La goleada a Belgrano llevó tranquilidad a Núñez, pero en River saben que igual siguen sin demasiado margen para estar dentro de los ocho equipos de su zona que disputarán el campeonato junto a los otros ocho del otro grupo y aún menos para alcanzar la clasificación a la Copa Libertadores, a través de la tabla anual. Por eso, el equipo de Leonardo Ponzio empezó a jugar los playoffs antes de los playoffs. Y cada partido que queda de la fase regular será como un mata-mata.

Esta situación comenzó desde antes de jugar con Belgrano. Y River ganó la primera “final” en el Kempes. Ahora, recibirá en el Monumental a Racing, un rival clásico que llega muy golpeado; luego irá a la Bombonera para jugar el Superclásico con Boca y cerrará en Mar del Plata ante Aldosivi, que seguramente estará descendido a la Primera Nacional para ese momento.

En el RiverCamp de Ezeiza, donde este miércoles los suplentes de River jugarán un amistoso contra sus pares de Ferro, hacen cuentas y consideran que tras la victoria ante Belgrano para entrar a los playoffs no tienen la obligación de sumar 9 puntos de 9. Con menos incluso pueden entrar tranquilamente. Aunque, el objetivo es intentar conseguir todas las unidades en juego, ya que todo parece indicar que es de la única manera que podrían aspirar a un lugar en la Libertadores por la anual, más allá de que dependen de los equipos que tienen adelante.

Una batalla tras otra: el equipo de Ponzio juega todas finales. Foto: Ariel Carreras

En esa tabla, River se ubica séptimo con 49 puntos, en zona de Copa Sudamericana y está a cinco de Boca y Argentinos, ambos con 54, y cuatro de Rosario Central (53), el tercer y último que está consiguiendo un puesto de Libertadores. Pero en el medio se encuentran Independiente Rivadavia (53), Vélez (52) e Instituto (50). Entonces, los de Núñez no solo tienen que ganar sus partidos, sino esperar que se caigan los de arriba. La otra alternativa, lógicamente, será obtener el Torneo Clausura.

En relación con esta situación, por cómo se dio la lucha en la tabla anual, quedó en evidencia que River se consumió el crédito en los primeros cuatro partidos del certamen, los cuales los perdió todos, con Eduardo Coudet al mando. Ante Barracas, Gimnasia, Rosario Central y Tigre. Algo difícil de que sucediera ya que en otro contexto, hubiera sumado la mayoría de los puntos. Pero lo cierto es que cayó en esas cuatro presentaciones y hoy paga esas derrotas.

Eran momentos de mucha tensión, con Coudet en la cuerda floja y el plantel rearmándose, tras la reestructuración que hubo, con la situación de los 14 borrados de Cantilo incluida.

Por un lado, River tardó en armar el nuevo plantel, pero también es cierto que a mitad de año se produce un desfasaje entre el comienzo del campeonato, a fines de julio y los tiempos del mercado de pases, que en Europa cierra a fines de agosto y otras ventanas internacionales tienen aún más amplitud. Ese tema, justamente, es uno de los puntos que River incluyó para mejorar en el documento crítico que presentó en el Comité Ejecutivo de la AFA el mes pasado.

Ponzio agarró un fierro caliente y el equipo le devolvió la confianza. Foto: Ariel Carreras

El equipo de Núñez pudo tener el plantel completo a mediados de agosto, tras la llegada de Thiago Almada, quien se sumó como refuerzo a Nicolás Otamendi, Giovanni González, Mauro Arambarri, Tobías Andrada, Ángel Correa, Lucas Beltrán y Rafael Santos Borré .

Desde ese momento (la quinta fecha, ante Argentinos) River fue el equipo que más puntos cosechó de su zona, con 20 y los mismos que Instituto, si se contabilizan ambos grupos. Ese dato remarca aún más lo que pesan las cuatro derrotas iniciales.

Desde el 16 de agosto, River jugó 9 partidos por el campeonato, de los que ganó 6, empató dos y solo perdió uno. Los dos que igualó (Vélez y Sarmiento) pudo haberlos ganado y ante el Globo no mereció perder.

Entonces, -se insiste- la situación continúa siendo compleja por los cuatro partidos perdidos al principio con el Chacho. Y eso hace que ahora tenga que ir partido a partido y jugando una especie de playoffs ante de los playoffs para meterse en la pelea por el campeonato e intentar llegar a la Copa Libertadores del año que viene.