El próximo 3 de noviembre, Estados Unidos volverá a votar en las elecciones de medio término. ¿Por qué se llaman así (midterms en inglés)? Porque se realizan a la mitad del mandato de un presidente, es decir, dos años después de las elecciones presidenciales.

La fecha corresponde a una norma que se remonta a la Ley Electoral de 1845, que estableció el primer martes de noviembre como jornada de votación federal.

Voto por correo en Estados Unidos elecciones de medio mandato Foto ilustrativa Canva

Cabe aclarar que cada estado administra de forma independiente sus plazos de inscripción de votantes, voto anticipado y voto por correo, por lo que los requisitos son diferentes según el territorio.

¿Qué se vota el 3 de noviembre en Estados Unidos?

Las elecciones a mitad del mandato son comicios legislativos federales que determinan la composición del congreso de Estados Unidos, integrado por dos cámaras: la Cámara de Representantes y el Senado.

La cámara baja del Congreso -la Cámara de Representantes- posee uno de los mandatos más cortos de la nación: los 435 miembros son elegidos nuevamente al término de dos años. Además, el número de representantes de cada estado es proporcional a su población.

Los legisladores Estadounidenses emitiendo su voto en la Cámara de Representantes. Foto: EFE

Por otro lado, en el Senado, todos los estados tienen el mismo peso, sin importar su población. A diferencia de la Cámara de Representantes, cada estado elige a dos senadores, los cuales cumplen mandatos de seis años; debido a esto, se renueva cada dos años, por tercios. El próximo 3 de noviembre estarán comprometidos 35 asientos del Senado.

Además, la población estadounidense vota a escala estatal y local. En 2026, se elegirán 36 gobernadores y, dependiendo el estado, también legisladores locales, alcaldes, alguaciles, jueces, miembros de consejos escolares e incluso responsables de comisiones ferroviarias.

Senadores estadounidenses en el Capitolio de los Estados Unidos. Foto: Britannica

Por qué estas elecciones son cruciales para Donald Trump

Estas elecciones no definen una nueva presidencia en Estados Unidos, pero sí conllevan un gran peso en el rumbo que tomará el país luego del 3 de noviembre por dos grandes razones.

La primera es el control de las leyes en Estados Unidos. En el país el presidente no puede gobernar solo por decreto perpetuo, sino que necesita que el Congreso apruebe su presupuesto, los impuestos y sus reformas.

El presidente de los Estados Unidos dando un discurso en Texas. Foto: Carlos Ramírez

Actualmente, el partido republicano (el de Donald Trump) es mayoría, por lo que los deja con el control del Congreso. Sin embargo, de perder lugares en las elecciones midterms, los demócratas podrán bloquear, modificar o supervisar las decisiones políticas.

Por otro lado, en menor escala, estas votaciones sirven como un termómetro de popularidad ante la gestión del Presidente. Debido a que la figura presidencial no está en la boleta, la población utiliza estas elecciones como una herramienta de “premio o castigo” dependiendo de la actualidad del mandato y la realidad del país.

Asimismo, este termómetro es considerado una plataforma para reconfigurar el mapa política de cara a las siguientes elecciones.