La interpretación de un experto en pericias viales concentró la atención de la segunda audiencia en el juicio oral contra Felicitas Alvite (23), alias “La Toretto”, acusada por la muerte del músico Walter Armand (35), en un choque brutal ocurrido hace dos años y medio en La Plata.
Las revelaciones del testigo Andrés Raggio, ingeniero mecánico y perito de la Suprema Corte, habilitaron expectativas y especulaciones en la acusación y en la defensa.
El punto central: establecer si Alvite, en la madrugada del 12 de abril de 2024, cuando embistió a Armand en su moto en la esquina de las avenidas 13 y 532 de La Plata, corría una picada. Y si, además, en su recorrido, tuvo acciones temerarias que debieron representar un final trágico y no hizo nada para detenerlas.
Felicitas Alvite atropelló y mató a Walter Armand en La Plata.
Es un debate técnico y jurídico sobre la existencia del “dolo eventual”. Según coincidieron las partes consultadas por Clarín, esta discusión determinará si “La Toretto” pasa varios años en prisión (podrían ser de 8 a 25) o si queda en libertad.
Raggio estuvo más de dos horas frente al tribunal integrado por los jueces Silvia Hoerr, Analía Carrillo y Claudio Bernard, a cargo del juicio contra Alvite y su compañera de esa noche, Valentina Velázquez (22), acusadas según la hipótesis de la fiscalía por “homicidio simple con dolo eventual”.
El lunes comenzó el debate oral y público. Alvite volvió a pedir perdón a los familiares de Armand, dijo que nunca imaginó “que algo así" le "iba a pasar” y que sufre “como si fuera el primer día" el resultado de este episodio.
El perito exhibió el resultado de sus estudios sobre el recorrido que hicieron los autos, las imágenes de video y las marcas que quedaron en el asfalto luego del choque. Fue en el cruce de dos avenidas y se estimó que antes del impacto el VW Gol Trend rojo que manejaba Alvite iba a una velocidad estimada (por las pruebas realizadas) entre 82 y 85 kilómetros por hora.
El auto que manejaba Alvite.
Las imágenes mostraron que el coche de su compañera Velázquez, estaba a casi 200 metros (más adelante) cuando ocurrió el impacto.
Y se hizo un seguimiento de los rangos de velocidad que alcanzó el vehículo desde que salió de la zona de Plaza Moreno: 13 y 47: 90 km/h (en este punto los dos autos, el Peugeot 208 negro de Velázquez y el Gol, circulaban a la par); 13 y 43: 40 km/h; en 13 y 40: 57 km/h (con cruce de semáforo en rojo); en 13 y 38: 40 km/h (también con semáforo en rojo); en 13 y 34: 80 km/h; 13 y 32: 82 km/h (con cruce de semáforo en rojo) y en 13 y 532: 82 km/h (promedio, con cruce de semáforo en rojo e impacto contra la moto de Walter Armand).
Una aclaración para quienes no conocen la ciudad: 32 y 532 son dos manos de una misma avenida. En ambos cruces con la avenida 13 hay semáforos.
La interpretación de las partes
La defensa de las imputadas y los abogados que patrocinan a la querella creyeron encontrar en el relato del experto elementos para sostener sus hipótesis enfrentadas.
“Con este primer testimonio se pueden acreditar postulados que planteamos en la acusación: la velocidad de circulación, la posibilidad de una competencia de destreza de manejo y que no se detuvo antes del impacto”, dijeron en el estudio de Fernando Burlando, que patrocina a los familiares de Armand.
"Con todo lo que tenemos, podemos alegar que se trató de un dolo eventual”, advirtió el abogado Fabián Améndola.
Flavio Gliemmo, defensor de Alvite, dijo a Clarín que la exposición del técnico refuta la versión de la “picada ilegal” previa al choque.
Flavio Gliemmo, defensor de la acusada.
“Nunca estuvieron emparejados los autos excepto al salir. Los vehículos cambian varias veces la velocidad y siempre se ve uno adelante del otro. Cuando ocurre el siniestro, el coche de Velázquez estaba a casi dos cuadras”.
Además, el perito “describió dos claras acciones evasivas para tratar de impedir el choque: frenó antes de embestir la moto y realizó una maniobra de doblar hacia la izquierda que se vio en los videos”, argumentó Gliemmo.
Según sostiene el letrado, Alvite fue responsable de dos infracciones de tránsito: conducir a velocidad excesiva y pasar un semáforo en rojo. "Pero jamás podemos equiparar esta acción a la de un homicida", concluyó.
La acusación del fiscal, Martín Raúl Chiorazzi, es por “homicidio simple con dolo eventual”, es decir: cree que Alvite y su amiga entendían que su acción podría derivar en una situación fatal, pero que no hicieron nada para evitarlo.
Fernando Burlando y Fabián Améndola, abogados de la víctima. Foto Guillermo Rodríguez Adami.
La segunda jornada incluyó el testimonio de un policía y otro médico que intervino en los tratamientos que le hicieron a Armand antes de morir en el hospital San Roque de Gonnet.
Si el dolo eventual no se comprueba, o los elementos que se debaten no convencen a los jueces de que ocurrió esa situación, la causa se encaminaría hacia un "homicidio culposo" (sin intención) y, entonces, la pena sería mucho menor. De esa manera “La Toretto” quedaría en libertad.
La acusada llegó al juicio con prisión preventiva, pero beneficiada por una domiciliaria. Hace menos de un mes, la Justicia rechazó un pedido de la defensa para que pudiera salir dos veces por semana de su casa para trabajar en un estudio jurídico de la ciudad.
EMJ
Todavia no hay comentarios aprobados.