La demócrata Gina Hinojosa se convirtió en la primera latina en ganar la gobernatura de Texas y la tercera mujer en ocupar el cargo, tras derrotar al republicano Greg Abbott en unas elecciones que ponen fin a décadas de dominio republicano en el estado.

Abogada de 52 años, forma parte de una nueva generación de demócratas que buscan atraer a votantes independientes y desilusionados con Trump por temas como la guerra en Medio Oriente y los altos precios de la gasolina y los alimentos.

Legisladora de un distrito liberal de Austin desde 2017, Hinojosa fue subiendo en las encuestas a base de una campaña "populista", como ella misma describió, centrada en la defensa de la educación pública y la ayuda a las familias trabajadoras.

Además de fijar su campaña en el costo de vida, también prometió imponer una moratoria a la construcción de nuevos centros de datos, cuando las compañías tecnológicas se enfrentan a residentes locales que no quieren vivir cerca de estas instalaciones.

"Nunca planeé ser política. Soy una madre que ama a sus hijos, cree en sus maestros, y cree en las escuelas públicas de Texas", dijo la política en su discurso, en el que recordó que, desde la junta escolar hasta la Cámara de Representantes, buscaba dar la "oportunidad de tener éxito" a cada niño.

La primera gobernadora demócrata de Texas desde 1995 abraza a su marido y a uno de sus hijos. Foto AP/Ashley Landis

De todas maneras, la primera gobernadora demócrata de Texas desde 1995, casada y madre de dos hijos, tampoco llegó a la política por accidente, puesto que su padre, Gilberto Hinojosa, un exjuez del condado de Cameron, fue presidente del Partido Demócrata en el estado durante 13 años.

En un comunicado en X luego de conocerse el resultado de la votación, Hinojosa prometió servir a todos los texanos, hayan votado por ella o no. "No habrá un conjunto especial de reglas para los ricos y los poderosos", expresó.

"La confianza que han depositado en mí esta noche no es un cheque en blanco. Es una responsabilidad sagrada", añadió la gobernadora electa, quien creció en una familia católica mexicana cerca de la frontera.

Según se supo, Abbott gastó unos 281 millones de dólares en la campaña frente a los casi 37 millones de Hinojosa, quien además afirmó que el 95 % de ese dinero procedía de pequeñas donaciones.

Gina Hinojosa aseguró que su victoria "sorprende al mundo". Foto AP/Ashley Landis

La hasta ahora legisladora aseguró que su victoria "sorprende al mundo" y criticó el gasto en publicidad en su contra, pero agradeció a Abbott con cordialidad sus 12 años "de servicio a este gran estado" y reveló que este la llamó para felicitarla y colaborar en la transición de poder.

El demócrata James Talarico, de 37 años, también se proyectaba como ganador en su contienda por el Senado en Texas, según medios locales.

Hinojosa y Talarico terminaron con treinta años de dominio republicano en el estado. Desde 1994 ningún demócrata había sido elegido a un puesto estatal en Texas, un estado considerado por los republicanos como un bastión simbólico del conservadurismo en Estados Unidos.

Algo contrariado por el resultado obtenido por su fuerza en este estado del sur estadounidense, el presidente Donald Trump culpó al todavía gobernador de Texas, el republicano Greg Abbott, por su derrota en las elecciones de medio mandato.

En un mensaje en su plataforma Truth Social, el mandatario lo acusó de haberse convertido en un "republicano solo de nombre" en los últimos seis meses y dijo que Abbott volvió a su "fórmula original" y que "eso no fue muy bueno".

Los demócratas lograron este martes victorias electorales en territorios con una importante población latina que habían respaldado al presidente Donald Trump en las elecciones de 2024, en una jornada que reflejó la recuperación del apoyo hispano a la oposición y les permitió recuperar el control de ambas cámaras del Congreso para los dos últimos años de su mandato.

Con información de agencias.

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