NUEVA YORK (AP) — El estandarte del campeonato de la NBA siguió elevándose muy por encima de todos en la cancha, tal como lo hizo OG Anunoby la última vez que los Knicks de Nueva York disputaron un partido importante en el Madison Square Garden.

Y, al igual que aquella noche de hace cuatro meses, se sintió como si los aficionados nunca fueran a dejar de vitorear.

Los Knicks celebraron su campeonato el martes con una noche de estandartes —dos de ellos— antes de caer 106-100 ante los 76ers de Filadelfia en su debut de temporada.

Con uniformes blancos con ribetes dorados para la ocasión —y también zapatillas doradas para el MVP de las Finales de la NBA, Jalen Brunson—, los Knicks recibieron sus anillos de campeón de manos del miembro del Salón de la Fama Walt Frazier y luego observaron cómo el estandarte azul con la leyenda “2025-26 World Champions” se elevaba hasta las vigas.

Al margen de sus partidos de exhibición de pretemporada, fue la primera vez que los Knicks jugaron en casa desde el Juego 4 de las Finales de la NBA, cuando el palmeo de Anunoby con 1,2 segundos por jugar culminó una remontada récord tras estar abajo por 29 puntos. El momento destacado de esa jugada, durante un montaje que se mostró en la pantalla gigante suspendida sobre la cancha, provocó algunos de los rugidos más fuertes de la noche.

Antes de izar el estandarte del título, los campeones de la NBA colgaron uno en el Madison Square Garden para celebrar el título de la NBA Cup que ganaron la temporada pasada.

Los Knicks rompieron con la tradición el pasado diciembre cuando se convirtieron en el primer equipo en ganar el torneo de mitad de temporada y luego no conmemorarlo con un estandarte. En ese momento dijeron que estaban mirando hacia cosas más grandes.

Al final consiguieron lo más grande posible en la revancha con los Spurs. Los Knicks también derrotaron a San Antonio en la final de la NBA Cup.

Los dos estandartes fueron los primeros que los Knicks colgaron en el Madison Square Garden desde que ganaron el título de la División Atlántico en 2012-13.

Pero las cosas se mueven rápido en Nueva York. Tras sufrir en su debut, los Knicks saben que hay trabajo por delante para mantenerse en la cima.

“Es como que no deberíamos sentarnos ahí y pensar que somos campeones, porque no lo somos”, dijo el alero Josh Hart. “Ahora mismo estamos 0-1. Somos el peor equipo de la NBA, a día de hoy”.