En 2025, el Departamento de Estado emitió 27,3 millones de pasaportes. La cifra marca un récord porque es la mayor cantidad de documentos entregados en un solo año desde 1996. También representa una enorme recuperación respecto de la baja registrada entre 2019 y 2020, cuando solo se procesaron unos 11 millones de pasaportes.
En Estados Unidos, el gobierno emite pasaportes para quienes viajan al extranjero desde 1789. En 2008, agregó el pasaporte tarjeta, una alternativa más pequeña y económica que el formato libreta que permite viajar a Canadá, México, Bermudas y algunos países del Caribe por tierra o mar.
Según el Henley Passport Index, el pasaporte estadounidense ocupa el décimo puesto del ranking porque permite viajar sin necesidad de visado a 180 países. A pesar de que sigue entre los más poderosos del mundo, el documento viene perdiendo posiciones en ese índice ya que estuvo en el primer lugar en 2014.
En 2026, Singapur encabeza el Henley Passport Index, seguido por Japón, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Suecia, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Alemania, Italia, Irlanda, Luxemburgo, Países Bajos, Noruega y España. Los pasaportes de estos países permiten el ingreso a más de 186 países.
¿Cuáles son los principales requisitos?
El sitio USA Facts afirma que en 2025 había 183,2 millones de pasaportes estadounidenses válidos en circulación. Y agrega que desde que se comenzaron a recopilar datos en el año fiscal 1989, el número de estos documentos en circulación se ha multiplicado por más de 25. También informa que ese año, el Departamento de Estado recibió 23,3 millones de solicitudes de pasaporte, un 14,1% más que el año anterior.
Los mayores de 16 años pueden tramitar un pasaporte con validez por diez años. En el caso de los menores, la validez es de cuatro años o cinco años. Y si alguien tiene varios pasaportes, la validez del segundo es de cuatro años o menos. Es posible solicitar las dos versiones del pasaporte (libreta y tarjeta) al mismo tiempo. Por eso, el número de pasaportes emitidos supera el número de solicitudes.
El control biométrico permite verificar la validez de los pasaportes. Foto: Archivo.
Para renovar el pasaporte hay que presentar el Formulario DS-82 y el documento anterior debe cumplir con los siguientes requisitos:
- Haber sido emitido cuando el titular tenía 16 años o más.
- Haber sido emitido en los últimos 15 años.
- Estar en buen estado.
- Mantener el mismo nombre, salvo que el cambio pueda justificarse legalmente.
Si alguno de esos puntos no se cumple, el solicitante deja de ser “renovable” y debe presentar una nueva solicitud completa (Formulario DS-11), asistir en persona y realizar un trámite más estricto. Es decir, deberá someterse al proceso equivalente a un primer trámite.
El Departamento de Estado publica que el trámite estándar de renovación de pasaporte lleva entre 4 y 6 semanas, mientras que el servicio exprés acelera la entrega entre 2 y 3 semanas, sin incluir los tiempos de envío. En temporada alta, el periodo puede extenderse aún más, por lo que se recomienda aplicar con anticipación.
Los estadounidenses pueden tramitar el pasaporte en formato libreta o tarjeta para ciertos destinos. Foto: Archivo.
Los tiempos reflejan tanto la alta demanda como procesos internos de verificación de identidad. Esto convierte a lo que antes parecía un trámite rutinario en una gestión que exige planificación.
Todavia no hay comentarios aprobados.