La presencia del presidente Javier Milei en Madrid detonó la precampaña electoral que se respira en España. Como nunca antes, esta séptima visita fugaz del Presidente para participar en eventos privados se convirtió en un arma arrojadiza entre el presidente socialdemócrata español, Pedro Sánchez, y la oposición de derecha, que intentan capitalizar, cada uno a su modo, la brutal honestidad de Milei a la hora de abrir la boca.
Hasta este miércoles, el gobierno de coalición progresista de Sánchez había seguido de largo cada vez que Milei pisaba España para participar en actos de Vox, para recibir premios o para dar conferencias. Nunca en viaje oficial.
Milei saluda a la salida del Real Casino de Madrid. Foto: Cézaro De Luca
La diplomacia española sí se quejó en 2024 cuando Milei, en un acto de Vox, aludió a la esposa de Pedro Sánchez, que estaba siendo investigada por presunto tráfico de influencias -y será llevada a juicio oral ante un jurado popular- llamándola “corrupta”. Por entonces España retiró a su embajadora en Buenos Aires, pero luego de unos meses nombró a un nuevo representante diplomático -Joaquín María de Arístegui Laborde-, que hasta el miércoles por la noche seguía destinado allí.
Pero esta vez, los gestos y las declaraciones del libertario retumban en una caja de resonancia que amplifica cada palabra suya. El adelanto electoral que la oposición venía reclamando desde hace meses y que Pedro Sánchez finalmente fijó para el 29 de noviembre promete semanas de una campaña electoral descarnada en la que Milei profundiza la polarización.
Como si se tratara de una presencia incómoda, por primera vez no hubo selfie con Santiago Abascal, el líder de Vox. Y el encuentro con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que en la agenda de Milei daban por descontada, la oficina de la madrileña no la confirmó hasta este miércoles, mientras el presidente argentino recorría las calles de la capital, de un evento a otro.
Díaz Ayuso fue la única funcionaria que recibió a Javier Milei. En un encuentro a puertas cerradas, sin permitir el ingreso de la prensa y en una sede alternativa que la alcaldesa está utilizando para no tener que convivir con el acampe de inquilinos en la Puerta del Sol.
Sánchez, por su parte, aprovechó la visita de Milei para reivindicarse como “zurdo”. Con la intención de distanciarse lo más posible de la motosierra del libertario, enumeró en sus redes las mejoras en derechos de su gestión: “Hay quienes creen que nos insultan llamándonos zurdos o zurdas -dijo en un video-. Si subir las pensiones, es ser zurdo, yo soy zurdo. Soy zurdo y a mucha honra.”
“Impresentable dictador”
Milei llevaba apenas tres minutos de su discurso en el Real Casino de Madrid, donde este miércoles era el invitado del Foro Nueva Economía, cuando se refirió al “siniestro socialismo del siglo XXI y su sucursal argentina que es el kirchnerismo”, para luego dirigirse al público que lo escuchaba con un “que ustedes padecen con el impresentable dictador Pedro Sánchez”.
Sentados en torno a mesas redondas con medialunas, sanguchitos de miga y brochetas de frutas, lo escuchaban, entre otras personalidades, el presidente del Senado, Pedro Rollán, el embajador de los Estados Unidos en España, Benjamin León Jr., y la representante de Israel Dana Erlich, embajadora en funciones y jefa de misión.
El presidente participó en un desayuno en Madrid. Foto: Cézaro De Luca
“No voy a ir a ver a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez”, dijo. Y opinó que habría que “sacar a patadas” al socialismo español.
Trascendió, sin embargo, que la Cancillería argentina habría tanteado a la Casa Real para un encuentro Milei-rey Felipe VI, cita que en España no es posible si no incluye, además, una reunión con el jefe del gobierno.
Cuando le preguntaron si había visto el posteo de Sánchez sobre su “ser zurdo”, Milei respondió: “No pierdo el tiempo en estúpidos, incompetentes, zurdos empobrecedores”.
Esta mañana de miércoles, en la sede central del PSOE, el partido que lidera Sánchez, una enorme pancarta le daba la bienvenida al presidente argentino: “Hola, Milei”, se lee sobre la tela roja donde la “i” tiene forma de motosierra. En el cartelón, “los zurdos y las zurdas” le dan la bienvenida a España, “el país que más crece de la Unión Europea”.
Milei opinó sobre la pancarta: “Me encanta que me rechacen los socialistas, los empobrecedores”.
“Un medio corrupto argentino”
En España Javier Milei también volvió a agredir a la prensa. Después de su discurso, cuando llegó el turno de preguntas, al escuchar que era de parte de la corresponsal de Clarín, el presidente interrumpió al moderador del encuentro, que nunca llegó a formular la pregunta, para definir a Clarín como “un medio corrupto argentino, lleno de periodistas corruptos que además son mentirosos seriales”.
A sala llena, Milei insultó a Pedro Sánchez y agredió a la prensa. Foto: Cézaro De Luca
“Es la apreciación de una periodista de un medio corrupto que me odia por ser liberal”, agregó el presidente ante unos 200 asistentes entre políticos y empresarios.
El presidente argentino continuó con su ataque y las acusaciones contra Clarín: “Un medio que se puso de acuerdo con un conjunto de delincuentes políticos para voltear a un gobierno para que le licúen la deuda y perjudicar a los tenedores (de bonos)”.
