Familiares de inmigrantes detenidos en dos centros del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Florida denunciaron que las autoridades estadounidenses preparan deportaciones de personas gravemente enfermas hacia países africanos con los que no mantienen vínculos. Los traslados podrían comenzar este miércoles 21 de octubre, según organizaciones que siguen los casos.
Los afectados permanecen en el centro de procesamiento Krome North, en Miami, y en el Broward Transitional Center, en Pompano Beach. Ambas instalaciones son administradas por empresas privadas que operan bajo contrato con ICE.
De acuerdo con la organización de defensa de los inmigrantes Workers Circle, varios detenidos fueron informados durante los últimos días de que serían enviados a terceros países debido a que sus condiciones médicas dificultaban su recepción en otros destinos.
Arianne Betancourt, organizadora de derechos de los inmigrantes de la entidad, explicó durante una conferencia de prensa el martes que recibió llamadas de detenidos que habían sido entrevistados por agentes encargados de las deportaciones.
“Me informaron que, debido a sus condiciones médicas, México no aceptaría su ingreso y que serían enviados a África”, relató.
La organización expresó preocupación por la continuidad de los tratamientos médicos durante los vuelos y después de la llegada a países donde los deportados no cuentan con redes familiares ni vínculos conocidos.
El caso de un cubano con diabetes y pancreatitis que podría ser deportado a África
Entre los afectados se encuentra Noslén Sendra, un ciudadano cubano de 41 años que permanece bajo custodia migratoria desde noviembre de 2025.
Los afectados permanecen en el centro de procesamiento Krome North, en Miami, y en el Broward Transitional Center, en Pompano Beach. Foto: AP/Rebecca Blackwell, File)
Su esposa, Anisley Cortés, explicó que inicialmente estuvo detenido en el centro conocido como Alligator Alcatraz, actualmente cerrado, y que desde abril permanece en Krome.
Según su testimonio, Sendra padece diabetes no controlada y pancreatitis aguda, una condición que provocó su hospitalización durante varias semanas a comienzos de este año.
“Perdió más de 50 libras. No le daban sus medicamentos ni suficiente comida. Fue una pesadilla para todos nosotros”, denunció Cortés.
La mujer aseguró que su esposo necesita atención médica adecuada y que las autoridades le comunicaron que no podría ser deportado a Cuba ni a México.
Según relató, México habría rechazado recibirlo debido a la cantidad de medicamentos que necesita. “Le dijeron que, como no podía ser aceptado en ninguno de esos dos países, tendrían que enviarlo a África”, explicó.
Cortés expresó su temor por las consecuencias que podría tener un traslado prolongado sobre la salud de su esposo. “Nos queda la incertidumbre de no saber cómo está ni si volveremos a verlo”, afirmó.
Qué países africanos podrían recibir a los detenidos
Las autoridades preparaban vuelos de deportación para esta semana. Foto: REUTERS/Josue Decavele
La abogada especializada en derechos de los inmigrantes Shalyn Fluharty señaló que, según la información recibida de los detenidos, las autoridades preparaban vuelos de deportación para esta semana.
“Entendemos que habrá dos vuelos hacia África, probablemente el jueves y el viernes, particularmente hacia la República Centroafricana y, según creemos, también Burundi”, explicó.
La letrada advirtió que estos traslados pueden representar riesgos adicionales para personas que necesitan medicamentos, alimentación regular o controles médicos.
Según Fluharty, en deportaciones anteriores algunos inmigrantes fueron trasladados con restricciones en manos, tobillos y cintura durante vuelos de larga duración.
También afirmó que hubo casos en los que personas que protestaron fueron inmovilizadas mediante dispositivos que limitaban completamente sus movimientos.
“Los viajes pueden durar hasta 24 horas. ¿Qué ocurre si alguien tiene una enfermedad cardíaca, un alto riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular o diabetes y necesita acceso regular a alimentos o insulina?”, planteó.
Las organizaciones aclararon que la información sobre los próximos vuelos procede de testimonios de detenidos y familiares. No se había difundido una confirmación oficial sobre los destinos ni la identidad de todos los pasajeros.
Un informe oficial detectó hacinamiento y deficiencias en Krome
Las denuncias se producen después de que un informe de la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional identificara graves problemas en el centro de detención Krome North.
El documento, publicado en septiembre, se basó en dos inspecciones no anunciadas realizadas durante mayo.
Los investigadores encontraron 1.102 personas detenidas en una instalación cuya capacidad máxima era de 882.
Según el informe, esa situación comprometía las condiciones de seguridad y el funcionamiento ordenado del establecimiento.
También se detectaron deficiencias en la cantidad de baños, lavamanos y duchas disponibles.
Anteriormente, otras denuncias habían señalado que algunas mujeres debían utilizar sanitarios a la vista de hombres y que ciertos inmigrantes recién llegados permanecían durante más de 24 horas dentro de autobuses estacionados por falta de espacio.
Betancourt sostuvo que las familias temen represalias contra sus seres queridos cuando hacen públicas las condiciones de detención.
“Las familias han estado exigiendo supervisión y todos los días sienten un miedo real de hablar y defender a sus seres queridos”, afirmó.
El gobierno estadounidense ha incrementado las deportaciones hacia terceros países. Foto: REUTERS/Kevin Lamarque
Las deportaciones a terceros países bajo la administración Trump
Los traslados forman parte de una política migratoria más amplia impulsada durante el segundo mandato del presidente Donald Trump.
El gobierno estadounidense ha incrementado las deportaciones hacia terceros países, es decir, destinos distintos del país de origen de los inmigrantes y con los que, en algunos casos, no mantienen vínculos personales.
La práctica recibió respaldo de la Corte Suprema de Estados Unidos en septiembre de 2026, aunque continúa generando cuestionamientos de organizaciones defensoras de derechos humanos.
Cientos de inmigrantes fueron enviados a por lo menos una docena de países africanos mediante este mecanismo.
Un informe publicado el 8 de octubre por Human Rights Watch documentó denuncias de malos tratos durante y después de los traslados, así como casos de detención arbitraria, persecución y tortura tras la llegada de personas deportadas.
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