El Gobierno tomó las primeras medidas para capear los cimbronazos tras el triunfo inesperado de Lula en Brasil. La remontada inesperada del líder del PT desató un lunes negro con el desplome de la bolsa brasileña y una devaluación del 10% del real. Este martes, los activos argentinos se tomaron un respiro, pero el cambio de escenario encendió una luz de alerta entre los funcionarios.
El equipo de Luis Caputo reaccionó de inmediato el lunes ante lo que los medios brasileños bautizaron como el "Lula 4", utilizando fuego a discreción frente a las presiones sobre el dólar y la pérdida de valor de los bonos argentinos. En el mercado detectaron signos de una intervención del Tesoro con la venta de US$ 100 millones y el accionar del Banco Central, vendiendo futuros y bonos atados al dólar (linked).
Así todo, el dólar mayorista subió 0,8% a $ 1.540, el mayor incremento en cinco meses, pero el contado con liquidación aumentó 1,5% a $ 1.678, lo que reflejaría la intervención sobre el primero. El MSCI Merval, en tanto, cayó un 4,6% en dólares y los bonos 2,5% en promedio en Nueva York (peor que los títulos brasileros), por lo que el riesgo país alcanzó los 765 puntos, aunque hoy retrocedía a 753 puntos.
El ministro de Economía emitió un solo tuit el lunes. Fue para celebrar el aumento del 15,3% interanual del turismo receptivo en septiembre. Desde su equipo, minimizaron el impacto de un real más devaluado en la demanda de viajes a las playas vecinas. "Lamentablemente la gente se está yendo menos a “Punta Cana”, dijo con ironía el asesor Felipe Nuñez. "Siguen sin existir indicios de que el dólar está atrasado", agregó.
En el Palacio de Hacienda creen que es prematuro medir el alcance del efecto Caipirinha. Esperan ver hasta dónde llega la depreciación del real antes de sacar una foto. Hoy, la moneda vecina abrió con una baja de 0,6%, moderando la presión sobre el peso. Por estas horas, la principal preocupación es por el impacto en los productos que vende la Argentina a su principal socio comercial, el 13% de las exportaciones totales.
Por la política antinflacionaria, el peso argentino viene apreciándose. Según el economista Martín Polo, el Banco Central corrigió la serie del tipo de cambio real y ahora ese indicador es un 3% más bajo. Si sube, significa que las exportaciones argentinas se abaratan en el exterior. Y si baja, el país se vuelve caro en dólares y se incentivan tanto las importaciones como el turismo en el exterior.
Pese a la caída de las importaciones, la balanza comercial con Brasil arrojó en los primeros nueve meses del año un déficit de US$ 2.200 millones. La expectativa es que se compense en lo que queda del año con más exportaciones. Pero también se prevé que viajen más argentinos al país vecino. "En términos de la subida de ayer del dólar (hoy bajó un poco más de lo que cerró ayer), claramente va a impactar en que seremos más caros", reconoció una fuente oficial.
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