El enorme tractor Allis-Chalmers A es poco común porque entre 1936 y 1942 solo se fabricaron 1.225 unidades en todo Estados Unidos. Un agricultor de Wisconsin encontró uno de esos ejemplares y pasó dos años y medio restaurándolo. Ahora, la maquinaria es protagonista de exhibiciones y jornadas de arado.
El Allis-Chalmers A nació en una época en la que los fabricantes buscaban máquinas cada vez más especializadas. En este caso, fue concebido para tareas de arrastre y accionamiento mediante una polea. Su configuración permitía realizar trabajos estacionarios y tirar de diferentes aperos y de otras máquinas agrícolas.
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Tractor Allis Chalmers WD de 1953: una joya estadounidense
Robusto, con una mecánica bastante sencilla, era capaz de soportar largas jornadas de trabajo. Durante la Segunda Guerra Mundial, la firma Allis-Chalmers dejó de fabricarlo. Los especialistas calculan que quedan 500 ejemplares.
Por eso, encontrar uno de ellos era cuestión de suerte. Y Dave Hexom, un productor del condado de Lafayette, en Wisconsin, la tuvo en 2003.
¿Cómo fue la restauración?
Hexom descubrió el Allis-Chalmers A cuando, ese año, concurrió al Orange Spectacular Tractor and Equipment Show, en Minnesota. La máquina estaba sobre una plataforma y Hexom quedó impresionado por su tamaño. Tras hablar con el propietario, llegó a un acuerdo por 3.500 dólares, según un artículo de Farm Progress.
El Modelo A tiene tracción en dos ruedas, dirección manual, cuatro velocidades hacia delante y una marcha atrás, frenos de banda manuales, dos faros delanteros, un depósito de combustible de 24 galones y una polea de 13 pulgadas.
Otro modelo de Allis-Chalmers, el WD, que fue restaurado por un agricultor de Estados Unidos. Foto: Archivo.
El modelo podía llevar un motor de cuatro cilindros de 7,6 litros de gasolina o una versión de 8,4 litros para combustible destilado. Su peso alcanzaba las 7.175 libras (unos 3.250 kilos). El consumo: 4 a 5 galones por hora.
Por suerte, el tractor visto en Minnesota presentaba un buen aspecto, con poco óxido, y una carrocería y ambos guardabarros bien conservados. Pero había un problema: el motor llevaba años bloqueado. Según Hexom, había permanecido inactivo entre 10 y 15 años.
El agricultor desmontó la maquinaria y la reconstruyó mientras trabajaba como agrónomo de campo para Union Co-op, en Belleville. Uno de los grandes problemas surgió cuando tuvo que buscar componentes para el motor. Con algo de esfuerzo, encontró en Pensilvania un motor más pequeño que disponía de las camisas, pistones y cigüeñales que necesitaba.
El siguiente paso fue adaptar esas piezas, en especial del cárter de aceite de hierro fundido y el alojamiento del motor de arranque. Esto requirió tiempo y mucha paciencia. Al finalizar las tareas, Hexom tuvo que accionar manualmente el motor durante casi una hora hasta que, finalmente, arrancó.
Con el motor en funcionamiento, apareció un obstáculo. El radiador era un verdadero colador que perdía agua por todos lados. Hexom tuvo que llevar el tractor a un taller de Brodhead, donde los mecánicos instalaron un nuevo núcleo al radiador para evitar las pérdidas. Después de limpiar la carrocería con arena a presión, Hexom pulió los guardabarros y pintó la carrocería.
La familia Klhan con el tractor restaurado. Foto: Farm Progress/ Harlen Persinger.
Ahora, el Allis-Chalmers A es un invitado de lujo en exhibiciones de tractores antiguos restaurados. Un verdadero orgullo para Hexom.
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