A los 94 minutos, cuando la final del Mundial entre Argentina y España estaba destinada a ir al alargue, Marc Cucurella y Lionel Messi protagonizaron una jugada curiosa.

Tras una falta que el árbitro Slavko Vincic cobró en favor de España, el diez entabló conversación con el lateral del Real Madrid, y este en un momento se tapó la boca para hablar. Fue poquísimo tiempo, y parece que Cucurella se dio cuenta rápido de su error, pero Leo lo notó y no lo dejó pasar. Fue un manotazo de ahogado.

El argentino pensó en favor de su equipo, que no encontraba la forma de dañar a su rival y necesitaba igualar la contienda como sea. Así que, por más que la conversación no estuviese caldeada, el capitán levantó la mano a modo de protesta como para que el VAR viera el gesto de Marc. Nadie lo notó.

Messi tuvo en cuenta dos antecedentes de jugadores que fueron expulsados por taparse la boca para hablarle a un rival, Miguel Almirón -de Paraguay ante Turquía- y Piero Hincapié -de Ecuador ante México-.

Jude Bellingham y Harry Kane también protagonizaron acciones en las que se habló de esta norma, pero, como Cucurella, no fueron expulsados.

Messi pidió roja para Cucurella.

Vale aclarar algo: el gesto no implica automáticamente una roja. Debe producirse mientras el futbolista se dirige de manera confrontativa a un adversario, no a un compañero o al árbitro.

¿Cucurella se tapó la boca?

Messi y el reclamo hacia el árbitro luego de la acción del defensor español. pic.twitter.com/AUvxfeZHBW

— TyC Sports (@TyCSports) July 19, 2026

Un partido para el olvido de Slavko Vincic

No fue un gran partido para el árbitro esloveno Slavko Vincic. La jugada más controvertida llegó en el primer tiempo suplementario. Nico Williams aprovechó un rebote largo de Dibu Martínez, definió con el arco vacío y salió corriendo a festejar lo que a esa altura era el 1-0 en Nueva Jersey. Pero el tanto fue anulado inmediatamente por una falta muy discutida de Mikel Merino contra Nicolás Otamendi.

Previamente, otra polémica había llegado cuando el reloj marcaba 48 minutos del segundo tiempo. Enzo llegó tarde a un cruce con Pau Cubarsí, no tocó la pelota y fue correctamente expulsado por doble amonestación. Sin embargo, la discusión se generó en torno a la primera tarjeta amarilla que Vincic le había mostrado al ex River por protestar una falta no sancionada contra él mismo. Pareció demasiado exigente con esa determinación.

Slavko Vincic expulsó a Enzo Fernández por doble amarilla. Foto: EFE/ Omar Alonso

Al margen de esas dos acciones, lo que también se le puede cuestionar al árbitro es lo permisivo que estuvo a la hora de sacar tarjetas en contraposición, justamente, con esa acción que derivó en la primera amarilla a Enzo y en la posterior expulsión. Por ejemplo, pudo amonestar a Alex Baena por un empujón contra Lionel Messi en el inicio del partido y posteriormente al propio jugador del Atlético de Madrid por acumulación de infracciones.