El presidente Javier Milei dio este viernes por la tarde una clase en la Universidad Torcuato Di Tella, ante 650 estudiantes. El encuentro fue estrictamente privado: solo pudieron ingresar los alumnos que se habían inscripto previamente, hasta completar el cupo disponible. No hubo acceso para la prensa ni para docentes que no estuvieran anotados. Tampoco se difundió una comunicación oficial con detalles sobre los temas abordados durante la actividad.

La visita se produjo en medio de una semana política intensa para Milei, marcada por la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales de Brasil y la salida del país de Flávio Bolsonaro, el candidato al que había respaldado el mandatario argentino. Tras su derrota, el senador brasileño pasó por Argentina y Ecuador antes de llegar a Estados Unidos.

El Presidente arribó a la universidad a las 18.50, acompañado por su comitiva y bajo un importante operativo de seguridad de la Policía Federal. Algunos alumnos que salían del edificio se sorprendieron por el despliegue y filmaron con sus celulares la llegada del mandatario, que no se produjo por la entrada principal, ubicada sobre la avenida Figueroa Alcorta, sino por el estacionamiento de la institución.

Durante su permanencia en el establecimiento se restringieron las entradas y salidas del edificio.

La convocatoria estuvo integrada mayoritariamente por jóvenes y, a simple vista, con una presencia más numerosa de hombres que de mujeres. La clase se realizó en los talleres de la universidad, ubicados en el subsuelo, y fue retransmitida simultáneamente en el aula Sáenz Valiente 203 y en el comedor, para que pudieran seguirla más estudiantes.

Además, se habilitó un código QR para que los jóvenes pudieran enviar sus preguntas al Presidente, que serían respondidas al final de la exposición.

Según reconstruyeron alumnos presentes en el encuentro, Milei comenzó su discurso trazando paralelismos entre los Diez Mandamientos y los ideales libertarios. También hizo referencias a personajes mitológicos, a partir de una reflexión sobre la moral como política de Estado.

“Después apareció Milei”, describió una alumna de cuarto año que participó de la charla. Según su relato, fue entonces cuando el Presidente comenzó a profundizar sus definiciones políticas y económicas. “En ese momento empezó a elevar la voz y habló de que la deuda pública es un robo”, contó a Clarín otro estudiante.

También volvió a cargar contra el periodismo. Se refirió a los periodistas con la expresión “esas basuras con micrófonos ensobrados”. Según relataron los alumnos a Clarín, a diferencia de lo que ocurrió cuando enumeró los logros de su gestión, en ese momento no hubo aplausos entre los presentes.

Antes del cierre llegó el momento de las preguntas de los alumnos. Fueron cuatro y le consultaron sobre su programa de estabilización, sobre la dicotomía entre la derecha y la izquierda y la última de su vínculo con Donald Trump.

El despliegue de seguridad había comenzado varias cuadras antes del ingreso. Sobre la avenida Figueroa Alcorta había efectivos custodiando el edificio y vehículos oficiales circulando por la zona. Los alumnos, por su parte, debieron atravesar controles policiales antes de ingresar a la charla.

La expectativa por la presencia presidencial fue alta. Según le contó una estudiante de tercer año de Ciencias Sociales a Clarín, los cupos para participar del encuentro se agotaron apenas minutos después de que la convocatoria fuera publicada en los canales oficiales de la universidad. La alumna agregó que suelen organizarse conversaciones de este tipo con dirigentes políticos, aunque ninguna había despertado hasta ahora un nivel de interés comparable al que generó la visita de Milei.

“Quise anotarme y no pude. Quería ir a escuchar las ideas del Presidente y cuáles son sus planes para 2027”, explicó la estudiante, que prefirió reservar su identidad.

No es la primera vez que el Presidente elige una universidad privada para dar una clase durante su gestión. En mayo pasado había participado de una clase de Macroeconomía Avanzada en la Universidad de San Andrés, junto al ministro de Desregulación, Federico Sturzenegger. Hasta ahora, sus clases universitarias en el país tuvieron como escenario instituciones privadas, sin que se conozcan antecedentes de una actividad académica similar en una universidad pública.

La última vez que Milei había hablado ante estudiantes fue a fines de agosto, durante una visita a la escuela ORT. Allí había alentado a los alumnos a cuestionar a los periodistas: “Si quieren abuchear más fuerte a los periodistas, se los voy a festejar”.

El encuentro en la Di Tella fue organizado por una agrupación estudiantil que reivindica las presidencias de Carlos Menem y que lleva su apellido en el nombre: M.E.N.E.M. (Movimiento Estudiantil del Nuevo Encuentro Mayoritario). La agrupación, que surgió en 2021, impulsa encuentros con dirigentes políticos y otras figuras públicas. Por sus actividades ya pasaron, entre otros, el ministro de Economía, Luis Caputo, y el expresidente Alberto Fernández.

Otra alumna de tercer año de Ciencias Sociales criticó la participación del Presidente en la universidad. “Queda como un bastión del liberalismo y no es así. Respeto que venga porque es el Presidente pero anula las pluralidad de voces que hay en la facultad, y queda la facultad teñida. Adentro hay un montón de gente que piensa distinto” explicó. Participa de la agrupación ‘Autoconvocados Di Tella’ que nació durante la cuarta marcha federal universitaria.

La intervención de Milei duró más de dos horas. Dejó una de sus tantas frases célebres como “Bajamos la inflación”, se despidió con un ‘muchas gracias’ y no con el tradicional ‘viva la libertad carajo’ frente a jóvenes que lo aplaudieron y que el año que viene tendrán que plebiscitar su gobierno en las elecciones presidenciales.