Pedro Gutiérrez vio en el Ejército estadounidense una oportunidad para garantizar atención médica y mejorar la situación de su familia. Ahora, mientras cumple su formación en Georgia, su esposa, Giovanna Pérez, enfrenta un proceso de deportación.
El caso fue difundido por Univision, que entrevistó al abogado de la familia, Alex Martínez. La defensa sostiene que Pérez fue convocada a una base militar de Texas para obtener identificaciones relacionadas con los beneficios sanitarios, pero allí encontró agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
“Esta situación es muy grave porque se está usando la confianza de los soldados. Lo que ocurrió es una trampa, es demencial”, denunció el abogado.
Qué ocurrió cuando Giovanna Pérez acudió a la base militar
Según el relato de la defensa, Pérez recibió una notificación para presentarse el 21 de septiembre en una base de Corpus Christi, a unas tres horas en automóvil de su vivienda.
La indicación era que acudiera con todos sus hijos para recoger las identificaciones militares. Esos documentos les permitirían acceder a los beneficios de asistencia sanitaria.
Sin embargo, al llegar comenzaron a interrogarla. El abogado explicó que le dijeron que su nombre no aparecía entre las citas registradas para esa jornada. Después de atravesar varios controles de seguridad, aparecieron agentes identificados con insignias de ICE.
La defensa interpreta esa secuencia como una maniobra preparada para ponerla en contacto con las autoridades migratorias.
Según el abogado, los agentes le dijeron que estaban allí para agilizar su proceso y le indicaron que debía presentarse con toda su documentación en una oficina de ICE.
En qué situación se encuentra Giovanna Pérez, la esposa del militar
El abogado explicó que Pérez acudió posteriormente a una oficina de seguimiento migratorio, distinta de un centro de detención. Allí recibió la notificación vinculada con el proceso de deportación que ahora enfrenta.
La mujer ya asistió a una primera audiencia y tiene otras comparecencias pendientes. “Vamos a usar todos los recursos a nuestro alcance para parar la deportación”, aseguró la defensa.
La distancia agrava la preocupación familiar. Gutiérrez permanece en Georgia durante su formación militar, mientras su esposa atiende el procedimiento migratorio y cuida a sus hijos.
El abogado advirtió sobre las consecuencias que tendría una eventual deportación cuando el padre continúa sujeto a sus obligaciones militares y lejos del hogar.
Qué se sabe de otros familiares de militares afectados
Associated Press (AP) investiga sobre detenciones de familiares de militares en servicio activo durante el segundo mandato de Donald Trump.
Según ese relevamiento, más de 50 padres y cónyuges habían sido detenidos, al menos seis habían sido deportados y otra persona había salido del país mediante una autodeportación. Al momento de la investigación, ocho familiares directos permanecían bajo custodia migratoria.
Anteriormente, el servicio militar de un familiar inmediato era considerado un factor atenuante importante al establecer prioridades de arresto y deportación.
En el caso de Gutiérrez y Pérez, la defensa cuestiona que la información entregada para acceder a beneficios familiares pudiera utilizarse con fines migratorios. El abogado planteó dudas sobre ese posible uso de los datos, sin presentar una determinación judicial que lo declare ilegal.
Mientras tanto, la familia busca evitar una separación y continúa defendiendo el caso ante la corte de inmigración.
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