William Owen Hanna, un veterano del Ejército de Estados Unidos que juega bolos desde la adolescencia, celebró su centenario en el lugar que más disfruta: la pista de bowling. Sus compañeros de la liga de adultos mayores de MacDade Bowl, en Holmes, Pensilvania, organizaron el festejo la misma semana en que cumplió 100 años, el domingo 4 de octubre, según informó la cadena 6ABC Philadelphia.

Hanna, a quien todos conocen en la comunidad simplemente como Owen, vive en Darby Township, una ciudad con menos de 10 mil residentes del condado de Delaware. Este veterano asiste a jugar bolos cada semana siempre que la salud y el clima se lo permiten. Ahora, para conmemorar el aniversario, el establecimiento le entregó una placa a su cliente más longevo y leal.

William Owen Hanna sopla las velitas por su cumpleaños número 100 en el MacDade Bowl. Foto: captura Youtube/WQADNews

Su relación con este deporte comenzó en otra época. “Cuando empecé a jugar bolos, tenías que tener a alguien allá atrás levantando los pinos. Yo empecé como colocador de pinos de boliche”, relató Hanna a la televisora local WQAD.

Del Ejército a la iglesia: una vida de servicio

Hanna ingresó al Ejército en abril de 1945, la misma semana en que murió el presidente Franklin D. Roosevelt. Sirvió dos años en el Cuerpo de Intendencia, la rama encargada del abastecimiento de las tropas.

De regreso a la vida civil, tuvo numerosos trabajos para mantener a su familia. Fue contratista de transporte de carga, soldador y mecánico de motores diésel, entre otros oficios.

El centenario recibió una placa de reconocimiento del sitio de bowling donde sigue reuniéndose con sus amigos. Foto Facebook/MacDade Bowl

Su otra constancia es la fe. Desde 1951, este centenario pertenece a la Primera Iglesia Bautista Africana de Darby Township. A lo largo de siete décadas, ocupó los cargos de maestro y superintendente de la escuela dominical, tesorero, presidente del ministerio de transporte y diácono. Aún integra la Junta de Diáconos y la clase dominical para adultos.

También fue líder de los Boy Scouts, aunque solo tuvo hijas.

Cinco generaciones y una promesa en la pista

La larga vida de Hanna también ha estado marcada por las pérdidas. Su esposa y tres de sus cuatro hijas ya fallecieron. Según las fuentes, el centenario se apoyó en su fe cristiana y en la actividad para seguir adelante.

Pero, si en su iglesia cuenta con distintos títulos, para su familia es simplemente “Big Pop-Pop”, un apodo que usan seis nietos, 15 bisnietos y 23 tataranietos. “Es una inspiración, no solo para mí como su hija, sino para sus amigos y el resto de su familia”, dijo su hija Patricia al medio local 6ABC.

100-year-old celebrates birthday by bowling strikes

De cualquier modo, el veterano ha dejado claro que no piensa dejar las pistas de bowling mientras tenga fuerzas para jugar. Hoy lanza una bola de entre 13 y 14 libras, es decir, entre 5,9 y 6,4 kilos. Para él, la liga es también un espacio de encuentro.

“Mientras el Señor me permita levantar esa bola de 13 o 14 libras y disfrutar de la compañía… la camaradería que tengo con la liga de bolos, seguiré jugando bolos”, afirmó.