Bill Essayli, de 40 años, se convirtió en una de las figuras más controvertidas del Departamento de Justicia de Estados Unidos. El fiscal federal designado por la administración de Donald Trump en el centro de California impulsa acciones judiciales contra presuntas irregularidades electorales, mientras enfrenta cuestionamientos por su gestión y por la legalidad de su nombramiento.
Su oficina busca que California separe las boletas de unos 20.000 votantes que, según el gobierno federal, podrían no ser ciudadanos estadounidenses.
Las autoridades electorales estatales cuestionan la confiabilidad de esos datos y advierten que la medida podría impedir que ciudadanos habilitados ejerzan su derecho al voto. Un tribunal de apelaciones emitió el lunes una decisión preliminar contraria a la solicitud del Departamento de Justicia.
De legislador republicano a fiscal federal de Trump
Essayli comenzó su carrera en el Departamento de Justicia como fiscal adjunto entre 2014 y 2018. Durante ese período, se destacó por su postura favorable a las fuerzas de seguridad y su respaldo temprano a Trump.
En 2022 fue elegido legislador republicano en California, por un distrito ubicado al este de Los Ángeles. Desde ese cargo criticó las políticas progresistas del estado y promovió restricciones a la participación de adolescentes transgénero en equipos deportivos femeninos.
Essayli comenzó su carrera en el Departamento de Justicia como fiscal adjunto entre 2014 y 2018. REUTERS/Daniel Cole
En abril de 2025, la administración Trump lo designó fiscal federal interino del Distrito Central de California, una jurisdicción que abarca aproximadamente 20 millones de habitantes y cuenta con unos 500 empleados.
Al asumir, prometió trabajar para implementar las prioridades del presidente.
Las causas judiciales que marcaron su gestión
Desde 2025, la fiscalía encabezada por Essayli presentó cargos contra manifestantes acusados de interferir con agentes migratorios durante operativos en Los Ángeles.
Según datos del Departamento de Justicia, su oficina procesó a 113 personas por presuntos delitos contra agentes de inmigración. Hasta mediados de septiembre, 33 casos habían sido desestimados y nueve acusados resultaron absueltos por jurados.
La gestión también recibió críticas por investigaciones contra manifestantes y operativos antidrogas. En uno de estos últimos, un hombre fue detenido por error y permaneció dos noches encarcelado antes de que los fiscales retiraran los cargos.
Por qué un juez cuestionó su nombramiento
La permanencia de Essayli al frente de la fiscalía también enfrenta obstáculos legales. Su designación interina venció y el gobierno federal recurrió a otros cargos administrativos para mantenerlo en funciones sin la confirmación del Senado.
El martes 27 de octubre, un juez federal determinó que Essayli ejercía ilegalmente como fiscal federal de facto y lo apartó de la supervisión de dos causas judiciales.
La decisión no entrará en vigor inmediatamente y el Departamento de Justicia anunció que apelará.
Pese a los cuestionamientos, Essayli mantiene su respaldo al presidente. Tras una audiencia reciente, defendió la autoridad de Trump sobre el Poder Ejecutivo: “El presidente dirige el Poder Ejecutivo y nada de esto va a cambiar eso”.
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