Pese a que solo transcurrieron 20 días desde que al papa León XIV le extrajeron el lóbulo inferior del pulmón derecho por un tumor maligno, no se reforzarán los cuidados sanitarios durante el exigente viaje de once días que iniciará este viernes a Uruguay, Argentina y Perú, que implica 14 vuelos, dos en helicóptero y una apretada agenda. La revelación fue hecha por el director de Oficina de Prensa de la santa Sede, Matteo Bruni, durante la presentación ante los periodistas del programa de la gira papal luego de que la operación a la que fue sometido el pontífice puso en duda la realización del periplo sudamericano e incluso abrió un debate acerca de si era prudente que viajara tan pronto.
Ante la insistencia de la prensa, Bruni afirmó que "ya transcurrieron los 14 días necesarios de recuperación y sus médicos confían en que contará con la asistencia necesaria en el caso de que surja algún problema". En ese sentido, el portavoz vaticano precisó que el pontífice viajará acompañado de sus médicos habituales y sin que sea necesario ningún tipo de equipamiento especial en el vuelo papal. Entre ellos, se contará el médico pontificio, Luigi Carbone, y el enfermero Mssimiliano Strappetti, quien tuvo una intervención decisiva en una crisis que sufrió en su momento Francisco.
No obstante, se reforzarán las precauciones sanitarias en los tres países que visitará León XIV, especialmente en Perú, donde estarán dispuestos dos helicópteros equipados para evacuaciones médicas con médicos aeronáuticos y paramédicos. También un avión ambulancia, además de la ambulancia terrestre de alta complejidad que siempre acompaña a un pontífice. También fueron designados los nosocomios que eventualmente intervendrán, siendo, en el caso de la Argentina, el Hospital Fernández, en Buenos Aires, y el sanatorio Allende, en Córdoba.
El papa sorprendió el domingo 10 de octubre, tras el rezo del Ángelus, al anunciar que se iba a operar de un nódulo en un pulmón que se le había encontrado durante unos estudios de rutina. A las 48 horas se operó debiendo extirpar parte de un pulmón por el hallazgo de un adenocarcinoma, o sea, un tumor maligno, lo que causó una conmoción. Pero como fue operado con una técnica mínimamente invasiva y tuvo una rápida recuperación, a los cuatro días obtuvo el alta, salió caminando del policlínico Gemelli y al siguiente volvió a rezar el Ángelus.
El Papa León XIV depositando flores durante una visita a una tumba, antes de la celebración de una misa en el cementerio de Verano. Foto EFE
Su cuadro había generado enormes dudas sobre la viabilidad del viaje. Pero el mismo día en que se le otorgó el alta, el eminente cirujano torácico que lo operó, Stefano Margaritora, declaró que no había motivos clínicos para cancelar la gira. Por lo pronto, apenas tres días después de haber dejado el Gemelli, León XIV presidió la tradicional Audiencia General de los miércoles, desplazados en papamóvil, alzando y usando bebés, estrechando la mano de decenas de personalidades y pronunciando una catequesis.
La inquietud sobre su salud proseguía -su padre y su madre murieron de cáncer y su hermano mayor está internado por la misma causa- a la espera de los estudios histológicos -las células que le extrajeron- que arrogaron el mejor resultado posible: no requerirá ningún tratamiento para alejar la amenaza de cáncer, si bien harán falta periódicos controles.
Lo único que canceló fue un viaje a Asís en helicóptero para un encuentro interreligioso por la paz con el fin de preservarlo para el periplo por Sudamérica.
“Su óptima recuperación y su buen estado de salud actual no hacen necesario precauciones especiales para este viaje”, dijo Bruni. De 71 años, Robert Prevost -un deportista que nada y juega al tenis, que nunca fumó- siempre se mostró muy entusiasmado con el viaje, particularmente con su visita a Perú, su patria por adopción, donde durante dos décadas se desempeñó primero como misionero y luego dos años como obispo de Chiclayo antes de ser llamado al Vaticano por el papa argentino.
Por otra parte, en el encuentro con los periodistas se ratificó que durante el viaje se reunirá con víctimas de abusos sexuales cometidos por miembros del clero aunque se señaló que no se revelará en qué países ni el día y la hora por respecto a la privacidad de los afectados. Aunque en Argentina hay varios casos, en Perú sobresalen los ocurridos dentro de la comunidad Sodalicio de Vida Cristiana que Robert Prevost ayudo a disolver por disposición de Francisco.
PB
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