WASHINGTON (AP) — El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, manifestó el lunes que el gobierno de Trump comunicó a las autoridades interinas de Venezuela “hace semanas” que se debía permitir el regreso de la líder opositora María Corina Machado, mientras la nación sudamericana avanza en los preparativos para las elecciones del próximo año.
Rubio explicó a los periodistas en una llamada que el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, respondió a Estados Unidos diciendo que Machado era libre de entrar en el país. Machado regresó a Venezuela durante el fin de semana.
“Hace semanas y semanas, hablamos con las autoridades interinas y simplemente dijimos: ‘Miren, nuestra expectativa es que ella es venezolana, pertenece a su país. Ese es el país del que es. Se le debe permitir regresar. Se le debe permitir regresar sin ser molestada’”, manifestó Rubio.
Señaló que Estados Unidos no había desalentado a Machado de volver a Venezuela, salvo inmediatamente después de los devastadores terremotos de junio. Indicó que eso se debió a que Estados Unidos consideró que la prioridad debía ser llevar ayuda humanitaria y de emergencia al país sudamericano.
Rubio habló después de que las autoridades venezolanas y figuras de la oposición acordaran la semana pasada un plan para reformar el proceso electoral del país, con el fin de que se celebren elecciones libres y justas en algún momento de 2027. Indicó que el gobierno estadounidense, que capturó al entonces presidente Nicolás Maduro en una operación militar en enero y lo llevó a Estados Unidos, donde se le acusa de narcotráfico, observaría de cerca los acontecimientos e instaría a todas las partes a cumplir con el nuevo proceso.
“Obviamente, necesitamos usar nuestra influencia con el gobierno, con las autoridades interinas, para garantizar que el proceso avance de manera responsable", añadió Rubio. "Nuestro objetivo aquí es tener una elección”.
Machado había permanecido escondida en Venezuela durante la mayor parte de 2025 antes de escapar en diciembre hacia Noruega, donde recibió el Premio Nobel de la Paz. Posteriormente entregó su medalla al presidente estadounidense Donald Trump.
Regresó a Venezuela el domingo, su primera aparición desde que Estados Unidos capturó a Maduro y fuera remplazado por Rodríguez, quien había sido su vicepresidenta y ahora ha excedido el tiempo para el que estaba autorizada a ejercer, sin que aún se haya programado ninguna elección.
Rubio dijo que el objetivo de Estados Unidos es ayudar a establecer una arquitectura electoral sostenible que dé confianza a todas las partes en la votación.
Rubio sostuvo que, para lograrlo, Venezuela debe estabilizar su economía y reconstruir sus instituciones, incluidos sus tribunales y el consejo electoral, y ofrecer un espacio abierto para la expresión política, lo cual dependerá de la libertad de prensa y del acceso a todos los medios de comunicación, incluidas las plataformas en internet.
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