Una terraza puede parecer en buen estado y, aun así, dejar pasar agua hacia el techo o las paredes de los ambientes inferiores. Para prevenir las filtraciones, el medio español OkDiario contó que los albañiles recomiendan reforzar la impermeabilización con una malla de fibra de vidrio integrada en un revestimiento protector.

El método ayuda a reducir el riesgo de pequeñas fisuras que pueden aparecer por los cambios de temperatura y los movimientos de los materiales.

La técnica no consiste en apoyar una malla directamente sobre el cemento y esperar que desaparezcan las goteras. El sistema requiere combinarla con un mortero impermeabilizante flexible, preparar correctamente la superficie y respetar las indicaciones de aplicación del fabricante.

Cómo se aplica el sistema paso a paso.

La clave está en que el refuerzo quede incorporado en el espesor del impermeabilizante y completamente cubierto. Si queda expuesto, despegado o simplemente apoyado sobre la base, no cumplirá adecuadamente su función.

Para qué sirve la malla de fibra de vidrio sobre el cemento

Las terrazas están expuestas al sol, la lluvia y las variaciones de temperatura. Esas condiciones pueden provocar movimientos en los materiales y favorecer la aparición de pequeñas grietas por las que se filtra el agua. La malla de fibra de vidrio funciona como un refuerzo dentro del revestimiento impermeabilizante.

Su entramado ayuda a limitar los efectos de las microfisuras y a distribuir las tensiones sobre la superficie. Para que el sistema funcione, hay que elegir una malla compatible con el producto utilizado. En los revestimientos cementosos, se recomienda que tenga resistencia al medio alcalino y que cumpla las especificaciones técnicas correspondientes.

Sin embargo, la malla no soluciona por sí sola las grietas importantes ni reemplaza el tratamiento de las juntas estructurales. Si la terraza ya presenta daños, primero hay que identificar su origen y reparar las zonas afectadas.

Cómo impermeabilizar una terraza paso a paso

Antes de comenzar, es necesario comprobar el estado del cemento y preparar una base firme. Las partes deterioradas, los huecos y las zonas sueltas deben repararse para garantizar una buena adherencia.

El procedimiento general incluye los siguientes pasos:

  1. Revisar y preparar la superficie. Limpiar el área y reparar las partes dañadas con materiales adecuados. El soporte debe estar en condiciones de recibir el impermeabilizante.
  2. Acondicionar el cemento. Según el producto elegido, puede ser necesario humedecer previamente la base. Hay que seguir la ficha técnica y evitar que queden charcos.
  3. Aplicar la primera capa. Extender el mortero impermeabilizante flexible de acuerdo con las instrucciones del fabricante.
  4. Incorporar la malla. Colocarla en la capa correspondiente, de modo que quede integrada en el revestimiento y no permanezca a la vista.
  5. Completar el recubrimiento. Aplicar las capas necesarias para cubrir completamente el refuerzo y respetar el espesor, el consumo y los tiempos de espera indicados.

Un error frecuente es agregar más agua a la mezcla para facilitar su aplicación. Esa práctica puede alterar las propiedades previstas del producto y comprometer el resultado.

Por qué pueden seguir apareciendo goteras después de impermeabilizar

Aunque la superficie principal esté bien cubierta, el agua puede encontrar puntos débiles en las esquinas, las uniones entre el piso y las paredes o los desagües.

Estas zonas necesitan soluciones específicas, como bandas de impermeabilización o medias cañas compatibles con el sistema utilizado. Las juntas estructurales, por su parte, deben conservar su función y recibir el tratamiento correspondiente.

Por eso, si la terraza continúa filtrando agua después de la obra, conviene identificar el punto de ingreso antes de repetir la aplicación del producto, explicó el sitio español. Cubrir una junta con mortero y malla no reemplaza una reparación adecuada.

Qué revisar antes de terminar el trabajo

Una vez completada la impermeabilización, hay que respetar el tiempo de curado y verificar qué acabado admite el producto. Algunos sistemas están diseñados para quedar protegidos debajo de baldosas u otro revestimiento, por lo que necesitan una terminación compatible.

También es importante elegir un adhesivo adecuado y esperar el tiempo indicado antes de continuar con la colocación.

Es importante elegir un adhesivo adecuado. Foto: Shutterstock

La malla de fibra de vidrio puede ayudar a reforzar la protección de una terraza, pero el resultado depende del conjunto: una superficie bien preparada, materiales compatibles, una aplicación correcta y el tratamiento de los puntos críticos.

Antes de empezar, lo recomendable es consultar las instrucciones técnicas del impermeabilizante y, si hay filtraciones importantes o grietas activas, recurrir a un profesional para determinar la solución apropiada.