Además de los operativos realizados por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que pueden terminar en detenciones, el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) imponen multas a quienes ignoran las órdenes deportación o ingresan de manera ilegal a Estados Unidos.

“Mientras que otros presidentes fracasaron en asegurar la frontera y expulsar a los inmigrantes ilegales con antecedentes penales, el presidente Trump está utilizando todas las leyes disponibles para garantizar la seguridad nacional”, declaró un portavoz del DHS a la revista Newsweek.

Según un documento presentado ante el Registro Federal del DHS, el gobierno emitió más de 175.000 sanciones migratorias desde que Trump reformó su enfoque de aplicación de la ley en 2025.

El DHS insta a los indocumentados a que regresen a sus países de origen de manera voluntaria (“autodeportación”). Para ello, les ofrece un subsidio de 3000 dólares, un vuelo financiado por el gobierno y la condonación de multas relacionadas con la inmigración.

¿Qué modificaciones hizo el gobierno en 2025?

En 2025, el gobierno introdujo reformas para simplificar la manera en que el DHS impone multas que el Congreso autorizó hace años. Según la administración Trump, el antiguo proceso era engorroso y hacía que la aplicación de la ley a gran escala fuera poco práctica.

El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, continúa con las políticas para acelerar las deportaciones de inmigrantes ilegales. Foto: AP.

Antes, el DHS emitía un aviso sobre la multa que impondría, seguido de un proceso de revisión más largo, tras el cual se podía imponer la sanción. Con la modificación de 2025, el DHS puede comenzar con una decisión sobre la sanción y las apelaciones, que deben presentarse en 15 días, se tramitan dentro de la agencia en lugar de pasar al Departamento de Justicia.

Por ingresar de manera ilegal al país, la multa oscila entre 100 y 500 dólares, mientras que las infracciones por salida voluntaria pueden alcanzar casi los 10.000 dólares, y las sanciones por quedarse rondan los 998 dólares diarios.

"Los datos del DHS indican que más de 82.000 extranjeros con órdenes de expulsión y órdenes de salida voluntaria han abandonado Estados Unidos desde que el DHS comenzó a imponer sanciones civiles en marzo de 2025 hasta el 14 de septiembre de 2026", afirma el informe del Departamento citado por Newsweek.

Agrega que “durante 2025, más de tres millones de inmigrantes indocumentados abandonaron Estados Unidos debido a los operativos de ICE, pero la cifra incluye unos 2,2 millones de deportaciones voluntarias”.

Por otra parte, en septiembre de 2026, hubo más de 25.000 deportaciones realizadas en virtud de acuerdos secretos con 35 países. Desde que Trump volvió a la Casa Blanca en enero de 2025, el gobierno firmó acuerdos con países en desarrollo para recibir a migrantes que no pueden ser enviados legalmente de regreso a sus lugares de origen.

La investigación de la entidad sin ánimo de lucro Forbidden Stories reveló que el gobierno destinó 410 millones de dólares para ser entregados directamente a los países receptores o a organismos de la ONU para facilitar las deportaciones.

Además de imponer multas, el gobierno también continúa con los operativos de ICE. Foto: REUTERS.

Al menos 25.447 personas fueron deportadas a terceros países hasta el 31 de agosto de 2026, según datos recopilados por Forbidden Stories junto con un consorcio de periodistas internacionales.

La gran mayoría (unas 20.000) fueron enviadas a México, mientras que el resto fue distribuido entre otros 27 países de América Latina, África y el Pacífico.