Para aumentar las deportaciones, el presidente Donald Trump debe tener más centros de detención de inmigrantes ilegales. Para lograrlo, instruyó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS) a invertir 1.074 millones de dólares en la compra de enormes almacenes. El plan enfrenta varios imprevistos.

Entre diciembre de 2025 y abril de 2026, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), que depende del Departamento de Seguridad Nacional, compró 11 propiedades, según un informe de Univisión. Por otra parte, el Congreso había asignado 45.000 millones para los operativos de arresto y deportación.

El ICE compró los almacenes para resolver un problema: la escasez de espacio en los centros de detención actuales. También para cumplir con las órdenes de Trump en el sentido de aumentar las expulsiones.

Una serie de problemas técnicos y de demandas judiciales, además de violaciones a las normativas ambientales, pusieron en aprietos el plan. Asimismo, una investigación interna reveló irregularidades y el DHS tuvo que frenar las obras en 10 de los 11 almacenes.

¿El ICE pagó de más por los almacenes?

La estrategia había sido impulsada por la exsecretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem. Entonces, el gobierno quería centros para albergar hasta 100.000 personas de manera simultánea. Además de los problemas legales planteados en ciudades y condados, el propio organismo independiente de vigilancia del DHS abrió una auditoría para investigar las compras del ICE. La Oficina del Inspector General (GAO) halló casos de sobreprecios.

En Salt Lake City (Utah), por ejemplo, la agencia pagó 145,4 millones por un inmueble de 833.000 pies cuadrados, casi un 50% más que el valor de mercado. La oposición de líderes locales y las acciones legales del condado obligaron a cancelar la conversión de la infraestructura existente en un centro de detención.

El proyecto comenzó cuando Kristi Noem era la secretaria de Seguridad Nacional. Foto: AP.

Una investigación de Project Salt Box reveló que el ICE pagó por encima del valor de mercado en la mayor parte de los 11 almacenes que adquirió. En Socorro, Texas, pagó unos 123 millones por tres almacenes (826.780 pies cuadrados), pero la valoración anterior de las propiedades rondaba los 11 millones.

En Flowery Branch/Oakwood, Georgia, pagaron unos 68 millones por una propiedad cuya valoración previa era de alrededor de 400.000 dólares. En Maryland, el contrato inicial de remodelación fue de 113 millones y contemplaba opciones que podían elevar su valor hasta 642 millones.

La GAO informó el 24 de septiembre de 2026, que siete almacenes había sido puestos a la venta por la agencia y que otros tres proyectos atraviesan litigios legales y obstáculos administrativos detuvieron las obras.

El único que permanece en construcción es el de San Antonio, Texas, que podría albergar 1.500 detenidos. Para este almacén, la agencia otorgó un contrato de $17,3 millones a la firma GardaWorld Federal Services.

Según la GAO, la población bajo custodia de ICE pasó de 39.314 personas el 20 de enero de 2025 a 67.180 el 30 de julio de 2026, un aumento del 71%. Al mismo tiempo, el número de instalaciones autorizadas prácticamente se duplicó y pasó de 134 a 272.

En julio de 2025, Trump visitó el centro temporal de detención Alligator Alcatraz en Ochopee, Florida. Hoy cerrado definitivamente. Foto: REUTERS.

La GAO concluyó que ICE comenzó varias iniciativas de expansión sin un plan estratégico integral que estableciera con claridad cuántas camas necesitaba, qué tipo de instalaciones eran convenientes y cuáles serían sus costos y riesgos.