El Pastor Alemán construyó buena parte de su reputación alrededor del trabajo. Durante décadas ha sido utilizado en pastoreo, cuerpos policiales, fuerzas militares, búsqueda y rescate y asistencia. Esa versatilidad explica por qué Manuel Balibrea, psicólogo, coach y educador canino, lo ubica entre las razas que exigen más compromiso de sus responsables.
Balibrea habló sobre el Pastor Alemán de trabajo en un video publicado en su canal de YouTube, CanineService, dentro de un contenido dedicado a razas exigentes. Allí lo describió como “esfuerzo, inteligencia y disciplina en estado puro”. “No es sólo un perro, es una máquina de trabajo, obediencia e instinto”, agregó.
Su explicación no pretende presentar al Pastor Alemán como un animal problemático. Al contrario: el punto está en que las mismas cualidades que lo hacen extraordinario pueden complicar la convivencia si no encuentran una salida adecuada. Balibrea advierte que, “en las manos equivocadas”, toda esa potencia puede convertirse en un inconveniente.
El American Kennel Club llega a una conclusión parecida desde la descripción oficial de las necesidades de la raza. Sus especialistas recuerdan que se trata de perros criados para trabajar y que, incluso cuando viven solo como animales de compañía, necesitan una salida para su energía y sus instintos. El organismo recomienda ejercicio físico y mental diario, socialización y entrenamiento constante.
Balibrea pone especial énfasis en los desafíos. En su video habla de “retos diarios” y de una dirección consistente. No basta, por tanto, con disponer de una casa grande o de un jardín. El perro necesita aprender, concentrarse, resolver situaciones y trabajar junto a la persona que lo guía. Los ejercicios de olfato, rastreo, obediencia o búsqueda pueden complementar la actividad física y darle un objetivo.
Ese rasgo aparece también en la historia de la raza. El American Kennel Club recuerda que el Pastor Alemán fue seleccionado por su utilidad, inteligencia y capacidad para trabajar durante jornadas largas. Hoy continúa destacando en obediencia, rastreo, pastoreo, agilidad y diferentes deportes caninos.
Los adiestradores caninos coinciden sobre el Pastor Alemán: “No es sólo un perro, es una máquina de trabajo, obediencia e instinto”. Foto: Hans Kemperman CC0
La cuestión importante es que un paseo corto alrededor de la manzana difícilmente satisfaga todas esas necesidades.
El club estadounidense advierte que un Pastor Alemán aburrido puede desarrollar conductas indeseadas, desde ladridos excesivos hasta mordisqueo destructivo o persecuciones. Por eso recomienda comenzar la socialización y la obediencia desde cachorro y mantener el entrenamiento también durante la edad adulta.
La advertencia de Balibrea adquiere así más sentido. El Pastor Alemán no es “demasiado” inteligente o activo: simplemente tiene características que fueron seleccionadas durante generaciones para trabajar. Bien canalizadas, pueden convertirlo en un compañero extraordinario.
German Shepherd Dog - AKC Dog Breed Series
Sin actividad, educación y constancia, esa misma energía puede buscar por sí sola una ocupación que probablemente no coincida con la que su familia hubiera elegido.
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