Yang Liu, autor principal del estudio y científico del JPL, a través de un comunicado.

"Uno de los revisores del artículo lo describió como una 'piedra Rosetta de Marte'", reveló sobre el apodo por los tonos rosados de la roca. A diferencia de otros meteoritos similares, Teghaza 001 contiene algunos minerales diferentes formados a partir de roca fundida.

La evidencia de actividad geológica fue la primera pista de que databa de las primeras etapas de la formación de Marte y su composición puede explicar cómo se desarrolló la corteza exterior a medida que el magma se enfriaba.

"Esta es nuestra primera muestra de corteza marciana de una parte de Marte de la que nunca antes habíamos tenido una muestra", detalló Lee Saper, segundo autor del estudio y científico actual del Centro de Investigación Ames de la NASA.

"Conserva registros de las interacciones entre el agua y las rocas, y tal vez incluso una huella de la atmósfera marciana a medida que perdía agua", explicó Saper.

Lo que distingue a Teghaza 001 de otros meteoritos marcianos es su textura y antigüedad, así como la singularidad de sus minerales ígneos o volcánicos.

Es uno de los tres meteoritos marcianos más antiguos encontrados en la Tierra. Si bien son invaluables, los otros ofrecen una visión más limitada de la historia geológica de Marte.

Entre ellos se encuentra ALH84001 , compuesto casi en su totalidad por un solo mineral y de edad similar a Teghaza 001. El otro meteorito, apodado "Black Beauty", se formó hace unos 2.100 millones de años y está compuesto por pequeños fragmentos de roca volcánica.

Cómo llegó el meteorito desde Marte hasta la Tierra

Según la NASA, los meteoritos procedentes de Marte llegan a la Tierra después de que potentes impactos envíen fragmentos de la superficie del planeta al espacio.

Los expertos pueden determinar si una roca espacial se originó en Marte al examinar su composición química y compararla con la información recopilada por las misiones de la NASA en el Planeta Rojo.

En el caso de Teghaza 001, los investigadores de la Universidad de Nuevo México confirmaron su origen mediante el estudio de sus isótopos de oxígeno, que pueden ayudar a identificar la fuente planetaria de una roca.

Analizaron la mineralogía y composición química de Teghaza 001. Foto: NASA/JPL-Caltech

Luego, Liu y su equipo en el JPL se involucraron, asociándose con el científico de Caltech y coautor del estudio, François Tissot. En conjunto aplicaron una técnica de datación avanzada que les permitió estudiar los granos minerales individuales en una muestra más pequeña que una uña.

El mismo método les permitió conservar la mayor parte del meteorito para futuras investigaciones. Los resultados obtenidos revelaron que el agua alteró la roca hace aproximadamente 4.100 millones de años, es decir que el meteorito debió formarse incluso antes.

Se trata de los primeros registros del pasado remoto del Planeta Rojo, en especial de la corteza y el manto primitivo, pero los científicos creen que esta pieza podría revelar aún más secretos. "Apenas hemos arañado la superficie", proyectó Liu.