Milei creyó que estaba siendo didáctico ante el público español. Tomó envión y se explayó: “Y no le alcanzó con eso, sino que, además, hizo una ley de medios y, además, modifico la ley de sociedades para perjudicar a los tenedores de bonos”. "Viene de ese medio la pregunta -redondeó-. De un medio corrupto.”
“No puedo respetar tu cerebro”
A la salida del desayuno, el presidente fue abordado por la prensa española que quería saber si su presencia en España, donde los partidos están en pre-campaña electoral, era “incómoda” para sus amigos de Vox y del Partido Popular (PP).
“Eso me parece una visión muy propia de gente corta intelectualmente y miserables políticos. Quizás vale para tu caso”, le respondió el presidente a la periodista de la Cadena Ser que lo consultó.
“No puedo respetar tu cerebro”, fue otro comentario del presidente a un periodista español que buscó una reflexión de Milei sobre si los argentinos llegan a fin de mes o no. "¿Vos podés vivir diez días sin comer y sin beber? -le preguntó el presidente al cronista-. Eso es un eslogan barato para afectar la institucionalidad.”
El comunicado de la Cancillería española
El Ministerio de Relaciones Exteriores español respondió de inmediato a los insultos de Milei. En un comunicado, expresó “su más enérgica condena ante los insultos y calumnias dirigidos por Javier Milei al presidente del gobierno, a España y a los españoles -expresaron desde el ministerio-. Igualmente, condenamos con toda rotundidad el llamamiento al uso de la violencia que ha realizado esta mañana.”
“España es una nación soberana que no acepta injerencias externas, ni ataques e injurias a su presidente y a sus instituciones elegidas, libre, democrática y soberanamente, ni tolera que nadie enturbie nuestra convivencia pacífica y democrática”, subrayan desde la Cancillería española.
“Es indigno que una persona que ostenta la más alta jefatura de una nación hermana realice visitas a nuestro país con el único objetivo de intentar fomentar un clima de polarización y violencia entre españoles y entre naciones hermanas como son la española y la argentina”, agregan en el comunicado.
Los universitarios contra Milei
“¡Aquí están los antifascistas!”, gritaban decenas de estudiantes de la Universidad Rey Juan Carlos cuando Milei llegó, pasada la una del mediodía, a la sede de la universidad donde dio el discurso inaugural de una conferencia sobre economía austríaca.
“Fuera reaccionarios de la universidad”, decía una pancarta con retratos tachados de Milei y de la presidenta de la Comunidad de Madrid, cuestionada por estudiantes y docentes por la falta de presupuesto para la educación pública que reclaman.
Milei ingresó a la universidad en medio de un nutrido cordón de la Policía Nacional. Allí lo esperaba Jesús Huerta de Soto, director del máster de Economía Austríaca de la Universidad y referente intelectual para el presidente argentino.
Manifestantes contra la visita del presidente Javier Milei a la Universidad Rey Juan Carlos. Foto: Cézaro De Luca
Recorrieron juntos la biblioteca a metros del parque central de la universidad donde decenas de jóvenes protestaban por la presencia de Milei.
Representantes sindicales le hicieron llegar una carta al rector de la universidad, Abraham Duarte Muñoz: “No cuestionamos la libertad de cátedra ni el derecho de cualquier grupo de investigación a estudiar y debatir la corriente de pensamiento económico que considere -señalaban-. Lo que planteamos es otra cosa: la presencia en un acto de la Universidad, con el respaldo institucional que ello implica, de un jefe de Estado cuya acción de gobierno ha tenido como uno de sus objetivos declarados el debilitamiento de la universidad pública.”
“No me querés más”
“Che, dicen que no me querés más”, le dijo Javier Milei a su amigo, Santiago Abascal, el presidente de Vox, en una videollamada. Milei visitó por la tarde la sede de la Fundación Disenso, que preside Abascal, donde se reunió, en ausencia del líder de Vox, con su secretario general, Ignacio Garriga, y con otros diputados.
En una videollamada a través de un celular, Milei y Abascal se saludaron.
“Por eso estás en mi despacho”, respondió Abascal a la humorada de Milei sobre el “no me querés más”.
“No hay nada más divertido que patear culos zurdos. Parece que están muy alterados porque no les gusta escuchar la verdad. Estoy con tu gente, estoy contento. Si no nos vemos en ésta, nos vemos en otra”, le dijo Milei a Abascal, quien también soportó manifestaciones en contra a su presencia en un acto de precampaña en Galicia, donde se encontraba mientras su amigo argentino estaba en Madrid.
“Me ha preguntado la prensa: ‘¿Qué le parecen los insultos al jefe del gobierno de Javier Milei’? y yo he dicho: ‘Pero qué insultos, si lo ha llamado dictador, igual que yo’”, comentó Abascal entre risas de sus colaboradores y del mismo Milei.
“Le dije algunas cosas más -agregó el presidente argentino-. Le dije ‘ladrón’ también.”
“Todo muy bien dicho”, respondió Abascal.
Unas horas antes, Milei había afirmado: “Soy amigo de Santiago Abascal y soy amigo de Isabel Díaz Ayuso y creo que tienen ideas sanas y positivas para sacar a España de la decadencia”.
Tal vez sin proponérselo, Milei metió el dedo en la llaga que atormenta al PP: aunque las encuestas le dan bien y es probable que vuelva a ganar en votos, el gran problema del presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo -que suele desmarcarse de las visitas de Milei-, es distanciarse y diferenciarse de Vox. Pedro Sánchez seguramente estará aplaudiendo el empujoncito de Javier Milei.
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