En octubre de 2025 el Tribunal de Apelaciones de Mississippi confirmó una indemnización por 41.920 dólares a un matrimonio al que le habían talado 1.299 árboles sin su autorización.

Para dictar el fallo, los jueces tuvieron en cuenta el recuento manuscrito realizado por los damnificados.

La disputa judicial había comenzado en 2022. Según la sentencia, entonces “Joyce y Robert Hester contrataron a Payne Logging para la tala de más de 200 acres (80 ha) forestados en varias parcelas de su propiedad”. Todo ocurrió en el condado de Tishomingo, estado de Mississippi, sur de los Estados Unidos.

Agrega que “durante la tala, que duró tres meses, los operarios de la empresa cortaron madera en la propiedad vecina, perteneciente a Gerald y Rhonda Smith sin permiso”. Los Smith iniciaron una demanda por la pérdida de 1.299 árboles.

Una prueba fundamental

Para demostrar la magnitud de los daños, los Smith recurrieron a fotografías y, sobre todo, a un registro manuscrito en el que habían anotado los árboles cortados y sus diámetros.

Los obreros realizaron dos incursiones en el terreno de los Smith para talar los árboles y abrir un camino. Foto: Payne Logging.

“En el juicio, Gerald Smith afirmó que le pidió a Jon Payne, de la empresa contratada por los Hester, que no cortara árboles en su propiedad. Sin embargo, el 11 de agosto de 2022, Rhonda lo llamó para decirle que Payne Logging había abierto un camino a través de su propiedad”, dice el dictamen del tribunal.

Aunque Gerald Smith se comunicó con la empresa para advertirles de que habían talado árboles en su propiedad, el 21 de agosto los operarios realizaron una nueva incursión. Los Smith anotaron a mano la cantidad de árboles cortados y sus diámetros, y tomaron fotografías que luego presentarían durante el juicio.

Como los troncos habían sido cortados a apenas dos o tres pulgadas del suelo, Gerald midió la parte más ancha de los tocones con una cinta métrica. Ambos reconocieron que no pudieron contar todos los ejemplares porque algunos habían quedado amontonados en zonas cubiertas de maleza a las que resultaba difícil acceder.

La empresa cuestionó tanto la cantidad de árboles contabilizados como la forma de medirlos. Payne sostuvo que los trabajadores creían estar cortando madera en la propiedad de los Hester y atribuyó el error a una delimitación incorrecta del terreno.

La ubicación de los límites entre ambas propiedades fue decisiva. Un topógrafo contratado por los Smith realizó un nuevo relevamiento y determinó que se habían talado árboles en 4,62 acres(1,87 ha) de los Smith. El estudio también indicó que la línea marcada previamente y utilizada por la empresa se desviaba hasta 180 pies (55 m) del límite real en algunos lugares.

De esta manera, el tribunal de primera instancia fijó una indemnización total de 41.920 dólares, que incluía 25.630 por los 466 árboles de mayor diámetro, 8.330 por los otros 833 ejemplares, 1.155 por costos de reforestación, 5.500 en honorarios de abogados y 1.305 por los costos del estudio topográfico.

La firma Payne Logging apeló la decisión de primera instancia. Cuestionó las pruebas presentadas por los Smith. Pero, en 2025, Tribunal de Apelaciones de Mississippi concluyó que las pruebas eran suficientes y confirmó la indemnización.

La tala indiscriminada de árboles es un perjuicio para toda la humanidad, ocurra en el país que ocurra. Fotos: gentileza Abel Sber.

En la conclusión del fallo, los jueces afirman que “los Smith presentaron pruebas sobre la cantidad de árboles, sus diámetros y la propiedad del terreno del que fueron talados. El juez no incurrió en error al determinar la admisibilidad y credibilidad de las pruebas. Por lo tanto, confirmamos la sentencia del tribunal de primera instancia”.