Desde el sábado 24 de octubre de 2026, los trenes eléctricos de la línea Sarmiento volvieron a utilizar los andenes centrales de las estaciones Ramos Mejía y Ciudadela, que permanecían fuera de servicio desde 2017.

La medida busca mejorar la circulación de las formaciones, optimizar el funcionamiento del servicio y reforzar la seguridad ferroviaria.

Qué obras se realizaron en las estaciones Ramos Mejía y Ciudadela

Los trabajos incluyeron mejoras estructurales, de accesibilidad y de seguridad, aunque las intervenciones fueron diferentes en cada estación.

Tras nueve años, los pasajeros vuelven a contar con los andenes centrales de dos estaciones del Tren Sarmiento.

En Ramos Mejía, Trenes Argentinos Infraestructura construyó el andén central e incorporó nuevos accesos, escaleras, una rampa y una conexión con el túnel peatonal. También instaló refugios para pasajeros, un módulo SUBE, solado háptico para personas con discapacidad visual y espacios de protección debajo de la plataforma.

En Ciudadela, las tareas estuvieron orientadas a reacondicionar el andén y mejorar los servicios para los usuarios. Se instalaron monitores con información sobre la llegada de los trenes, equipos de anuncios por audio, cámaras de vigilancia y nuevas luminarias. Además, se realizaron trabajos de pintura y se adecuó el módulo SUBE.

La habilitación del andén central no significa que las obras en Ramos Mejía hayan terminado. Aún falta restaurar el edificio histórico, las boleterías y el hall principal, habilitar los sanitarios públicos y el Centro de Atención al Pasajero, y adecuar los espacios destinados al personal ferroviario.

La línea Sarmiento habilitó nuevamente los andenes centrales de Ramos Mejía y Ciudadela, con mejoras en accesos, iluminación y sistemas de información.

Qué cambia para los pasajeros del Tren Sarmiento

La principal modificación es la habilitación de los andenes centrales para la circulación de los servicios eléctricos entre Once y Moreno. El nuevo esquema permite distribuir mejor las operaciones ferroviarias y busca facilitar la respuesta ante posibles contingencias, además de reducir los riesgos en los pasos a nivel.

Los pasajeros deben verificar la señalización y los anuncios de cada estación antes de subir al tren, ya que los puntos de ascenso y descenso pueden diferir de los que se utilizaron durante los últimos nueve años.