Benito Pérez Galdós convirtió los conflictos políticos, familiares y sociales de la España del siglo XIX en materia literaria. Entre sus personajes aparecen matrimonios por conveniencia, reputaciones dañadas, disputas económicas y viejos episodios que otros prefieren dejar atrás.

Una de sus reflexiones sobre el perdón surgió precisamente dentro de ese universo. Fue incluida en Un faccioso más y algunos frailes menos, novela publicada en 1879 y décima entrega de la segunda serie de sus Episodios nacionales.

Benito Pérez Galdós, escritor, sobre la reconciliación

“Bendito olvido, que es la moneda falsa del perdón, y corre de mano en mano produciendo admirables efectos”, escribió Benito Pérez Galdós en Un faccioso más y algunos frailes menos.

Benito Pérez Galdós, escritor, sobre la reconciliación.

La frase aparece mientras el narrador se ocupa de Micaelita, una mujer cuya reputación había quedado comprometida tiempo atrás. El paso de los años había conseguido que aquellas circunstancias perdieran peso ante los ojos de los demás.

Galdós introduce entonces su comparación entre olvido y perdón. El primero puede producir resultados similares al segundo porque permite recuperar relaciones y posiciones sociales, aunque el escritor lo define deliberadamente como una “moneda falsa”.

En la escena hay además intereses muy concretos. Micaelita está por casarse con Juan Bragas de Pipaón, personaje recurrente de los Episodios nacionales, mientras el padre Gracián interviene para facilitar el matrimonio.

La reflexión, por lo tanto, no aparece como un aforismo independiente. Está insertada en una historia donde el tiempo, la reputación y la conveniencia permiten que determinados antecedentes dejen de ser un obstáculo.

Benito Pérez Galdós, «el mejor novelista del mundo del siglo XIX»

La novela en la que Galdós escribió su frase sobre el olvido y el perdón

Un faccioso más y algunos frailes menos apareció en 1879 y cerró la segunda serie de los Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós.

Su historia se sitúa en los últimos momentos del reinado de Fernando VII. La sucesión de la Corona enfrentaba a quienes apoyaban a su hija Isabel con los partidarios de Carlos María Isidro, hermano del monarca.

Fernando VII murió el 29 de septiembre de 1833. Isabel tenía entonces tres años y su madre, María Cristina de Borbón, asumió la regencia. La disputa sucesoria desembocó ese mismo año en la Primera Guerra Carlista.

Galdós había comenzado aquella segunda serie en 1875 con El equipaje del rey José. La continuó con novelas como El Grande Oriente, 7 de julio, Los cien mil hijos de San Luis, El terror de 1824 y Los Apostólicos.

Con la entrega de 1879 interrumpió durante años ese proyecto histórico. Los Episodios nacionales terminarían reuniendo 46 novelas distribuidas en cinco series, escritas a lo largo de cuatro décadas.

La novela en la que Galdós escribió su frase sobre el olvido y el perdón.

De Las Palmas a Madrid: cómo construyó Galdós una obra de 46 Episodios nacionales

Benito Pérez Galdós nació el 10 de mayo de 1843 en Las Palmas de Gran Canaria. Era el menor de diez hermanos y en 1862, con 19 años, se trasladó a Madrid para estudiar Derecho.

La universidad quedó rápidamente desplazada por otros intereses. Recorrió las calles madrileñas, frecuentó teatros y cafés y comenzó a colaborar con periódicos mientras desarrollaba su carrera literaria.

En 1870 publicó La Fontana de Oro. Tres años después apareció Trafalgar, primera entrega de los Episodios nacionales, con la batalla naval de 1805 como punto de partida de su reconstrucción novelada del siglo XIX español.

De Las Palmas a Madrid: cómo construyó Galdós una obra de 46 Episodios nacionales.

Su producción continuó con títulos como Doña Perfecta, Marianela, Miau, Fortunata y Jacinta y Misericordia. En 1897 ingresó en la Real Academia Española.

Los últimos años estuvieron marcados por problemas económicos y una pérdida progresiva de la visión. Galdós murió en Madrid el 4 de enero de 1920, a los 76 años.