Las empresas de colectivos que operan en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), es decir, las que están bajo jurisdicción del Gobierno nacional porque cruzan entre la Ciudad y la Provincia de Buenos Aires, se reunieron este martes con el Gobierno en la Secretaría de Transporte para intentar destrabar el conflicto que los llevó a anunciar un recorte en las frecuencias nocturnas de unas 100 líneas.
Según se informó de manera oficial, las autoridades nacionales presentaron un esquema de actualización de la estructura de costos, que estará vigente desde octubre, que "contempla una adecuación de los valores reconocidos para la prestación de los servicios y su correspondiente impacto en las compensaciones mensuales que reciben las empresas". Además, se informó que el esquema "prevé actualizaciones progresivas, con el objetivo de acompañar la evolución de los costos operativos y brindar mayor previsibilidad económica al sector". Por ahora, desde las cámaras no aclararon si continuará la reducción de servicios.
El conflicto, además, tiene que ver con el reclamo por una deuda de $ 40.000 millones en subsidios y en el atraso de los ingresos frente a los gastos del sistema, que Nación, según información oficial, se comprometió a cancelar.
La medida comenzó a implementarse de manera escalonada desde la noche del lunes y tenía impacto en 88 de las 104 líneas nacionales que circulan entre la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense. Según las empresas, la combinación de tarifas insuficientes y subsidios que consideran atrasados dificulta el pago del combustible y el sostenimiento de las frecuencias habituales. El recorte podía alcanzar a alrededor del 36% de los pasajeros que utilizan el transporte automotor en el AMBA.
Entre las líneas que podrían verse afectadas figuran la 8, 9, 20, 21, 24, 28, 31, 32, 51, 56, 57, 60, 74, 78, 79, 85, 87, 91, 98, 100, 101, 111, 117, 127, 128, 130, 134, 135, 146, 150, 158, 161, 164, 168, 177 y 188. También están incluidas las líneas 1, 2, 10, 15, 17, 19, 22, 29, 33, 37, 41, 45, 46, 53, 55, 59, 63, 67, 70, 71, 80, 92, 93, 95, 103, 105, 110, 113, 114, 119, 123, 124, 126, 129, 133, 140, 143, 145B, 148, 152, 153, 154, 159, 160, 169, 172, 174, 178, 179, 180, 184 y 197.
La negociación se produce en un sistema atravesado por diferencias entre las tarifas que fijan la Nación, la Provincia de Buenos Aires y la Ciudad. Aunque los tres distritos comparten el mismo espacio metropolitano, los boletos tienen valores distintos y sus actualizaciones no se aplican necesariamente en las mismas fechas ni con los mismos criterios.
Cuánto cuesta viajar según la jurisdicción
Con la SUBE registrada, el boleto mínimo de las líneas nacionales cuesta $ 742,81 para recorridos de hasta tres kilómetros. En los colectivos que circulan exclusivamente dentro de la Ciudad de Buenos Aires, el mínimo es de $ 920,48. En la Provincia de Buenos Aires, en tanto, asciende a $ 1.215,09. Estos valores corresponden a las tarifas oficiales vigentes en octubre. Tanto Ciudad y Provincia actualizan sus tarifas en forma mensual. Aplican un 2% más la inflación. Nación aún no confirmó si a partir del encuentro habrá una actualización.
La diferencia es significativa: el mínimo provincial supera en $ 294,61 al porteño y en $ 472,28 al nacional. Así, un mismo tipo de viaje corto puede tener costos distintos según la jurisdicción a la que pertenece la línea, incluso dentro de una misma área metropolitana.
El valor real del boleto de colectivos, según un informe de las cámaras empresarias.
En los recorridos más largos también hay diferencias. En las líneas nacionales, los viajes de más de 27 kilómetros cuestan $ 1.337,06. En la Provincia, el mismo tramo llega a $ 2.142,81. Para las líneas porteñas, el cuadro tarifario contempla distancias de hasta 27 kilómetros, con un valor de $ 1.180,44 para el tramo de entre 12 y 27 kilómetros.
Los importes se duplican para quienes utilizan una tarjeta SUBE sin registrar, de acuerdo con los cuadros publicados por el Gobierno nacional. El esquema tarifario distingue, además, entre los colectivos que dependen de la Nación y los que fueron transferidos a la órbita de la Ciudad o de la Provincia.
Tres esquemas de actualización
La brecha no se explica solamente por el valor inicial del boleto, sino también por la forma en que cada distrito actualiza sus tarifas. En la Ciudad de Buenos Aires, los aumentos se calculan mediante un mecanismo que toma como referencia la inflación y suma el 2%. En la Provincia de Buenos Aires, el ajuste también tiene una fórmula propia, con una combinación de inflación y un componente adicional, pero los porcentajes y las fechas de aplicación pueden diferir de los porteños.
En octubre, los boletos mínimos de los colectivos de la Ciudad y de la Provincia registraron nuevos incrementos, mientras que las tarifas nacionales permanecieron sin cambios respecto del cuadro que había entrado en vigencia en julio. Esa diferencia dejó a las líneas nacionales con un boleto mínimo inferior al de las otras dos jurisdicciones, aunque las empresas sostienen que la recaudación y los subsidios no alcanzan para cubrir sus costos.
La discusión se refleja en el Índice Bondi elaborado por AAETA, correspondiente a septiembre. El relevamiento estimó en $ 2.494,13 el costo real de un boleto sin subsidios, muy por encima de los valores mínimos que pagan los usuarios. Según ese cálculo, la cobertura tarifaria alcanza el 33,91% del costo real, mientras que el déficit por pasajero se ubica en $ 456,92.
El mismo informe estimó en $ 453.495,79 millones el costo mensual del sistema y en $ 361.692,50 millones los ingresos reconocidos para las estructuras oficiales, con una diferencia de $ 91.803,29 millones. El dato ayuda a dimensionar la discusión entre las empresas y el Gobierno: el valor que paga cada pasajero es solo una parte del financiamiento del transporte y el resto depende de los subsidios y de los ingresos reconocidos para sostener la operación.
SC
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