En otro gesto que confirma la alianza entre Estados Unidos y la Argentina, Javier Milei recibió este viernes en Casa Rosada al número dos del Departamento de Estado, Christopher Landau. En la foto oficial, el presidente libertario sostiene un plato con el escudo norteamericano, que detrás lleva la leyenda "Happy Birthday America" y un 250, por el aniversario de la Independencia estadounidense.

De la reunión en Casa de Gobierno participaron también el subsecretario de Asuntos Hemisféricos de EE.UU., Juan Pablo Segura, el embajador de EE.UU. en Buenos Aires Peter Lamelas, el canciller Pablo Quirno y el embajador argentino en Washington Alec Oxenford.

Un comunicado difundido por la embajada estadounidense le puso más contexto al encuentro: “La Argentina apuesta por la estabilidad y las reformas, y los Estados Unidos la acompañan con inversión en energía, minerales críticos e infraestructura a través del Corredor Andes-Atlántico. Con reglas claras y socios tecnológicos confiables, se construye un horizonte de prosperidad para ambos países”.

La reunión Milei-Landau coronó una semana en la que se produjo la primera visita de alto nivel a la Argentina tras la firma del acuerdo de comercio e inversiones entre ambos países de febrero pasado.

El llamado ARTI enfrenta muchos problemas para ser aprobado en el Congreso, sobre todo porque difícilmente encuentre los números necesarios para ser ratificado. Por ello es que se están buscando acuerdos paralelos. Tuvo también dificultades, pero de distinta raíz, el proyecto de ley de Soberanía Nacional que buscaba pasar por el Parlamento el Gobierno bajo el paraguas de su endurecimiento sobre la política de Malvinas.

@DeputySecState Christopher Landau se reunió con el presidente @JMilei, aliado firme de @POTUS en la defensa de la libertad en las Américas 🇺🇸🤝🇦🇷.

La Argentina apuesta por la estabilidad y las reformas, y los Estados Unidos la acompañan con inversión en energía, minerales… pic.twitter.com/Mbpj0bfJBP

— Embajada de EEUU en Argentina (@EmbajadaEEUUarg) October 23, 2026

Clarín anticipó el domingo pasado que el gobierno Estados Unidos le transmitió a la administración libertaria que esta ley perjudicaría a las empresas de ese país. Quirno y el asesor presidencial Santiago Caputo desmintieron el anticipo de este diario, pero fue Landau quien confirmó la existencia de esa preocupación por un proyecto que ahora el Gobierno envió al “freezer” hasta nuevo aviso.

“Nosotros estamos obviamente viendo los intereses de nuestras empresas. Es natural que cualquier país se preocupe por eso, pero quiero destacar que nosotros respetamos el proceso legislativo de la gran nación argentina”, afirmó Landau, en una conferencia de prensa este jueves.

Ese mismo día, Lamelas organizó una cena privada con Landau y Segura, más algunos ministros, y a la que invitaron a representantes del Senado, como Patricia Bullrich, y de Diputados, como Martín Menem.

A lo largo de estos días, los funcionarios de Trump volvieron a manifestar los fuertes lazos económicos que buscan sostener con la Argentina y presionar al Gobierno de Milei con una agenda de reformas que, para muchos en Washington, marcha a ahora más lento de lo que esperan. También son conscientes de ciertos problemas de la gobernabilidad de Milei, y de la baja en su popularidad.

No lo dijeron en público, pero dirigentes consultados reconocieron que sigue imperando un reclamo a la Argentina por una agenda anti China que tiene Estados Unidos como la necesidad de que nuestro país mantenga el rumbo actual -económico y de seguridad hemisférica- tras el 2027, con o sin Milei.

Esta semana, fue Lamelas una vez más el encargado de dejar el mensaje. En una actividad conocida como Argentina Oil & Gas, en Neuquén, anunció que Washington busca movilizar hasta US$ 20.000 millones en inversiones y financiamiento. Pero condicionó la llegada de más fondos a después de 2027 y a que el respaldo a la gestión de Javier Milei esté atado a que el país continúe en "el rumbo hacia la derecha".

Elecciones clave en Estados Unidos

Estados Unidos está apostando fuertemente en todos los planos, pero esa agenda puede perder fuerza si la administración republicana pierde las elecciones legislativas del 3 de noviembre.

Una de esas apuestas fue el anuncio, en septiembre, del lanzamiento del llamado Corredor Andes-Atlántico (referido informalmente como el corredor andino). Es una iniciativa económica y de infraestructura estratégica bilateral firmada entre Argentina y los Estados Unidos.

El proyecto contempla un marco de financiamiento y facilidades de inversión de hasta 7.000 millones de dólares provistos por agencias estadounidenses para modernizar la infraestructura logística de Argentina, pero no un desembolso disponible de manera automática.

Además, como lo hace desde antes de comenzar su misión, el embajador Lamelas advirtió a los empresarios sobre los riesgos de utilizar tecnología o infraestructura vinculada a empresas de China, asegurando que las leyes de ese país obligan a entregar datos sensibles al Partido Comunista.

n particular, la agenda de Lamelas es de la de sostener mucha presión para frenar la adquisición de equipos Huawei en todo el país, desde Telecomunicaciones convencionales hasta sofisticados Data Centers. En especial, luego de haber corrido a China de la Hidrovía y de compras sensibles, están focalizados en el Yacimiento de Vaca Muerta, en Neuquén, la logística militar y la inteligencia artificial.