La granja de Jennifer Garner en Locust Grove, Oklahoma, no nació como una inversión de una celebridad ni como escenario promocional para una empresa.

Su historia comenzó durante la Gran Depresión. En 1936, los abuelos maternos de Garner compraron allí una propiedad de unas 20 acres. Según ha contado la familia, el terreno incluía una modesta casa de dos habitaciones que no tenía electricidad, agua corriente ni cañerías interiores.

Con el tiempo, la familia adquirió parcelas vecinas hasta llevar la superficie total a alrededor de 55 acres, unas 22 hectáreas. La madre de Garner, Patricia, creció allí y la propiedad pasó posteriormente por manos de distintos miembros de la familia. Hasta que Jennifer Garner decidió recuperarla.

La compra que mantuvo la finca dentro de la familia

En 2017, Garner compró la granja a su tío Robert. La operación permitió mantener dentro de la familia una tierra que ya llevaba más de 80 años ligada a los Garner. Su tío continúa involucrado en el trabajo cotidiano del lugar.

Jennifer Garner en "Camping" de HBO.

Ese mismo año, la actriz se incorporó como cofundadora a Once Upon a Farm, una compañía dedicada a alimentos y snacks orgánicos para bebés y niños.

La empresa no había nacido originalmente de Garner. Cassandra Curtis y Ari Raz habían puesto en marcha el proyecto en 2015; luego se sumaron Garner y el exdirector ejecutivo de Annie's, John Foraker, para desarrollar el negocio a mayor escala.

La antigua granja familiar terminó convirtiéndose en una fuente de inspiración -y en algunos casos de ingredientes- para productos de la compañía.

Once Upon a Farm presenta hoy oficialmente el lugar como “Farmer Jen's Family Farm” y explica que la propiedad centenaria inspira varias de sus recetas.

Calabazas de Oklahoma que terminaron en una receta comercial

La relación entre el terreno y la marca no es solo publicitaria. La compañía lanzó, por ejemplo, productos inspirados en las calabazas cultivadas por Garner y su tío Robert en la propiedad. Una mezcla de calabaza y manzana comercializada por Once Upon a Farm se presenta como inspirada en esos cultivos familiares.

Otro producto, Farmer Jen's Pumpkin Oatmeal Cookie, utilizó la historia de las calabazas de la granja y fue además vinculado a una iniciativa solidaria con Save the Children. Por cada unidad vendida se destinaba una parte del precio a la organización, hasta alcanzar un máximo establecido.

Una granja ligada a recuerdos familiares

Además del cultivo de frutas, verduras y avena, la finca también contaba con animales y colmenas y se desarrollaban otras prácticas agrícolas vinculadas con la historia del lugar. Para Garner, esa conexión tiene un componente familiar.

Su madre creció allí en condiciones muy distintas a las actuales. El huerto proporcionaba lechuga, rábanos, papas, arvejas, remolachas, judías verdes, tomates, cebollas y pepinos. Había además pollos, vacas y cerdos.

En 2017, Garner compró la granja a su tío Robert. Foto: AP

La actriz ha explicado que quiso conservar la propiedad porque allí permanecía buena parte de la historia de su madre y de sus abuelos. Hoy Once Upon a Farm vende sus productos en más de 22.000 establecimientos de Estados Unidos, según la propia compañía.

De ese modo, la modesta parcela comprada durante la Gran Depresión recorrió un largo camino: pasó de ayudar a alimentar a una familia que vivía sin agua corriente a inspirar, nueve décadas después, una empresa nacional de alimentación infantil.