Como ocurre en otras partes de nuestro territorio, el norte argentino es un gran atractivo turístico y una región con numerosos hallazgos históricos. Debido a su geografía montañosa en ciertas zonas y selvática en otras, las probabilidades de encontrar algo extraordinario en estos ecosistemas son mayores que en las grandes ciudades.

Al norte de la provincia de Salta, rodeado por la vegetación de la selva montañosa, se encuentra Campamento Vespucio, un pueblo que nació a partir de un descubrimiento que cambió el rumbo de la región y que vinculó a YPF con el norte de nuestro país.

Campamento petrolero de YPF en sus primeros años de actividad. Foto: IA

La relación del Campamento Vespucio con YPF

Campamento Vespucio fue el lugar de nacimiento del petróleo estatal en el norte argentino. Su historia representa el primer gran paso de Yacimientos Petrolíferos Fiscales (YPF) en la región de Salta, transformando una selva aislada en un modelo industrial. Antes de que el Estado llegará, particulares como Franco Tobar ya extraían petróleo de forma rudimentaria en la zona.

Ante el gran potencial que presentaba la región, la empresa estadounidense Standard Oil intentó adueñarse de las tierras. Para que esto no suceda y frenar el avance, Franco Tobar se alineó con la recién creada YPF y le cedió sus derechos de exploración en septiembre de 1927.

Las torres de perforación marcaron el desarrollo de la actividad petrolera en el norte de Salta. Foto: IA

Hoy en día, Campamento Vespucio intenta reconfigurarse como un gran destino turístico en el norte de Salta. Luego del fuerte impacto económico y el declive demográfico que sufrió en la década de 1990, con la privatización de YPF, la localidad logró resurgir gracias al programa gubernamental de la provincia salteña Lugares Mágicos, que pone en valor su patrimonio histórico, arquitectónico y natural.

Los primeros vehículos facilitaron el traslado de equipos y materiales. Foto: IA.

El descubrimiento de petróleo que dio origen al Campamento Vespucio

Entre medio de la selva salteña, el 1 de junio de 1928 empezaron a taladrar la tierra creando el pozo Vespucio 1. Sin embargo, la historia entre YPF y Campamento Vespucio comienza 11 días después de la primera perforación, cuando el pozo alcanzó una capa de petróleo a 404 metros de profundidad.

La excavación contribuía con 30 metros cúbicos diarios y confirmó la presencia de una crucial reserva petrolera debajo de la selva salteña. Lo que se estimaba como un campamento provisorio, terminó modificándose y experimentando un crecimiento exponencial que transformó el paraje selvático en un campamento modelo.