Había llegado a la final como el arquero menos exigido del Mundial y terminó confirmando por qué. Unai Simón cerró un torneo extraordinario con el arco en cero frente a la Argentina, España ganó 1-0 en el alargue y el vasco fue distinguido con el Guante de Oro como el mejor arquero de la Copa del Mundo 2026, el mismo premio que Emiliano "Dibu" Martínez había recibido en Qatar 2022.

Curiosamente, el arquero español casi no tuvo trabajo en la final disputada en Nueva Jersey. La Selección apenas remató dos veces durante los 120 minutos y ninguna de esas acciones fue entre los tres palos: un intento terminó por encima del travesaño y el otro fue bloqueado por un defensor antes de llegar al arco. Simón terminó como un espectador privilegiado de una España que monopolizó la posesión y neutralizó por completo el ataque argentino.

Esa imagen resume a la perfección el torneo del arquero de Athletic Bilbao. No construyó su prestigio a partir de atajadas espectaculares sino desde la seguridad, la ubicación y la capacidad para resolver las jugadas antes de que se transformaran en peligro. Su gran virtud fue transmitir tranquilidad en un equipo que defendió muy lejos de su arco.

Luis de la Fuente armó una selección que presiona alto, juega con la última línea adelantada y utiliza al arquero como un futbolista más en la salida. Simón respondió durante todo el campeonato como un verdadero líbero: salió del área para cortar pelotas largas, ofreció siempre una línea de pase para sus defensores y casi nunca quedó expuesto.

Foto: EFE/EPA/SARAH YENESEL.

Nacido en Vitoria-Gasteiz el 11 de junio de 1997, se formó íntegramente en Athletic Club, donde debutó en 2018 y nunca necesitó cambiar de camiseta para consolidarse entre los mejores arqueros de Europa. Conquistó la Copa del Rey, ganó el Trofeo Zamora como el arquero menos vencido de la Liga española y fue campeón de la Eurocopa 2024 y de la Liga de Naciones antes de llegar a esta Copa del Mundo.

Su historia también está marcada por la resiliencia. En la Eurocopa de 2021 protagonizó uno de los bloopers más recordados de los últimos años cuando un pase hacia atrás de Pedri terminó dentro de su propio arco frente a Croacia. Lejos de derrumbarse, España terminó ganando aquel partido 5-3 y Simón fue decisivo después en la serie de penales ante Suiza.

Unai Simón, en una de las pocas intervenciones que tuvo. Foto: AP Photo / Matt Slocum.

En Estados Unidos confirmó definitivamente su jerarquía. Apenas recibió un puñado de goles en todo el campeonato, fue una pieza clave del funcionamiento español y coronó su actuación con una final prácticamente sin sobresaltos. La Argentina nunca logró ponerlo realmente a prueba y España levantó su segunda Copa del Mundo.

El Guante de Oro terminó siendo el reconocimiento lógico para un arquero que hizo del orden, la lectura del juego y la regularidad sus principales virtudes. En un Mundial dominado por figuras ofensivas, Unai Simón fue el último gran sostén del campeón.