La decisión de Mauricio Macri de salir a recorrer provincias con la consigna de "El próximo paso" como recurso, ratifica que el expresidente va a seguir sondeando hasta final de año la posibilidad de ser candidato en la próxima elección presidencial.

Fuentes del PRO consultadas por Clarín sostienen que Macri va a tomar una decisión recién en el primer trimestre de 2027 y que hasta ese momento seguirá con actividades partidarias como las que viene realizando en diferentes ciudades durante este año.

El argumento es que las constantes apariciones que ha tenido Macri en el primer semestre, ya sea en medios o a partir de su propia decisión de plantarse como posible candidato, lo han confirmado como un candidato atractivo, que puede llegar a medir entre 15 y 18 puntos en una elección si se construye en torno a él un armado federal similar al que fue Juntos por el Cambio. Las encuestas que lo miden, hoy, le dan menos.

Ese potencial le genera, además, la chance al PRO de negociar acuerdos con La Libertad Avanza, su principal socio legislativo pero con el que ha tenido fricciones y con el que hasta ahora no pudo consolidar una alianza electoral hacia el año que viene, en la Ciudad de Buenos Aires y a nivel país.

Cómo sigue Macri después del Mundial

Por sus responsabilidades como dirigente de FIFA, Macri ha estado en Estados Unidos durante todo el Mundial, con un breve regreso a la Argentina. Se lo vio allí, además, con su novia, Dolores Teuly, y con su hija Antonia y con Valentina Barbier, la hija de su expareja, Juliana Awada.

Después de la final entre Argentina y España, Macri tiene decidido retornar al país y retomar, de a poco, sus actividades dentro del PRO. Cuentan quienes trabajan cerca suyo que el expresidente tomó de manera muy positiva la llegada de Diego Santilli, dirigente de su partido, a la jefatura de Gabinete.

Macri ha remarcado públicamente varias veces que la estructura central del Gobierno está compuesta por dirigentes que salieron o fueron parte del espacio amarillo.

Mauricio Macri , con su hija Antonia y la hija de Juliana Awada, Valentina Barbier, durante el partido de Argentina frente a Suiza.

Entre ellos menciona a ministros clave como Luis Caputo (Economía), Federico Sturzenegger (Desregulación), Pablo Quirno (Relaciones Exteriores), Alejandra Monteoliva (Seguridad) y ahora el propio Santilli, pero también a legisladores de peso como Patricia Bullrich, y a segundas líneas como Ignacio Devitt o Fabián Fernández, ambos secretarios y parte de la mesa política.

"Mauricio siempre dice que los únicos mileístas reales son Javier y Karina", bromean en su entorno respecto a que los principales actores del gabinete son exfuncionarios macristas.

Con el expresidente no se ve desde octubre del año pasado, cuando le interrumpieron la cena para anunciar el despido de Guillermo Francos y el ingreso como jefe de Gabinete de Manuel Adorni, del que Macri fue crítico desde el principio.

Sobre una eventual campaña presidencial en 2027, en el macrismo la definen como "barata" y fácil de armar, ya sea por sí solos o con un armado más federal que incluya, por ejemplo, respaldos de actores con centralidad como los gobernadores de Córdoba y Santa Fe, Martín Llaryora y Maximiliano Pullaro.

La estrategia nacional, atada a la Ciudad

Después de aquel acuerdo previo al balotaje de 2023, cuando cerraron ir juntos contra el kirchnerismo, el vínculo electoral entre macristas y libertarios fue diferente según el momento.

El año pasado el mileísmo salió a jugar fuerte en la Ciudad, con la candidatura legislativa de Adorni, que terminó con la primera derrota para el PRO tras nueve elecciones consecutivas ganadas. A la distancia, en el macrismo lo definen como un error propio por la decisión de Jorge Macri de adelantar el comicio. Quedaron terceros.

Dos años después, hay convencimiento (¿deseo?) de que, sin candidato a la vista, el mileísmo intentará cerrar una alianza con el PRO en la Ciudad y que se puede encolumnar detrás de una candidatura de Jorge Macri para la reelección.

Jorge Macri, con Santilli y Nicolás Pino, en La Rural. Foto: Guillermo Rodríguez Adami.

El argumento: cerrar un acuerdo en la Ciudad es la llave que tiene la Casa Rosada para invalidar una candidatura presidencial de Mauricio Macri que podría afectar directamente a Milei. Ese acuerdo con libertarios se podría dar de distintas maneras.

La primera, la más deseada por el PRO, es que haya una decisión de confluir detrás de Jorge Macri y, en todo caso, acercar una compañera de fórmula, que podría ser Pilar Ramírez.

La segunda es aceptar ir a una PASO -si es que todavía siguen en pie-, aunque allí el riesgo de perderla es alto, sobre todo si en el Gobierno definen una postulación de Patricia Bullrich, que por ahora viene negándose a ir por lo porteño.

El tercer escenario es salir a competir mano a mano e intentar armar una primaria con antiguos actores del PRO como Horacio Rodríguez Larreta, lo cual Mauricio Macri promueve. Ese punto es el que más lo diferencia de Jorge Macri, que no olvida viejas críticas a su gestión del exjefe de Gobierno porteño, quien por ahora viene reticente a cerrar una alianza con el macrismo.