Durante el verano, algunos estudiantes universitarios aprovechan sus vacaciones para realizar investigaciones de campo. Will Anderson, estudiante de biología de la Universidad de Wyoming, en Laramie, Estados Unidos, dedicó parte de ese tiempo a buscar unos insectos diminutos y poco comunes que habitan en ambientes extremadamente fríos del Parque Nacional de Yellowstone.

"Me interesa este insecto porque se desconoce mucho sobre él; su ciclo de vida, hábitat y distribución no se comprenden del todo", explicó el estudiante.

Anderson había intentado encontrar ejemplares del orden Grylloblattodea durante el verano anterior, pero no tuvo éxito. Este año, en cambio, logró localizar tres. Se conocen entre 30 y 35 especies de este grupo en todo el mundo, lo que lo convierte en uno de los órdenes de insectos menos diversos y más difíciles de estudiar. Según la Universidad de Washington, algunas especies solo se han registrado en una localidad.

Los insectos que se arrastran sobre el hielo son "enigmáticos", según Sean Schoville, entomólogo de la Universidad de Wisconsin que estudia estos organismos. Necesitan temperaturas cercanas al punto de congelación para sobrevivir, por lo que suelen encontrarse en zonas con nieve, tierra húmeda y rocas que les permiten refugiarse.

Después de leer varias investigaciones sobre estos insectos, Anderson identificó los lugares más adecuados para buscarlos en los glaciares rocosos. Se concentró en áreas cercanas a la nieve y en acumulaciones de piedras con tierra debajo, donde la humedad se conserva mejor. Algunos sectores del parque presentaban condiciones favorables y requirieron exploraciones detalladas, mientras que otros fueron descartados rápidamente.

El estudiante también probó trampas de caída en campos nevados durante la noche. El método consistía en enterrar pequeños recipientes en la nieve para capturar insectos que se desplazaran por la superficie. Sin embargo, el procedimiento fue experimental y solo permitió recolectar algunos organismos pequeños.

En sus expediciones encontró solo 3 insectos. Foto: Will Anderson

El estudio previo para encontrar a los insectos

Los insectos del orden Grylloblattodea habitan en regiones limitadas del hemisferio norte, principalmente en Asia, Siberia y el oeste de Estados Unidos y Canadá. Se encuentran en áreas montañosas aisladas, cuevas de hielo y ambientes alpinos húmedos, donde pueden estar expuestos a temperaturas inferiores a los -6 °C.

Según la Universidad de Washington, durante el día suelen refugiarse bajo rocas frías próximas a la nieve y el hielo, mientras que por la noche salen en busca de alimento. Su dependencia de ambientes fríos y húmedos dificulta tanto su localización como su estudio.

Para aumentar sus posibilidades de encontrarlos, Anderson combinó las observaciones directas con trampas instaladas en sectores nevados. Aunque estas últimas no dieron los resultados esperados, le permitieron experimentar con distintas técnicas de muestreo en un entorno de difícil acceso.

Estos insectos pueden ocultarse profundamente bajo la nieve o en grietas del suelo y las rocas. Por eso, observar su comportamiento y determinar de qué se alimentan en estado silvestre representa un desafío para los investigadores.

"Mantuve vivos brevemente dos ejemplares, pero no pude determinar si se alimentaban de los insectos muertos y la materia vegetal que les ofrecí", explicó Anderson.

La escasez de ejemplares también limita la información disponible sobre su reproducción, distribución y función dentro de los ecosistemas de alta montaña.

Las decisiones que debió tomar para encontrar a estos insectos

Glaciar rocoso cerca de Antler Peak. Foto: Audrey Lindsteadt

Para desarrollar su investigación, Anderson trabajó junto con Audrey Lindsteadt, otra estudiante de la Universidad de Wyoming que había investigado los glaciares rocosos de Yellowstone durante el año anterior. A lo largo de sus expediciones de verano, ambos recorrieron aproximadamente 270 kilómetros en busca de estos insectos.

Durante su primera excursión de la temporada, a finales de junio, Anderson encontró dos ejemplares cerca de Antler Peak, en el noroeste del Parque Nacional de Yellowstone. En julio, localizó un tercero en las inmediaciones de Grey Peak.

Ese último hallazgo ocurrió después de que una osa y su cría obligaran a los estudiantes a modificar el recorrido previsto. Ante la presencia de los animales, decidieron evitar la zona que originalmente planeaban explorar.

"En lugar de dirigirnos hacia los glaciares rocosos que habíamos planeado explorar, que casualmente eran donde se encontraban los osos, trepamos al pico Grey y descendimos por la montaña hasta sus dos glaciares rocosos. Esto llevó a que Will encontrara otro de esos insectos raros", explicó Lindsteadt.

Aunque Anderson exploró otros glaciares rocosos durante agosto, no consiguió localizar más ejemplares. Tiene previsto presentar sus resultados en una reunión de la Sociedad Entomológica de América en Columbus, Ohio, en noviembre, y trabaja en un artículo que espera publicar en una revista científica.

"Es probable que los insectos que se arrastran sobre el hielo desempeñen un papel secundario en estos ecosistemas debido a su rareza, pero aun así forman parte de las cadenas alimentarias y los ciclos de nutrientes de sus hábitats extremos", explicó.

El estudiante considera que conocer mejor a estos organismos podría ayudar a comprender el funcionamiento de los ecosistemas de alta montaña y contribuir a desarrollar estrategias para su conservación.