El agricultor D.J. Hladky creció viendo a su padre entregarse por completo al campo: veranos largos, gestión constante e incontables horas de trabajo ante las inclemencias del tiempo para cultivar y cosechar. Por eso, no es de extrañar que actualmente él y su esposa, Chelsea Hladky, administren más de 5.000 acres en Long Pine, Nebraska, mientras crían a sus cuatro hijos.
Este año, los hijos del matrimonio fueron elegidos entre los mejores jóvenes agricultores y ganaderos de Estados Unidos por la publicación DTN/Progressive Farmer. Pero el primer camino para esta joven pareja no fue la granja y, por varios años, las ambiciones de D.J. lo llevaron lejos del negocio agrícola familiar.
D.J. estudió administración de empresas y finanzas en Northeast Community College, en Norfolk, donde conoció a Chelsea en una clase de inglés del primer semestre. El flechazo ocurrió allí, pero la pareja aún tenía obstáculos que sortear.
En 2006, Chelsea se mudó a Lincoln, la capital de Nebraska, para estudiar enfermería. Meses después, D.J. la siguió con su título y un empleo en una institución financiera. "No tardé en darme cuenta de que un trabajo de oficina no era para mí", recuerda D.J.
Del ferrocarril a la tierra
El siguiente empleo de D.J. fue en el ferrocarril Burlington Northern Santa Fe. Quizá lo suyo no era una oficina en una aseguradora sino la logística del transporte. Trabajaba ocho días consecutivos y luego tenía seis de descanso en una ruta de casi 1.046 kilómetros entre Lincoln y Gillette, en el estado de Wyoming. Pero la idea de sembrar no había desaparecido del todo de su mente: un año después, empezó a cultivar a tiempo parcial con su padre.
D.J. Hladky junto a su esposa Chelsea y su equipo. La pareja creó en 2019 D.J. & Chelsea Hladky Farms. Con su negocio, también devuelven a la pequeña comunidad de Ainsworth. Foto Facebook/Ainsworth Area Chamber of Commerce
"El ferrocarril me hizo darme cuenta de que la vida en la granja no era tan mala", dice.
En la primavera de 2008, D.J. alquiló sus primeros 130 acres (53 hectáreas), que compartió a partes iguales con su padre Dan. Cuando Chelsea se graduó, D.J. se dio cuenta de que quería dedicarse por completo al campo.
En 2010, la pareja dio el siguiente gran paso y compraron una casa en Ainsworth, la pequeña localidad a unos 18 kilómetros de Long Pine. El 30 de agosto de ese año, D.J. tuvo su último día en el ferrocarril; diez días después, se casaron.
Pasar el testigo a la siguiente generación
Durante nueve años, padre e hijo manejaron explotaciones separadas, con maquinaria y mano de obra compartidas. En 2019 nació D.J. & Chelsea Hladky Farms. "Mi padre no había hecho más que trabajar sin descanso durante 35 años; estaba listo para bajar el ritmo y disfrutar un poco más de la vida", explica D.J. a DTN/Progressive Farmer.
D.J. Hladky junto a su padre, Dan, de quien aprendió sobre el cultivo de granos como la soja y el maíz. Foto: Familia Hladky
Hoy cultivan maíz y soja en más de 5.000 acres (unas 2.023 hectáreas) en los condados de Rock y Brown. Las Sandhills, la mayor formación de dunas del hemisferio occidental, se asientan sobre el acuífero de Ogallala. Esta particularidad supone un enorme desafío y requiere trabajo duro mayor para mantener los cultivos.
El suelo es arenoso y frágil, y las cosechas varían mucho, dicen a . Según D.J., es "muy normal" hacer 16 rondas de riego al año. Algunos campos, en pleno verano, reciben una pulgada (2,5 centímetros) de lluvia y al día siguiente ya necesitan riego.
Manejar el rancho mientras crían a sus cuatro hijos
Así como las cosechas, la familia de D.J. y Chelsea fue creciendo. Su primogénita Adeline nació en 2013; Briggs, en 2015; Emery, en 2018, y Gus, en 2022. Chelsea trabaja un día por semana como enfermera en las Escuelas Comunitarias de Ainsworth y se encarga de las labores cotidianas del hogar junto a los chicos. Pero los retoños Hladky se han involucrado desde chicos en el negocio agrícola con sus padres. A los 10 años, Adeline ya conducía un tractor con un remolque de grano de 1.300 bushels.
DJ y Chelsea Hladky se casaron en 2010, luego de mudarse a Ainsworth. Foto: @hladkychelsea.
"El mayor reto de mi vida es que siempre estoy ocupado y siempre con prisas. No me tomo el tiempo para relajarme y disfrutar de las cosas como me gustaría", admite D.J. "Es casi como si, en ciertas épocas del año, Chelsea estuviera criando a los niños sola".
El negocio que no esperaban: calabazas
Un otoño, después del acostumbrado ritual de tallar calabazas para Halloween, casi por casualidad, la familia esparció la pulpa y las semillas en una parte del campo. Al año siguiente brotaron plantas, y así nació un nuevo emprendimiento al que bautizaron 4HF, por los cuatro hijos y por Hladky Farms.
En la siembra, cada uno tiene su tarea: D.J. prepara la tierra, Adeline y Chelsea hacen los hoyos, Briggs echa las semillas, Emery las cubre y Gus pisa la tierra.
Adeline, la mayor, ya lidera el proyecto y sigue los pasos de sus padres. Cuenta a DTN/Progressive Farmer "Me encanta vender calabazas. Me encanta pasar tiempo con mis hermanos; mi mamá me ayuda mucho, mi papá también".
La mayor de los cuatro hijos, Adeleine, se dedica al negocio de las calabazas decorativas. Foto: @hladkychelsea.
Y, aunque el rubro agrícola ha sido uno de los más golpeados en los últimos años, D.J. y Chelsea no tienen dudas al contar que su misión más importante no son las cosechas ni los acres cultivados, sino el futuro de sus hijos. "Estoy orgullosa del trabajo que hemos logrado como familia en los últimos años", dice ella. D.J. coincide y agrega: "Nuestro mayor tesoro son nuestros hijos".
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