Un incendio devastó este sábado por la madrugada el Nido del Águila, un refugio en los Alpes bávaros construido por los nazis y frecuentado por Adolf Hitler. Se trata de un edificio casi centenario emplazado en el sureste de Alemania, a 1.800 metros de altura sobre el nivel del mar, que actualmente funcionaba como restaurante y refugio de montaña. La policía alemana detuvo a un hombre de 33 años por su presunta responsabilidad en el inicio del fuego.

Mientras, el ministro del Interior de la región de Baviera prometió la reconstrucción del edificio, que fue inaugurado para el 49.º cumpleaños de Hitler, y sostuvo: "Es importante que sigamos trabajando por la memoria".

El fuego dejó reducido a cenizas el Kehlsteinhaus, conocido como "Nido del Águila", este sábado por la madrugada. Se trata del refugio y lugar de retiro de los jerarcas nazis, que se construyó a instancias del canciller nazi y secretario privado de Hitler, Martin Bormann en 1938, cerca de Berchtesgaden, Baviera, en el sureste de Alemania. Actualmente, a casi un siglo de su construcción, funcionaba como restaurante y refugio de montaña para alpinistas y senderistas.

Pero además de la voracidad del incendio, llamaron la atención las condiciones en las que se dio: en medio de vientos, lluvias y nevadas. Fue una conjunción de circunstancias que propiciaron el avance del fuego y dificultaron la tarea de combate de los bomberos, quienes tuvieron que retirarse durante varios intervalos de la noche. El chalet quedó severamente dañado, y los videos que se difundieron dan cuenta de ello.

Las llamas consumieron la estructura del histórico refugio alpino nazi. Reuters

La policía de Alemania detuvo a un hombre de 33 años, señalado como presunto autor del incendio. El hombre, de nacionalidad alemana fue detenido por los agentes que habían acudido al lugar por el incendio del edificio, mientras él trataba de abandonarlo a bordo de una motocicleta sin matrícula. "Hay indicios concretos de posibles trastornos psíquicos en el acusado", dijo en una rueda de prensa en Berchtesgaden el fiscal Rainer Vietze.

A su vez, el fiscal explicó que probablemente haya que partir de una responsabilidad penal disminuida del acusado, aunque también se explora la posibilidad de una motivación política para el incendio del edificio, que se hizo famoso al servir de escenario a numerosas películas de Hollywood sobre los nazis como "Operación Valkiria".

El ministro del Interior de Baviera, Joachim Herrmann, afirmó en la rueda de prensa que el Kehlsteinhaus "no quedará en ningún caso reducido a una ruina" y prometió que la región, propietaria del inmueble, lo reconstruirá.

Así amaneció el Nido del Águila este sábado. La región de Baviera prometió reconstruirlo. Reuters

"Es importante que sigamos trabajando por la memoria", dijo Herrmann, sobre el edificio, en el que una exposición permanente recordaba su función de lugar de retiro en el que los jerarcas nazis recibían a invitados extranjeros. Desde 1952, el Kehlsteinhaus funcionaba como restaurante y albergue de montaña durante la temporada veraniega y estaba catalogado como patrimonio histórico, como parte de la cultura del recuerdo de los crímenes del nazismo.

La historia de El Nido del Águila y el arquitecto que colaboró a pesar de haber escapado del nazismo

El chalet fue construido en 1938 como casa de huéspedes para altos funcionarios nazis y sus invitados, y se encuentra en un entorno alpino sobre Berchtesgaden. Como el propio Adolf Hitler la autorizó a construir con ese fin, al chalet le valió el apodo de "la casa de té del Führer". Y si bien fue inaugurado en ocasión de su cumpleaños número 49, Hitler fue sólo diez veces en un periodo de dos años.

El nombre Kehlsteinhaus proviene de la montaña Kehlstein, en la que se construyó el edificio. Sin embargo, inicialmente fue conocido como D-haus o Diplomatenhaus ("casa para reuniones diplomáticas", en alemán). El apodo "Nido del Águila" fue acuñado en septiembre de 1938 por el periodista británico George Ward Price durante una visita en compañía de Hitler, Goebbels y Bormann, en clara referencia al antiguo símbolo de Alemania y del nacionalsocialismo, el águila.

Está emplazado en un acantilado a 1.834 metros sobre el nivel del mar, y se puede llegar a él mediante un ascensor dentro de la roca desde el final de la ruta de montaña, que si bien está cerrada al tránsito público, es utilizada durante el día por colectivos para turistas. Además, actualmente funciona como cafetería y restaurante desde 1952, y alberga una exposición sobre su historia.

Fue encargado por el canciller Bormann, y, tras un periodo de construcción de más de trece meses, fue presentado formalmente a Hitler en 1939. Costó que costó 30 millones de marcos (cerca de 225 millones de euros). Los últimos 124 metros hasta la Kehlsteinhaus son salvados por un elevador cuyo interior está recubierto con bronce pulido, espejos venecianos y cuero en tonos verdes.

Hitler y Joseph Goebbels, ministro de Propaganda nazi, y tres de sus hijos en El Nido del Águila.

La sala principal del chalet está dominada por una chimenea de mármol italiano rojo, un agasajo de Benito Mussolini, líder del fascismo italiano.

Por su parte, gran parte del mobiliario fue diseñado por Paul László, un arquitecto húngaro que luchó en el frente de artillería italiano durante la Primera Guerra Mundial y se alistó en el ejército norteamericano durante la Segunda.

László completó su formación en Viena, Austria, y luego en Stuttgart, Alemania, donde rápidamente se consagró como un diseñador destacado, ganándose la admiración de Salvador Dalí, entre otros. Pero el creciente antisemitismo hizo que la posición de László en Europa fuera precaria debido a su origen judío.

En 1936, huyó a los Estados Unidos para escapar de los nazis. Irónicamente, y sin que László lo supiera, parte de su obra apareció en el Nido del Águila, lo que enfureció a Albert Speer, el arquitecto jefe del Tercer Reich y asesor cercano de Hitler.